Bar [Pasado][Privado?] +21
#6
Este era el tipo de cosas que evitaba, por eso no frecuentaba esos lugares.
 
Primero que nada…Sus manos, su valioso instrumento de trabajo, podría ponerse en riesgo por este tipo de situaciones ordinarias y, segundo, su preciosa mercancía e ingreso de emergencia, podía resultar herida…incluso por él mismo.
 
Cuando se escondió detrás de la barra, su mano sujetó con fuerza la muñeca de Merlot. No pudo evitarlo, no porque tuviera la intención de lastimarla, sino porque creía que, si la soltaba, alguno de esos asquerosos tipos que se peleaban como animales rabiosos, podían a llegar a ponerle sus manos encima y eso sería, simplemente, asqueroso.
 
Por eso, la fuerza que ejercía con su agarre a la menuda mujer pasó a segundo plano, pues su mente estaba enfocada en la pelea que ocurría detrás de la barra…mejor dicho, justo detrás del enorme hombre del que decidió esconderse.
 
¿Cómo es que era tan enorme? No podía calificar como humano, estaba seguro de eso…Quería estudiarlo…No…Debía estudiarlo. Tenía que entender cómo es que una sola persona podía verse tan definida y, en apariencia, saludable…además…Para qué negar el atractivo que había en que… ¿De verdad acababa de mandar a rodar a un tipo como si se tratara de una bola de boliche?
 
Bien, el médico no solía fijarse en sujetos que fueran ni más grandes ni más fuertes que él, a menos que fuera para estudiarlos o venderlos por partes, pero… ¡Era humano! Era imposible que aquel ataque tan despreocupado no despertara nada en él.
 
Aun sosteniendo a Merlot, pero habiendo suavizado ya su agarre, abrió la boca en una perfecta “o” que denotaba su sorpresa y, de repente, sintió que el calor se apoderaba de sus mejillas en cuando, como si nada hubiera pasado, el desconocido se giraba hacia donde estaban ellos y los saludaba con un gesto por demás casual.
 
¿Qué hizo el médico en cambio?
 
Nada.
 
Intentó hablar, pero ninguna palabra salió de su boca…No sabía si por ver un acto tan varonil o por envidia, porque ¡Vamos! El también deseaba tener una fuerza que se equiparara…así las cosas serían mucho más fáciles para él y, sobre todo, para cuando tuviera que conseguir mercancía para su negocio.
 
Para ese momento, su mente iba a mil por hora…¿Qué podía preguntarle? ¿Cómo podía entablar conversación ahora? Antes se le había hecho muy fácil decirle que le sirviera de escudo, pero ahora…
 
Sus cavilaciones se rompieron de golpe cuando una voz femenina y, vagamente, reconocida se escuchó en el bar ¡Claro! La mujer verde…la chica lagarto ¡Ah! De nuevo olvidaba su nombre, de hecho, hasta ahora había olvidado que también estaba con ellos, aunque luego de su petición tan informal y divertida a su desconocido salvador, sería imposible ignorarla…El médico frunció el ceño y, por fin, soltó a Merlot, solo para cruzarse de brazos y llamar la atención de la chica.
 
—¡Oye, mujer lagarto! No seas tan confianzuda con el caballero aquí presente, primero agradece que nos haya…
 
Mierda.
 
De todas las personas involucradas en la pelea de ese bar de mala muerte… ¿Por qué tenía que ser justo a esa chica a la que decidieran amenazar?
 
—No ahora, por favor —. El médico, habiendo pasado su momento de inusual timidez ante el enorme hombre que los había ayudado —a menos desde el punto de vista del médico —, se bajó de la mesa, aunque no sin antes mirar a su compañera peliceleste para darle una simple orden que creía que ella podría cumplir bastante bien. —¡Merlot! ¡Oh no! Disculpa por tomarte tan fuerte del brazo antes, no quería que te separaras de mí, pero ahora…debes quedarte aquí ¿Sí? Debo encargarme de tu amiga verde o si no…
 
De nuevo no podía terminar de hablar, pues justo al lado de él pasó volando un tipo que se parecía demasiado al que había amenazado antes a Maki. La sangre salpicó su ropa y parte de su rostro y; sin embargo, tuvo suerte que no cayera en sus ojos, que pudieron ver con claridad como los meseros y cantineros se agachaban detrás de la barra para no quedar involucrados en una trifulca de piratas.
 
—¡Oye! ¡Eso no era necesario! ¿Quieres que nos maten por culpa de un don nadie? ¡Vayámonos de este bar...ahora!—Se giró para encarar a la chica, pero en su lugar, frente a él se atravesó un tipo que era casi tan alto como la chica iguana en su forma híbrida.
 
—¿Así que tu vienes con la que le hizo eso a mi hermano? —El hombre, cuyos nudillos lucían unas manoplas de un brillante acero, no esperó respuesta y tampoco a que el pelirrosa se volteara por completo cuando conectó un puñetazo que envío al médico a chocar contra la barra…claro…todo eso ocurría justo delante de María Merlot, a quien el tipo que acababa de golpear al médico miró de manera lasciva, casi ignorando que estuviera a un lado del enorme buccaner.
 
Mientras eso ocurría, Hyak sentía una cascada de sangre salir de su nariz. Aturdido, llevó su mano justo al sitio desde donde sangraba para intentar detener el sangrado que ahora se mezclaba con el del tipo al que Maki había mandado a volar. Le parecía asqueroso y, sobre todo…irrespetuoso…
 
Tenía paciencia…demasiada paciencia y, claro, evitaba irse a los puños para no sacar ese lado ordinario que inundó esa adolescencia suya en la que se crío con unos piratas de la peor calaña, pero…ese golpe era suficiente para hacer que su sangre hirviera.
 
Dejó escapar una risa burlona antes de limpiarse la sangre con el dorso de su mano enguantada y se levantó para encarar al tipo que lo había golpeado… ¿El problema? Ya no lo vio.
 
Sabía que tenía una mala memoria, pero podía reconocer al que tenía su sangre en sus nudillos, eso estaba seguro y sí…también entendía que el bar era un caos en donde todos estaban golpeando a todos, pero, había jurado que el sujeto estaba justo frente a él hace unos pocos segundos…Frente a él y a un lado de…Merlot… ¿Dónde estaba Merlot?
 
Miró al lado de la barra en donde se supone que había dejado a la sirena y… ¿por qué ella ya no estaba ahí?
 
—¿Es una broma? —El mundo se paralizó por un segundo, se olvidó de las peleas, solo buscaba, en medio del caos, una cabellera celeste con la que no lograba dar. —Ella…ella debería estar…
 
Un nuevo disparo resonó en el sitio y esta vez pasó mucho más cerca de él, tanto que sintió el aire que dejaba la bala a su paso. Miró hacia un lado y ahí se dio cuenta de quien era el que disparaba o…mejor dicho…a quienes amenazaban.
 
—¿Quién se crees ustedes, grandulones, para intentar intimidarnos? ¡Tu! —El hombre con el arma primero apunto directamente a donde el sujeto que parecía solo querer concentrarse en su comida. —¿Crees que tu tamaño me intimida a mí? Esos a los que lanzaste como si fueran una bola de boliche son mis compañeros —. El hombre soltó otro disparo que dispersó a los mirones que estaban alrededor, pero esta vez el disparo fue a dar al trozo de carne que el buccaner intentaba comerse.
 
—¡Y TU, IGUANA DEFORME! No le temo a ningún usuario de fruta —. Espetó de una forma que rayaba en la inocencia de alguien que no sabe lo que dice. —No creas que lo que hiciste es suficiente para intimidarnos… ¡Una bala es capaz de atravesar a cualquiera!
 
El pelirrosa notó al distracción del tipo, lo concentrado que estaba solo en Maki y en el otro hombre cuyo nombre no sabía, así que aprovechó para deslizarse hasta quedar atrás del sujeto armado y lo sujetó con una llave que parecía imitar al judo, aunque, lo cierto es que ni siquiera midió su fuerza y terminó quebrando el brazo del sujeto, quien dejó escapar un grito agudo y molesto que se silenció cuando el médico logró quitarle el arma y lo golpeó tan fuerte en la cabeza que el tipo cayó en el suelo, sin decir nada más.
 
La gente a su alrededor lo miró…y el pelirrosa quiso que se lo tragara la tierra, pero luego cada quien siguió en lo suyo…como si los disparos y el haberle quitado la pistola a un tipo desquiciado fueran suficiente para que el ambiente del bar, aunque aun tenso, empezara a regularizarse…aunque el médico seguía igual de alterado que antes.
 
Se quedó con el arma y se acercó tanto a Maki como al otro hombre…había superado la vergüenza de hablarle.
 
—¿La han visto? Chica iguana…ella vino aquí por ti… ¿La viste? ¿Dónde está Merlot? —Miró a sus alrededores, preocupado y luego alzó su cabeza para intentar mirar a los ojos del desconocido.
 
—Lo siento, sé que no te conocemos de nada…pero gracias por lo de antes, lo que hiciste fue… ¡No! Olvídalo, me desvió del tema…Estabas cerca de nosotros… ¿Viste hacia donde se fue la chica peli celeste? No puedo perderla…No a ella... ¡Agh! ¡Nunca debí venir aquí! —El pelirrosa se agarró la cabeza con ambas manos y sujetó su cabello, desesperado, antes de tomar aire para intentar pensar con más calma las cosas…
 
¿Qué había hecho Merlot antes? Sabía que le había coqueteado al hombre enorme o eso creyó escuchar o ver, luego él le dijo que se quedara en la barra y después…No…no había más…¿A dónde se había metido la semi sirena? No podía haber desaparecido sin dejar ningún rastro...¿O sí?
[Imagen: hyakocheja.png]
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Mensajes en este tema
Bar [Pasado][Privado?] +21 - por Maki D. Zen'in - 03-05-2026, 09:26 PM
RE: Bar [Pasado][Privado?] +21 - por Maria Merlot - 04-05-2026, 12:33 AM
RE: Bar [Pasado][Privado?] +21 - por Hyákinthos - 05-05-2026, 07:39 AM
RE: Bar [Pasado][Privado?] +21 - por Maki D. Zen'in - 16-05-2026, 10:35 AM
RE: Bar [Pasado][Privado?] +21 - por Hyákinthos - 23-05-2026, 08:09 AM
RE: Bar [Pasado][Privado?] +21 - por Maria Merlot - 07-06-2026, 05:08 PM
RE: Bar [Pasado][Privado?] +21 - por Maki D. Zen'in - 23-06-2026, 03:15 AM
RE: Bar [Pasado][Privado?] +21 - por Hyákinthos - 25-06-2026, 02:16 AM

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