23-11-2023, 10:30 PM
¿Cómo podía una persona tenerse en tan alta estima? Esa mujer hablaba de sí misma y de sus capacidades como si hubiera formado ella solita aquella organización gubernamental, cuando apenas acababa de cumplir la mayoría de edad. Tal berborrea dejaba a Daryl completamente desconectado, ni si quiera parecía ser una persona real, era más bien como un robot o una muñeca, algo inanimado y sin alma. Lo que dejó bastante claro es que se trataba de un ser controlador y curioso, pero cerrado con llave. No contaría nada de su vida o de su pasado, y sin ofrecer nada a cambio, quería conocerlo todo sobre él. Bueno, pues las cosas no funcionaban así.
La mujer se giró y empezó a caminar, dirigiéndose escaleras abajo. Mencionó que quería ir a un aula en el edificio de enfrente para repasar no se qué detalles de no se cual misión. Daryl comenzó a bajar con ella, aunque con otra idea en la cabeza. — Hablaremos de lo que quieras, pero en el bar de al lado. — El lugar se encontraba a mano derecha después de bajar dichas escaleras. — Acabo de volver de una misión y necesito una cerveza. — Al fin y al cabo, el bar actuaba muchas veces como lugar de reunión también, pues allí solo había marines o agentes como ellos, y a los más despreocupados les gustaba hablar del trabajo mientras bebían o comían algo. Se podría decir que era un sitio seguro para hablar de misiones, pues no solían frecuentar los cotillas. — Y no te confíes demasiado, agente Irina, es más fácil de lo que crees encontrar información sobre las personas. Y yo tampoco escondo nada, así que puedes buscar lo que quieras. — Nada más las escaleras se terminaron, comenzó a caminar en dirección al bar. En mano de la pelirroja estaba si decidía seguirle o no.
La mujer se giró y empezó a caminar, dirigiéndose escaleras abajo. Mencionó que quería ir a un aula en el edificio de enfrente para repasar no se qué detalles de no se cual misión. Daryl comenzó a bajar con ella, aunque con otra idea en la cabeza. — Hablaremos de lo que quieras, pero en el bar de al lado. — El lugar se encontraba a mano derecha después de bajar dichas escaleras. — Acabo de volver de una misión y necesito una cerveza. — Al fin y al cabo, el bar actuaba muchas veces como lugar de reunión también, pues allí solo había marines o agentes como ellos, y a los más despreocupados les gustaba hablar del trabajo mientras bebían o comían algo. Se podría decir que era un sitio seguro para hablar de misiones, pues no solían frecuentar los cotillas. — Y no te confíes demasiado, agente Irina, es más fácil de lo que crees encontrar información sobre las personas. Y yo tampoco escondo nada, así que puedes buscar lo que quieras. — Nada más las escaleras se terminaron, comenzó a caminar en dirección al bar. En mano de la pelirroja estaba si decidía seguirle o no.
