26-05-2026, 12:10 AM
(Última modificación: 26-05-2026, 12:14 AM por Nyra Kuroshiro.)
¡Ah, claro, “resiliente”! ¡Otra palabra para resumir que era mejor seguir hasta romperse!
Sostuve la intensidad de su mirada con un ligero reproche en la mía. Sí, sabía que quería cumplir nuestro objetivo y proteger a todos, ¡pero ¿por qué tenía que ser a su costa?!
—No puedes ser resiliente si te agotas por el camino —sentencié con un mohín aun a sabiendas de que no tendría el menor efecto.
Sin embargo, ¡tuve una gran idea! Una que quizás era poco ortodoxa, aunque pocas cosas podían serlo con él. ¿Funcionaría? Esperaba que sí, pero incluso si no fuera el caso, su risa ya fue de por sí un bonito trofeo que no pensaba ignorar.
Mis labios se abrieron con una exclamación de indignación. ¡Esa luz! ¡¿Se iba a ir?!
—¡Shin! —me quejé con la espalda recta y los brazos estirados hasta mis faldas, con las manos cerradas, justo antes de que desapareciera.
Pero acto seguido, me sorprendió una resistencia a mi espalda. ¿Una pared?
Giré el rostro para mirar hacia atrás, encontrándome con aquel mágico brillo cerúleo que con sólo unas palabras recuperó mi sonrisa al instante.
Me giré para seguirle el paso con mi cola moviéndose alegremente cuando él retomó el rumbo, y tras los segundos que necesité para procesar el inesperado comentario, no pude evitar echarme a reír de buena gana.
—Oye, ¡a lo mejor eres tú el que termina descubriendo por qué no he caído aún ante ningún chico! ¿Qué te hace pensar que tú serías diferente? —lo reté cuando mi respiración se estabilizó, sacándole la lengua de vuelta, conteniendo nuevas carcajadas antes de que nacieran.
¡Espera! ¡¿Ha dicho que sí?! ¡Ha dicho que sí! ¡Ha aceptado alargar la cita!
—Pero ten cuidado, no vaya a ser que caiga en tus encantos tras tanto tiempo juntos.
Ya no pude evitarlo más y dejé escapar otra risita antes de replicar.
—Bueno, ¡con que caigas dormido en la cama, a mí me vale de momento~!
Y es que no me rendiría hasta conseguir ese objetivo.
Después de todo, sabía que desde entonces me acompañaría el deseo de que aquella no fuese realmente la última excepción…
Sostuve la intensidad de su mirada con un ligero reproche en la mía. Sí, sabía que quería cumplir nuestro objetivo y proteger a todos, ¡pero ¿por qué tenía que ser a su costa?!
—No puedes ser resiliente si te agotas por el camino —sentencié con un mohín aun a sabiendas de que no tendría el menor efecto.
Sin embargo, ¡tuve una gran idea! Una que quizás era poco ortodoxa, aunque pocas cosas podían serlo con él. ¿Funcionaría? Esperaba que sí, pero incluso si no fuera el caso, su risa ya fue de por sí un bonito trofeo que no pensaba ignorar.
Mis labios se abrieron con una exclamación de indignación. ¡Esa luz! ¡¿Se iba a ir?!
—¡Shin! —me quejé con la espalda recta y los brazos estirados hasta mis faldas, con las manos cerradas, justo antes de que desapareciera.
Pero acto seguido, me sorprendió una resistencia a mi espalda. ¿Una pared?
Giré el rostro para mirar hacia atrás, encontrándome con aquel mágico brillo cerúleo que con sólo unas palabras recuperó mi sonrisa al instante.
Me giré para seguirle el paso con mi cola moviéndose alegremente cuando él retomó el rumbo, y tras los segundos que necesité para procesar el inesperado comentario, no pude evitar echarme a reír de buena gana.
—Oye, ¡a lo mejor eres tú el que termina descubriendo por qué no he caído aún ante ningún chico! ¿Qué te hace pensar que tú serías diferente? —lo reté cuando mi respiración se estabilizó, sacándole la lengua de vuelta, conteniendo nuevas carcajadas antes de que nacieran.
¡Espera! ¡¿Ha dicho que sí?! ¡Ha dicho que sí! ¡Ha aceptado alargar la cita!
—Pero ten cuidado, no vaya a ser que caiga en tus encantos tras tanto tiempo juntos.
Ya no pude evitarlo más y dejé escapar otra risita antes de replicar.
—Bueno, ¡con que caigas dormido en la cama, a mí me vale de momento~!
Y es que no me rendiría hasta conseguir ese objetivo.
Después de todo, sabía que desde entonces me acompañaría el deseo de que aquella no fuese realmente la última excepción…
{ FIN }
