24-05-2026, 02:48 PM
(Última modificación: 24-05-2026, 08:29 PM por MDU-01.
Razón: Estaba mal puesto el tiempo del turno
)
Inmerso en mis propias cavilaciones y preocupaciones, mis cálculos y mis ecuaciones mientras vigilaba las pantallas de los otros Alas Negras y observaba como Tobías erraba en su contraseña, Jolyne seguía desaparecida, Garnet yacía con Pretty y Kenzo era superado por la horda de aldeanos, los HoV, sonreí de medio lado soltando un ligero sonido por la nariz. El vaquero no saldría de la habitación jamás y Garnet moriría en su práctica íntima con Pretty como había pasado con todos sus pretendientes de antes. Daba igual donde estuviera Jolyne pues, si seguía oculta en esa habitación o por el laboratorio la acabaríamos encontrando, y Kenzo iba a morir bajo aquella montaña de autómatas. Todo estaba saliendo a la perfección, pese a perder algún que otro MDU... ¿qué importaban esas bajas? Los podía volver a reconstruir con tiempo... y tiempo era todo lo que tenía en mi inmortalidad.
A cambio había capturado al bisnieto de un Yonko y a la heredera de las tempestas, y había matado a tres de sus compañeros en el proceso. Con Yojimbo en la cárcel esto suponía el fin de los Alas Negras, y con él, una victoria y un triunfo más para mi: la mente más brillante de la historia. Podía resolver cualquier contratiempo y podía lanzarme a solucionar cualquier problema en una franja de tiempo ridícula. Absurdamente rápido. Porque yo era el ser más inteligente sobre la faz de la tierra y estos insectos no suponían mayor problema para mi que el que una panda de niños gamberros saltando a romper los gnomos de jardín de un adulto.
Pulsé una tecla con algo más de fuerza y énfasis que las demás — Corp Cap en camino a la antesala. Iniciamos el despegue en seis minutos — declaré, continuando tecleando y haciendo que se abriese la puerta de esta habitación, a la par que el techo de la antesala en la que Triana, Garnet y Tobías habían tenido que elegir un camino — Excelso, como siempre. Programaré a MDU-07 y a MDU-08 para recoger los pedazos y restos de los demás de la serie del 04 al 06 y me encargaré de reiniciar a Pretty cuando acabe con ese idiota pelirrojo — dijo el cerebro en esa perfecta simbiosis que éramos al compartir una mente y encargarnos de varias tareas al mismo tiempo. El mayor progreso de la ciencia en mis investigaciones, el desdoblamiento de conciencia y la capacidad de fragmentar la psique en varias entidades al mismo tiempo. Todas interconectadas, pero todas independientes. Un hito. Una leyenda... como yo.
Entonces una explosión nos sacó de aquella ensoñación y me giré para ver cómo Triana había decidido atacar la pared que tenía a la espalda, acabando con el inhibidor de haki. Ese sistema no sólo impedía que usasen su haki en esta habitación, si no que hacía que el sonido se transportase levemente y de forma casi imperceptible por los conductos de ventilación y transportase esa pecularidad en ellos, al ser la única fuga de todas las salas, haciendo que no se pudiera sentir nada dentro de los mismos y por tanto siendo el lugar perfecto para transportar a mis MDU a las distintas habitaciones, como había hecho.
— Triana Tempesta — dije con calma — Parece que tendremos que volver a explicarle lo que es estarse quieta — añadí, comenzando a caminar hacia ella — Tabita dijo con vida y entera, pero no especificó nada de su estado físico ¡Déjala inconsciente y acaba con estos de una vez! Procura que no pierda ninguna extremidad ni órgano, pero no creo que pase nada por una o dos heridas más — ordenó el cebero con poca sutileza tras lo cual y habiendo avanzado veinticinco metros ya, alcé la mano estirando el brazo y de mi antebrazo se desacoplaron dos láminas de metal que se abrieron a los lados, mostrando un cañón que, recubriéndose de haki, disparó seis virotes hacia la capitana de los Alas Negras — Six Shots — dije con parsimonia y calma, disparando aquellos seis virotes recubiertos de Haki hacia la maltrecha Tempesta, que si bien había acabado con mi ventaja acústica con la destrucción de aquella pared, no hacía más que prolongar lo inevitable y la clara sentencia que ya yacía sobre su cabeza.
Tras terminar de caminar los pasos que nos separaban me paré a dos metros de ella analizando la situación y preparándome para más rebeldía y hostilidades. Sabía que no se iba a entregar por las buenas, pero tenía que calcular bien su estado físico para no producirla más daño del que pudiera soportar, antes de dejarla inconsciente.
Quedaban cinco minutos.
A cambio había capturado al bisnieto de un Yonko y a la heredera de las tempestas, y había matado a tres de sus compañeros en el proceso. Con Yojimbo en la cárcel esto suponía el fin de los Alas Negras, y con él, una victoria y un triunfo más para mi: la mente más brillante de la historia. Podía resolver cualquier contratiempo y podía lanzarme a solucionar cualquier problema en una franja de tiempo ridícula. Absurdamente rápido. Porque yo era el ser más inteligente sobre la faz de la tierra y estos insectos no suponían mayor problema para mi que el que una panda de niños gamberros saltando a romper los gnomos de jardín de un adulto.
Pulsé una tecla con algo más de fuerza y énfasis que las demás — Corp Cap en camino a la antesala. Iniciamos el despegue en seis minutos — declaré, continuando tecleando y haciendo que se abriese la puerta de esta habitación, a la par que el techo de la antesala en la que Triana, Garnet y Tobías habían tenido que elegir un camino — Excelso, como siempre. Programaré a MDU-07 y a MDU-08 para recoger los pedazos y restos de los demás de la serie del 04 al 06 y me encargaré de reiniciar a Pretty cuando acabe con ese idiota pelirrojo — dijo el cerebro en esa perfecta simbiosis que éramos al compartir una mente y encargarnos de varias tareas al mismo tiempo. El mayor progreso de la ciencia en mis investigaciones, el desdoblamiento de conciencia y la capacidad de fragmentar la psique en varias entidades al mismo tiempo. Todas interconectadas, pero todas independientes. Un hito. Una leyenda... como yo.
Entonces una explosión nos sacó de aquella ensoñación y me giré para ver cómo Triana había decidido atacar la pared que tenía a la espalda, acabando con el inhibidor de haki. Ese sistema no sólo impedía que usasen su haki en esta habitación, si no que hacía que el sonido se transportase levemente y de forma casi imperceptible por los conductos de ventilación y transportase esa pecularidad en ellos, al ser la única fuga de todas las salas, haciendo que no se pudiera sentir nada dentro de los mismos y por tanto siendo el lugar perfecto para transportar a mis MDU a las distintas habitaciones, como había hecho.
— Triana Tempesta — dije con calma — Parece que tendremos que volver a explicarle lo que es estarse quieta — añadí, comenzando a caminar hacia ella — Tabita dijo con vida y entera, pero no especificó nada de su estado físico ¡Déjala inconsciente y acaba con estos de una vez! Procura que no pierda ninguna extremidad ni órgano, pero no creo que pase nada por una o dos heridas más — ordenó el cebero con poca sutileza tras lo cual y habiendo avanzado veinticinco metros ya, alcé la mano estirando el brazo y de mi antebrazo se desacoplaron dos láminas de metal que se abrieron a los lados, mostrando un cañón que, recubriéndose de haki, disparó seis virotes hacia la capitana de los Alas Negras — Six Shots — dije con parsimonia y calma, disparando aquellos seis virotes recubiertos de Haki hacia la maltrecha Tempesta, que si bien había acabado con mi ventaja acústica con la destrucción de aquella pared, no hacía más que prolongar lo inevitable y la clara sentencia que ya yacía sobre su cabeza.
Tras terminar de caminar los pasos que nos separaban me paré a dos metros de ella analizando la situación y preparándome para más rebeldía y hostilidades. Sabía que no se iba a entregar por las buenas, pero tenía que calcular bien su estado físico para no producirla más daño del que pudiera soportar, antes de dejarla inconsciente.
Quedaban cinco minutos.
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