24-05-2026, 06:18 PM
(Última modificación: 25-05-2026, 03:09 PM por Garnet D. Matlock.
Razón: Se me olvidó incluir la desactivación del Busoshoku en los spoilers
)
El inconmensurable apetito sexual de los dos protagonistas de esta historia - que harían estremecer a toda una generación de depravados, guarrindongos y salidos - crecía de manera tan exponencial que, breves segundos después de que Garnet decidiera iniciar su "propia ofensiva", aquella habitación recogió prontamente temperaturas que eran capaces de rivalizar con las máximas datadas en la isla de Mystoria. Las continuas y reiteradas rozaduras propiciadas por el pelirrojo desnudo, hicieron que Pretty se entregara aún más a su pasión, apretando más y más el agarre que aprisionaba al skypiean, tanto en brazos, como piernas y torso, recubriendo el músico dichas partes de Busoshoku tan pronto como empezó a notar como la fuerza en esas zonas aumentaban. Por el contrario, la presión que ejercían los senos de Pretty respecto a la cara de Garnet disminuyó considerablemente, pudiendo volver a respirar con normalidad.- E-el menda puede respirar otra vez pero joder, ¡¿esta pibita es imparable o qué?! - Pensó, mostrando una cara tan roja como el color de su pelo, hasta el punto de casi camuflar el chorro de sangre que seguía fluyendo sin cesar a través de su nariz.
No sabía cuánto más iba a ser capaz de aguantar Garnet ante aquella mujer gorila biónica, del mismo modo que tampoco sabía cuántas más energías le quedaba a Pretty antes de alcanzar el clímax. Cualquier paso en falso podría llevarle ante las puertas de la muerte pero, ahora más que nunca, eso daba igual. ¿Por qué? Porque el pelirrojo ahora estaba más caliente que el palo de un churrero.- Vamos a hacer que arda Arabasta, ¿es o no es? - Le dijo entre jadeos a Pretty, aumentando la intensidad de sus movimientos pélvicos, así como el movimiento de su cola trasera, haciendo lo que era conocido en el arte de la guerra como "el ataque de dos flancos", o el famoso "divide y vencerás".
Garnet exclamó y gritó el nombre de su amante de metal utakatiense y piel sintética, al mismo tiempo que la propia Pretty lo hacía con el del pelirrojo, llegando el skypiean, en ese preciso momento, al éxtasis y orgasmo, sacando todo lo que tenía acumulado en sus gónadas masculinas hacia el exterior, chocando con el vientre metálico de la gorila y deteniendo ahí mismo tanto su movimiento de cadera como el de su rabo, quedándose sin fuerzas después de haber realizado el coito.- M-mierda, ¿y ahora qué? - Se resignaba él mismo, al ver que seguía teniendo sus extremidades rodeadas por las de la gorila robótica. Esa mujer era una auténtica animal, tanto para lo bueno como para lo malo... Además de aquello, en su aura no había notado ni percibido en ningún momento ni un ápice maldad. Ella simplemente era alguien inocente y pura que simplemente no sabía medir su fuerza y que, sobre todo, sólo buscaba alguien que la quisiera. No tenía nada que ver con los robots con los que había peleado hasta hace unos momentos, y aún menos con el Shichibukai, que había demostrado tener una personalidad de lo más retorcida. Y sin embargo, eso hacía de aquella batalla mucho más difícil.
Ahora que habían terminado de consumar su apetito sexual, Garnet volvía a repararse en que no sabía ni tenía ni idea de que era lo que estaba ocurriendo con el resto de sus amigos. Confiaba plenamente en ellos, pero teniendo en cuenta que Utakata había usado muchas de sus debilidades para combatirle en su contra, no sabía por lo que estarían pasando, o por lo que habrían pasado. Y por otro lado, no se veía capaz de acabar morlamente con alguien con Pretty. ¿Cómo iba a matar siquiera a alguien sin ninguna maldad qué sólo quería sentir el calor de otra persona? Garnet era un pirata, pero no era esa clase de pirata. E incluso dejando de lado la ética y moralidad, la fuerza hercúlea a la que le tenía sometido la gorila, hacía que le fuera imposible zafarse de ella. Es decir, Pretty tenía el completo control de la situación. Al entender esto, Garnet sólo pudo esbozar una sonrisa algo incómoda.- Mujeres dominantes... Mi perdición. - Sólo le quedaba recurrir a tres cosas. A su honestidad... A su carisma... Y a la virgen de Guadalupe.
- ¿Qué? ¿Te ha gustado el delicioso o qué, Pretty-chan? - Le preguntó, de forma cercana.- Y perdona al menda por lo del vientre, son gajes del oficio, ya sabes pueje... - Añadió, haciendo referencia a la lecheada de Garnet.- No sé si era tu primera vez pero, podemos repetir otro día si quieres, ¿te hace? Tengo más trucos que te puede enseñar el menda, pero digamos que los tíos cuando lo hacemos... Parecemos un muerto viviente, ¿es o no es? - Tenía que mejorar mucho su resistencia si quería hacer que vieran las estrellas todas las ladies y boys del Nuevo Mundo.- Eso sí, hay algo que me ha quedado clarinete, Pretty-chan. - Su cara se tornó completamente seria.- Puedes ser libre... - Nada más decir aquella frase, negó con su cabeza.- Nanai, para el menda ya lo eres. Tienes emociones y un buen fondo, al contrario que los otros robots o que... ¿Tu padre? - Prosiguió, haciendo refiriéndose a Utakata como el padre de Pretty al ser, en cierta medida, el creador del robot.- No sé si hay alguna movida que no te deje salir de aquí pero, ¿nunca has pensado en salir al exterior y conocer mundo, Pretty-chan? De ser así, podríamos repetir esto muchas más veces, ¿es o no es? - Concluyó, depositando en cada una de sus palabras toda la honestidad que le cabía, quedando Garnet expectante ante la respuesta de Pretty, desactivando en ese momento el Haki de Armamento que envolvía su cuerpo.
No sabía cuánto más iba a ser capaz de aguantar Garnet ante aquella mujer gorila biónica, del mismo modo que tampoco sabía cuántas más energías le quedaba a Pretty antes de alcanzar el clímax. Cualquier paso en falso podría llevarle ante las puertas de la muerte pero, ahora más que nunca, eso daba igual. ¿Por qué? Porque el pelirrojo ahora estaba más caliente que el palo de un churrero.- Vamos a hacer que arda Arabasta, ¿es o no es? - Le dijo entre jadeos a Pretty, aumentando la intensidad de sus movimientos pélvicos, así como el movimiento de su cola trasera, haciendo lo que era conocido en el arte de la guerra como "el ataque de dos flancos", o el famoso "divide y vencerás".
- ¡¡PUUUREEEEETI-CHWAAAAAAN!! -
Garnet exclamó y gritó el nombre de su amante de metal utakatiense y piel sintética, al mismo tiempo que la propia Pretty lo hacía con el del pelirrojo, llegando el skypiean, en ese preciso momento, al éxtasis y orgasmo, sacando todo lo que tenía acumulado en sus gónadas masculinas hacia el exterior, chocando con el vientre metálico de la gorila y deteniendo ahí mismo tanto su movimiento de cadera como el de su rabo, quedándose sin fuerzas después de haber realizado el coito.- M-mierda, ¿y ahora qué? - Se resignaba él mismo, al ver que seguía teniendo sus extremidades rodeadas por las de la gorila robótica. Esa mujer era una auténtica animal, tanto para lo bueno como para lo malo... Además de aquello, en su aura no había notado ni percibido en ningún momento ni un ápice maldad. Ella simplemente era alguien inocente y pura que simplemente no sabía medir su fuerza y que, sobre todo, sólo buscaba alguien que la quisiera. No tenía nada que ver con los robots con los que había peleado hasta hace unos momentos, y aún menos con el Shichibukai, que había demostrado tener una personalidad de lo más retorcida. Y sin embargo, eso hacía de aquella batalla mucho más difícil.
Ahora que habían terminado de consumar su apetito sexual, Garnet volvía a repararse en que no sabía ni tenía ni idea de que era lo que estaba ocurriendo con el resto de sus amigos. Confiaba plenamente en ellos, pero teniendo en cuenta que Utakata había usado muchas de sus debilidades para combatirle en su contra, no sabía por lo que estarían pasando, o por lo que habrían pasado. Y por otro lado, no se veía capaz de acabar morlamente con alguien con Pretty. ¿Cómo iba a matar siquiera a alguien sin ninguna maldad qué sólo quería sentir el calor de otra persona? Garnet era un pirata, pero no era esa clase de pirata. E incluso dejando de lado la ética y moralidad, la fuerza hercúlea a la que le tenía sometido la gorila, hacía que le fuera imposible zafarse de ella. Es decir, Pretty tenía el completo control de la situación. Al entender esto, Garnet sólo pudo esbozar una sonrisa algo incómoda.- Mujeres dominantes... Mi perdición. - Sólo le quedaba recurrir a tres cosas. A su honestidad... A su carisma... Y a la virgen de Guadalupe.
- ¿Qué? ¿Te ha gustado el delicioso o qué, Pretty-chan? - Le preguntó, de forma cercana.- Y perdona al menda por lo del vientre, son gajes del oficio, ya sabes pueje... - Añadió, haciendo referencia a la lecheada de Garnet.- No sé si era tu primera vez pero, podemos repetir otro día si quieres, ¿te hace? Tengo más trucos que te puede enseñar el menda, pero digamos que los tíos cuando lo hacemos... Parecemos un muerto viviente, ¿es o no es? - Tenía que mejorar mucho su resistencia si quería hacer que vieran las estrellas todas las ladies y boys del Nuevo Mundo.- Eso sí, hay algo que me ha quedado clarinete, Pretty-chan. - Su cara se tornó completamente seria.- Puedes ser libre... - Nada más decir aquella frase, negó con su cabeza.- Nanai, para el menda ya lo eres. Tienes emociones y un buen fondo, al contrario que los otros robots o que... ¿Tu padre? - Prosiguió, haciendo refiriéndose a Utakata como el padre de Pretty al ser, en cierta medida, el creador del robot.- No sé si hay alguna movida que no te deje salir de aquí pero, ¿nunca has pensado en salir al exterior y conocer mundo, Pretty-chan? De ser así, podríamos repetir esto muchas más veces, ¿es o no es? - Concluyó, depositando en cada una de sus palabras toda la honestidad que le cabía, quedando Garnet expectante ante la respuesta de Pretty, desactivando en ese momento el Haki de Armamento que envolvía su cuerpo.
INFO
![[Imagen: Tb4Z3O3.png]](https://imgur.com/Tb4Z3O3.png)
