[Presente absoluto] Enterrando a un héroe
#16
Nadja escuchó con atención todo lo que Caoba le contaba, y esbozó una sonrisa llena de tranquilidad. Era una sonrisa casi feliz. Le revolucionarie volvía a abrazarla de nuevo, así que lo correspondió. — Claro que has hablado con él, su espíritu sigue vivo, y volveremos a verlo de nuevo, ya verás. — Nadja no era una mujer especialmente religiosa, pero tampoco tenías que serlo para creer en que existía algo después de morir, ¿verdad? Sí que era supersticiosa, pero sus creencias iban más atadas a lo cultural que a la fe en un ser superior. Caoba aún era joven, ya lo entendería. O quizás no, las nuevas generaciones no tenían ya las mismas costumbres.

Al cabo de unas horas, todos se encontraban ya en la playa. Kovashi usó su habilidad para cavar rápidamente un cuadrado en el suelo donde enterrar el cuerpo de Moris, que tan fácilmente cargó Don Bambú, envuelto en una sábana blanca. Lo tumbó sobre la arena hundida y luego se hizo a un lado, entrelazando sus manos. Se veía que no sabía muy bien cómo proceder, si decir algo, si no... algo similar parecía ocurrirle a Enma. Una mano acarició la suya, la mujer giró levemente el rostro para mirarle, se trataba de Kovashi. El capitán se había apropiado de una sudadera suya sin ni siquiera preguntar, pero no le importaba. Agarró su mano por un momento, era cálida y extrañamente reconfortante. Notaba que la estaba invitando a hablar, pero Caoba se adelantó.

Sus palabras fueron cortas, llenas de emoción. No hacía falta decir más. Dejó una rosa de papel sobre su cuerpo envuelto y empezó a llorar. Enma también ofreció sus respetos. Ahora le tocaba a ella. Soltó la mano de Kovashi para hablar, pero la dejó cerca, pues su calidez era agradable. — Cuando conosí a Morris acababa de casarrse con su mujerr, no hablaba de otrra maldita cosa. Yo tenía diesisiete años y erra una crría malhablada que crreía que iba a comerrme el mundo... cada dos porr trres me rregañaba porr cualquierr tonterría, y yo le desía "ni que fuese tu hija joderr". Y luego llegó su prrimerra hija, y ya solo hablaba de ella, y de la siguiente, y de la siguiente... — En su rostro había una sonrisa, llena de nostalgia. — Y ahorra... ya no está. Perro como dise Caoba, se encuentrra en un lugarr mejorr, y allí volverrá a rreunirrse con todas ellas, algún día. — Había guardado en su chaqueta los cuchillos que usaba Moris para pelear. Se trataba de dos dagas, fabricación propia, parecían marcadas por las dunas. Nadja las besó y las depositó sobre su cuerpo, junto con la rosa de papel y la rosa de hollín de Enma.

La noche era preciosa, iluminada por unas velas que rodeaban la tumba de su compañero. Con aquella perfecta vista, su cuerpo descansaría en paz para siempre.
  Responder


Mensajes en este tema
RE: [Presente absoluto] Enterrando a un héroe - por Nadja Alexeyeva - 22-11-2023, 11:42 PM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)