Pasado | Expedición Selvática
#5
El marcado temperamento de la amazona se hizo aún más evidente en medio de la urgencia.
Las manos de la morena detuvieron de lleno el avance de las temibles fauces que amenazaban a sus compañeros. “—¡Una vez, cariño! ¡Una puta vez te pido espabilaaaaAAAAAAR! —” Ante el llamado, Ryota abrió sus ojos de par en par, notando la presencia del tigre pues su absorción en el lindo animal fue tal que ni siquiera se percató de la existencia del ser de rayas.



“¡Owwwwwwwwwww!”

Ryota no observaba el peligro en los animales, tan solo veía su belleza y los apreciaba desde el más pequeño hasta el más atemorizante. En esta ocasión, lo que a ojos de todos era un temible tigre que forcejeaba con la mujer, ante los ojos del pirata era un adorable gatito waton.

“Dududuuuu” Continúo bailando el pequeño cachorro, brincando en dirección a Runin ante sus amenazas con lanzarlo a las fauces del tigre.

Los gigantescos ojos de este último se desviaron de inmediato al pequeño ser, pero entonces, la amazona pudo sentir cómo la fuerza del gato gigante mermaba. En los temibles ojos de la fiera pudo observar la misma naturaleza que el tonto de su capitán mostró instantes atrás.

“Dududuuu duu dududuuuuu” continuó el cachorro hasta quedarse debajo de ambos, bailando con sus pequeñas y regordetas piernitas como si los invitara a hacer las paces entre ellos.

El resultado fue que, en menos de lo esperado, el gigantesco tigre dejó de hacer fuerza por completo y retiró sus fauces para ronronear en dirección del pequeño animal.

Runin pudo sentir, justo después de que los húmedos dientes de la fiera se ocultaran nuevamente en sus fauces, el contacto de Ryota, quien la rodeó con su diestra por el cuello y se apoyó ligeramente sobre ella. “¿Ves? Tan solo estaba preocupado por Pibbles, no es un mal chico.” No podía estar más lejos de la verdad, sin embargo, la habida exploradora pudo entender que la ternura del cachorro era su método de supervivencia en esa macabra isla.

Al igual que los cachorros de los mamíferos nacían con formas tan tiernas para generar simpatía en otros seres vivos, el cachorro pibbles llevaba ese concepto al extremo, generando que un depredador directo como el tigre buscara su seguridad y los viera a ellos como una amenaza.

No obstante… en esa isla había más de un peligro que podría llegar a verse atraído por la ternura watona.
La tierra bajo los pies de la pareja comenzó a moverse, provocando que Pibbles cayera al suelo y que el tigre erizara el pelaje de su espalda al mismo tiempo que el retumbar se hacía cada vez más notorio. Algo se estaba acercando… y era gigante.
[Imagen: ELRAliP.png]
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Pasado | Expedición Selvática - por Ryota Miyamoto - 30-04-2026, 08:51 AM
RE: Pasado | Expedición Selvática - por Ryota Miyamoto - 21-05-2026, 05:41 AM

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