[Presente Absoluto - Aventura Tier 9] - Las segundas partes nunca fueran buenas
#75
La historia que Viktor comenzó a contar captó mi atención desde el primer momento gracias al tono misterioso de su voz que me remontaba a mi niñez. Un flautista que salvó un pueblo de una plaga de ratas solo para ser traicionado cuando llegó el momento de cobrar su recompensa. La venganza del músico, llevándose a los niños al mismo destino que las ratas, era brutal pero tenía una lógica implacable. Me resultaba interesante escuchar ese tipo de relatos porque en la Isla Gyojin las historias que nos contaban de niños eran diferentes. Hablaban del océano, de promesas rotas entre humanos y gyojin, de salvadores traicionados cuando llegaba el momento de pagar lo debido. Pero la esencia era similar: las deudas se pagan, siempre. Viktor continuó con una segunda historia sobre el río Estigia, Caronte el barquero, el paso al inframundo. Me tenía completamente cautivado. Una moneda como pago para cruzar el río de los muertos y un lago sin vida como el que teníamos frente a nosotros eran una conexión clara y elegante, así que me incliné ligeramente hacia adelante mientras Viktor hablaba, deseando que tuviera razón. Sería una entrada perfecta, épica y simbólica, protegida por el folclore local que mantendría a los curiosos alejados. Luego de que le pasara la moneda sin vacilar, Viktor se levantó entre las antorchas con la moneda en la mano derecha y la lanzó con el pulgar hacia el agua, aproximadamente diez metros de distancia desde la orilla. Contuve la respiración y esperamos pero, tras varios segundos, nada pasó. La moneda golpeó la superficie del agua y flotó creando pequeñas ondas que se expandieron desde el punto de impacto. Ningún barquero, ninguna puerta abriéndose. Solo el silencio del desierto nocturno y el crepitar de la hoguera a nuestras espaldas.
 
Sentí una punzada de decepción porque la teoría de Viktor había sido sólida y bien construida, pero a veces las respuestas simples son las correctas y las historias solo son historias. Entonces Karl estalló en carcajadas, sin malicia, tan a su forma que rompió la tensión del momento. No pude evitar que se me escapara una sonrisa mientras la decepción se disolvía. Habíamos intentado algo creativo y no había funcionado, pero no nos quedaríamos con la curiosidad de saber si funcionaria. Karl siguió riéndose mientras daba órdenes diciendo a Apolo que haría la primera guardia y yo debía recoger la moneda porque ella no pensaba entrar al agua seguida de más risas sobre barqueros y niños muertos antes de irse hacia la hoguera, tumbarse mirando las estrellas con el sombrero tapando su cara. Me levanté antes de que alguien más dijera nada. Yo había conseguido esa moneda de Jack y había pagado cuatrocientos mil berries por el saco completo, así que sabía que era importante aunque no entendiéramos exactamente cómo. Viktor me miró con expresión cortés preguntando si sería posible, diciendo que no creía que la trampa estuviera en el agua pero que desconocía si sería perjudicial para mí – “Voy por ella” – dije simplemente, pues igualmente lo iba a hacer.
 
Me quité la gabardina verde esmeralda con cuidado, la doblé y la dejé junto a Spirit que descansaba tumbado a unos cinco metros de la hoguera junto con el maletín médico, las pistolas que nunca había usado, y el cinturón con las herramientas de carpintero. Solo me quedé con los pantalones y las botas antes de caminar los veinte metros desde la hoguera hasta la orilla del lago, pasando entre las dos antorchas que ardían silenciosas. La moneda seguía flotando a aproximadamente diez metros de distancia mientras Apolo se preparaba para su secuencia de capoeira, bailando la ginga a unos metros de mi posición. Mantuve mi haki de observación expandido a cien metros como lo había estado desde que llegamos al lago, cubriendo toda el área sin detectar nada. Ni vida ni presencias extrañas, solo nosotros y el vacío salino. Entré al agua y el primer paso confirmó lo que ya sospechaba. El agua era más densa que el mar normal porque la alta concentración salina hacía que flotara más de lo habitual y ofrecía una resistencia al avanzar que se sentía incómoda. Cada movimiento requería más esfuerzo del necesario, como nadar a través de jarabe espeso, pero avancé los diez metros hasta la moneda. Llegué al punto donde flotaba la moneda y me sumergí cinco metros de profundidad verticalmente manteniendo los ojos abiertos a pesar de que la visibilidad limitada por el agua turbia. La moneda había empezado a hundirse lentamente, más pesada que el agua a pesar de la densidad, pero la alcancé a tres metros de profundidad. Cerré mi mano derecha alrededor de ella y ascendí, saliendo a la superficie para nadar de regreso a la orilla.
 
El agua escurría de mi cuerpo mientras salía dejando rastros de cristales blancos de sal sobre mi piel oscura. Caminé de regreso hasta donde había dejado mi equipaje junto a Spirit y me sequé con una toalla que había guardado en el maletín médico, pasándola rápidamente por brazos, torso y piernas mientras los cristales de sal se desprendían con facilidad. Me volví a poner la gabardina verde esmeralda, ajusté el cinturón y verifiqué que todo estuviera en su lugar antes de caminar los cinco metros hasta donde Viktor observaba las antorchas – “La tengo” – dije mostrándole la moneda en mi palma derecha abierta.
 

 
Resumen

Haki

Calor y Deshidratación
[Imagen: Firma-Fuguwu.png]
Cambios en estadísticas
Vitalidad: 13967 + 0 = 13967
Energia: 9098 + 0 = 9098
Espiritu: 3619 + 55 = 3674


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RE: [Presente Absoluto - Aventura Tier 9] - Las segundas partes nunca fueran buenas - por Fuguwu - 23-05-2026, 10:25 PM

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