Flores que no conocen la guerra [Pasado] [Miyori]
#2


Algunas veces es difícil conciliar el sueño cuando el corazón parece empeñado en permanecer despierto, desde que llegué a Matsuri una parte de mí ha ido reconstruyéndose a través de nuevas experiencias y anhelos que jamás pensé volver a sentir. Sabakun en cambio quedó grabado como el lugar donde lo perdí todo, donde aquello que juré sería eterno terminó desmoronándose hasta convertirse en una sucesión interminable de pesadillas junto a los recuerdos de aquella terrible ocasión en la que fui víctima de mi propio libertinaje, cuando la penumbra de una habitación oscura terminó enlazando mi destino con el de quienes, en aquel entonces, se convirtieron en mis aliados contra la corrupción de aquel Marine, aquel gyojin de aspecto poco agraciado a la vista, Arnold Redflag.

Llegar a Matsuri fue como recostar la cabeza sobre una almohada blanda, fría y reconfortante, donde por fin pude soltar todo aquello que me había pesado durante tanto tiempo, fue mi tierra de sueños, el lugar donde volví a respirar sin sentir que el aire doliera, fue el lugar donde poco a poco intenté ser de nuevo la joven que salió por primera vez de su hogar, de Baterilla, la que amaba la vida sin miedo y encontraba en la música una forma de existir más allá del dolor, el resentimiento o el odio mismo. Y aun así, las pesadillas no desaparecieron, siguen llegando durante el silencio de la noche como sombras que no piden permiso para mostrarme recuerdos vivos de aquel lugar, de aquel abandono, de lo que tuve que aprender a sostener en fragmentos sin la cobardía de huir de ellos. Debía recogerlos uno por uno, no para negar lo que fueron, sino para entender qué es la cicatriz de haber sobrevivido a las penurias de un camino que yo misma decidí recorrer. No solo encontré descanso en Matsuri, encontré la voluntad de alzar la cabeza y recuperar la fe en las personas, menos incrédula, sí, pero siempre prefiriendo la paz antes que la guerra.

Silenciosa era la noche cuando el valle del sueño sumergía a la mayoría de las personas de las islas, muy pocos permanecían en las calles, deambulando, quizás en busca de refugio en la vanidad del alcohol o incluso en el espejismo del amor mundano y placer, otros simplemente no tenía a dónde ir, ni un lugar al cual pertenecer, y quizás otros, como yo, no tenían nada más que hacer que quedarse despiertos observando cómo el mundo estaba sumergido bajo su manto nocturno.

Esta era la isla donde la primavera siempre parece ser eterna, el aire mismo parecía impregnado de un perfume suave, constante, no desaparecía por donde fuera que caminases o avanzaras, cada ruta conducía inevitablemente a arreglos florales intermitentes entre las veredas, entre las casas, como si la naturaleza hubiera decidido convertirse en parte del propio diseño de la ciudad, y entre todo ello se extendían innumerables parques que hacían del lugar un verdadero sueño hecho realidad. El Reino de Ran era sin exageración un destino que desbordaba vida plena, sus centros turísticos se distribuían como pequeñas joyas entre un parque de diversiones lleno de luces y risas, tiendas de todo tipo, establecimientos que ofrecían desde lo más cotidiano hasta lo más extravagante, zonas acuáticas para refrescarse, sin olvidar el hermoso corazón de la isla que se trata del palacio real, alzado con serenidad por el resguardo y vigilancia constante del cuerpo de la Marina como un símbolo de orden en medio de tanta belleza, un día no bastaba para explorar cada rincón de Ran, y aun así, pese a la variedad de distracciones y maravillas, mi curiosidad siempre terminaba guiándome hacia los campos de flores, allí… lejos del ruido y la multitud, encontraba una calama distinta, una belleza aún más pura con solo contemplar.

Una pesadilla blanca me obliga siempre a caminar sin rumbo por la ciudad, no sentía miedo pero sí una inquietud constante que se repetía cada vez que el sueño volvía hasta encontrarme despierta y sudada al borde de la cama con el estómago hecho un nudo. Caminar era mi forma de despejar la mente, aunque estuviera desorientada y somnolienta, respirar aire puro fuera de una habitación oscura siempre se sentía mejor que sentirme encerrada como aquella prisión de esclavos en juegos siniestros.

No sé en qué momento llegué ni cuándo apareció aquel hermoso rosal blanco bajo el baño tenue de la luz de luna, era tan bello que me arrancó un suspiro involuntario y avancé entre los claros del ramaje, cuidando cada paso hasta poder rozar con la yema de mis dedos la textura suave de sus pétalos, por un instante, me permití respirar sin ansiedad que me había acompañado horas atrás, era como ser recibida por un edén silencioso. Ya no me sentía pequeña ni vulnerable, solo en paz. La brisa del campo me envolvía por completo, acariciando mi cuerpo con delicadeza mientras los mechones naranja de mi cabello y las telas blancas de mi vestidura danzaban suavemente con el viento, cerré entonces mis ojos un momento dejándome llevar por aquella calma hasta que una voz masculina quebró el silencio. Me sobresalté apenas y con lentitud giré hacia la dirección de donde provenía, una disculpa fue lo primero que escuché, aunque no entendí de inmediato el motivo, ¿Por qué se disculpaba?, el campo no me pertenecía.

Entonces lo vi con mayor claridad, un joven de facciones atractivas como su altura, de piel nívea y cuidada, cabello lacio y semi largo en tonos azabache, sus ojos, fríos a primera vista pero tenían una ambigüedad extraña, difícil de percibir a simple vista, no intimida en absoluto pero tampoco invitaba a tener un trato directo. Una presencia serena, educada y qué instaba la cordialidad.

Mis ojos conectaron fijamente en los suyos mientras reinó el silencio unos segundos, era un desconocido, y sin embargo mi expresión somnolienta y cansada se convirtió en una sonrisa cargada de calidez como sí correspondiera un saludo en recibimiento hasta que dirigí de nuevo mi mirada al campo de rosas blancas. —- ¿No es un lugar hermoso?, no sabía que existía algo así.



Referencia
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Cita Diálogo / Habla / *Piensa*
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RE: Flores que no conocen la guerra [Pasado] [Miyori] - por Miyori Hoshino - 28-05-2026, 11:38 PM

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