29-05-2026, 06:47 AM
Mientras el viejo inspeccionaba el trabajo que hizo, Sylvanas alzo su mano derecha para acomodar un poco su cabello hacia atrás, estaba segura que el trabajo le habia quedado bastante bien, a pesar de que no era algo que solía hacer, nunca antes habia tenido un trabajo más que robar las cosas que necesitaba para sobrevivir desde aquella anciana que le cuido de niña murió, pero tampoco se iba a quejar al respecto, era una persona que sabía adaptarse al terreno que le colocaran delante, era la clave para una supervivencia garantizada.
Sylvanas se recostó de la pared, cruzando sus brazos y espero a las siguientes indicaciones, mismas que llegarían con nuevos elementos para el trabajo. Paso su lengua por sus labios, antes de sujetar los guantes, eran incomodos pero le serviría para eliminar las cosas innecesarias – como haces para aun tener clientes – susurro una vez tomo la bolsa y se acercó hacia las cosas podridas – las cloacas de Sorbet huele mejor que esto – arrugo un poco la nariz, a la vez que se apresuraba en tirar todo en la bolsa de basura.
Tardo posiblemente media hora en sacar toda la basura del local, y una vez preparo el agua, se iba a disponer a limpiar el suelo ¿el problema? Estaba en que parecía ser la hora punta y algunos clientes comenzaban a ingresar, uno de ellos casi le pisa la mano mientras limpiaba el suelo – ¡YA! – grito la peliblanca una vez reacciono rapido, llevando la mano a la daga que tenía en su cintura, pasando a clavarla con fuerza en el suelo – el próximo que cruce esta hacia aca sin haber terminado de limpiar, le cortare la garganta – entrecerró sus ojos, observando a los clientes y al viejo – y usare su sangre para pulir y aromatizar el suelo – se levantó con calma, quitándole de las manos aquel recipiente metálico del hombre frente a ella – ahora largo – sentencio, para echar a las personas de alli.
Alzo la mano que sostenía aquel recipiente metálico, sonriendo al notar el olor del licor en su interior, era bastante bueno para hacer el trabajo más llevadero – más te vale no dejar que nadie más ingrese – esta vez le hablo al anciano – ¿o quieres apostar que no sería capaz de cumplir mi amenaza? – termino de beber el licor que se habia robado, dejando el recipiente sobre el mostrado, y regresando a su tarea de limpiar el suelo
Mientras limpiaba, algo llamo su atencion, debajo de uno de los estantes se encontraba un dado de seis caras – interesante – lo tomo con cuidado, y jugo un poco con él, aventándolo al aire tres veces y atajándolo cada una de ellas – Oye anciano – dejo el dado entre sus dedos, mientras sus ojos grises le observaba – ¿Quieres jugar? Tiramos un dado, si sale un número impar me das el sesenta porciento de lo que has vendido hoy, si sale un numero par te daré todo el berries que tengo – sus ojos pasaron a observar al sujeto, no tenía mucho en su bolsita del cinturón – ¿quieres probar suerte? total pensaba en apostarlo en la taberna
Sylvanas se recostó de la pared, cruzando sus brazos y espero a las siguientes indicaciones, mismas que llegarían con nuevos elementos para el trabajo. Paso su lengua por sus labios, antes de sujetar los guantes, eran incomodos pero le serviría para eliminar las cosas innecesarias – como haces para aun tener clientes – susurro una vez tomo la bolsa y se acercó hacia las cosas podridas – las cloacas de Sorbet huele mejor que esto – arrugo un poco la nariz, a la vez que se apresuraba en tirar todo en la bolsa de basura.
Tardo posiblemente media hora en sacar toda la basura del local, y una vez preparo el agua, se iba a disponer a limpiar el suelo ¿el problema? Estaba en que parecía ser la hora punta y algunos clientes comenzaban a ingresar, uno de ellos casi le pisa la mano mientras limpiaba el suelo – ¡YA! – grito la peliblanca una vez reacciono rapido, llevando la mano a la daga que tenía en su cintura, pasando a clavarla con fuerza en el suelo – el próximo que cruce esta hacia aca sin haber terminado de limpiar, le cortare la garganta – entrecerró sus ojos, observando a los clientes y al viejo – y usare su sangre para pulir y aromatizar el suelo – se levantó con calma, quitándole de las manos aquel recipiente metálico del hombre frente a ella – ahora largo – sentencio, para echar a las personas de alli.
Alzo la mano que sostenía aquel recipiente metálico, sonriendo al notar el olor del licor en su interior, era bastante bueno para hacer el trabajo más llevadero – más te vale no dejar que nadie más ingrese – esta vez le hablo al anciano – ¿o quieres apostar que no sería capaz de cumplir mi amenaza? – termino de beber el licor que se habia robado, dejando el recipiente sobre el mostrado, y regresando a su tarea de limpiar el suelo
Mientras limpiaba, algo llamo su atencion, debajo de uno de los estantes se encontraba un dado de seis caras – interesante – lo tomo con cuidado, y jugo un poco con él, aventándolo al aire tres veces y atajándolo cada una de ellas – Oye anciano – dejo el dado entre sus dedos, mientras sus ojos grises le observaba – ¿Quieres jugar? Tiramos un dado, si sale un número impar me das el sesenta porciento de lo que has vendido hoy, si sale un numero par te daré todo el berries que tengo – sus ojos pasaron a observar al sujeto, no tenía mucho en su bolsita del cinturón – ¿quieres probar suerte? total pensaba en apostarlo en la taberna
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