21-05-2026, 02:49 PM
—Espera. ¿Entonces vienes para la fiesta tú también? ¡Haberlo dicho antes, amigo! —Escuisi exclamó con alegría y dando palmadas amistosas al tobillo del Wotan. Su actitud había cambiado casi que de inmediato y ahora se comportaba completamente diferente. Era complaciente y hasta se podía sentir su buen humor.
—Pasa, entonces. Pasa. Abriré la puerta para ti y te guiaré dentro del lugar. ¡Será divertido! Hace dos años que no viene nadie para la gran sorpresa. Ya te digo, que a mis amigos les gusta mucho festejar. Todas las semanas traen personas nuevas a la fiesta.
Kazan podría escuchar los pasos de Escuisi adelantándose al terreno llano en medio del claro, y luego de ver algo de tierra siendo removida en un lugar, el gigante podría entender que allí es donde estaba el jardinero boxeador buscando algo. Y por supuesto, lo que buscaba era el mecanismo para abrir la puerta, el cual no tardó mucho en encontrar y activar. No sonaría nada por fuera, pero cuando menos lo esperó Kazan, una enorme puerta se abrió en medio del claro en el suelo, descubriendo una escalera que iba hacia abajo. El pasadizo, sin embargo, no era muy alto, y el Wotan posiblemente tendría que pasar a través de este agachándose. Era increíble que incluso un pasadizo de cuatro metros de altura no fuera suficiente para que él pasara.
Escuisi llamaría desde la puerta, saltando y dando gritos de bienvenida a su nuevo amigo Kazan.
—¡Vamos! ¡Es hora de entrar, Kazan! ¡Vamos!
Pero justo en ese momento...
—¡Me han gritado, amigo Kazan! ¡Me han gritado! ¡Me dijeron que era un inútil! ¡Y luego han colgado! Buaaaaaaa —Y pasó derecho para ir a llorar a otro lugar dejando una estela de polvo detrás de sí.
Ahora, la puerta continuaría abierta. Pero se escuchaban gritos y pasos fuertes en el fondo del lugar. ¿Era seguro aventurarse en un sitio tan apretado? ¿O cuál sería la mejor forma de abordar aquella situación? Escuisi no estaría más allí para dar pistas, pero el líder de la Corriente Libre había dado, de seguro, con algo bastante intrigante y que podría ser la respuesta a los rumores de los granjeros a quiénes había prometido ayudar al inicio de la jornada.
—Pasa, entonces. Pasa. Abriré la puerta para ti y te guiaré dentro del lugar. ¡Será divertido! Hace dos años que no viene nadie para la gran sorpresa. Ya te digo, que a mis amigos les gusta mucho festejar. Todas las semanas traen personas nuevas a la fiesta.
Kazan podría escuchar los pasos de Escuisi adelantándose al terreno llano en medio del claro, y luego de ver algo de tierra siendo removida en un lugar, el gigante podría entender que allí es donde estaba el jardinero boxeador buscando algo. Y por supuesto, lo que buscaba era el mecanismo para abrir la puerta, el cual no tardó mucho en encontrar y activar. No sonaría nada por fuera, pero cuando menos lo esperó Kazan, una enorme puerta se abrió en medio del claro en el suelo, descubriendo una escalera que iba hacia abajo. El pasadizo, sin embargo, no era muy alto, y el Wotan posiblemente tendría que pasar a través de este agachándose. Era increíble que incluso un pasadizo de cuatro metros de altura no fuera suficiente para que él pasara.
Escuisi llamaría desde la puerta, saltando y dando gritos de bienvenida a su nuevo amigo Kazan.
—¡Vamos! ¡Es hora de entrar, Kazan! ¡Vamos!
Pero justo en ese momento...
Pere. Pere. Pere. - Pere. Pere. Pere. - Pere. Pere. Pere.
El Den Den Mushi que estaba en la puerta sonaría y, por supuesto, Escuisi atendería al mismo. Como si Kazan decide acercarse o no a la invitación del tontatta, una conversación entre éste y alguien más tendría lugar allí. Y básicamente sería alguien pidiendo explicaciones a Escuisi sobre el porqué había activado la puerta y qué estaba ocurriendo. Por supuesto, el tontatta contaría lo que Kazan le había mencionado y los gritos no se harían esperar. Eran malas noticias para el Wotan. La llamada no duró mucho más después de eso y Escuisi correría directo hacia Kazan, y mientras lo hacía, se escucharía un grito triste y apenado por parte del pequeño.—¡Me han gritado, amigo Kazan! ¡Me han gritado! ¡Me dijeron que era un inútil! ¡Y luego han colgado! Buaaaaaaa —Y pasó derecho para ir a llorar a otro lugar dejando una estela de polvo detrás de sí.
Ahora, la puerta continuaría abierta. Pero se escuchaban gritos y pasos fuertes en el fondo del lugar. ¿Era seguro aventurarse en un sitio tan apretado? ¿O cuál sería la mejor forma de abordar aquella situación? Escuisi no estaría más allí para dar pistas, pero el líder de la Corriente Libre había dado, de seguro, con algo bastante intrigante y que podría ser la respuesta a los rumores de los granjeros a quiénes había prometido ayudar al inicio de la jornada.
Contenido Oculto
Al final del camino de migas de pan

![[Imagen: o32YH2T.png]](https://i.imgur.com/o32YH2T.png)