29-05-2026, 10:14 AM
Estaba a punto de finalizar el año y bueno, no es que las cosas le vayan mal, de hecho le van relativamente bien, en especial por que sabe sacarse las castañas del fuego y buscarse las mañas para hacer sus cosas. No obstante, en los últimos días andaba bastante aburrido pues sus compañeros más cercanos (amigos y amigas fuera de los uniformes) estaban bastante liados, algo que no era extraño en esas fiestas. Por lo que había decidido quitarse el aburrimiento bebiendo hasta que no supiera con exactitud cuál era su nombre. Lo cual le costaba bastante, especialmente si solo bebía cerveza.
Iba derechito a la barra cuando vio a una chica bajita, con aspecto triste y un cabello bastante llamativo, mas que el propio, lo cual era mucho decir. Por alguna razón que no tenia del todo clara decidió acercarse a ella. Se la veía de un humor bastante bajo, pero a todo el mundo le satisfacía que alguien se preocupase, aunque fuese un desconocido.
– Hola… – Saludó mientras se sentaba a su lado – ¿Estás bien? – Preguntó escudriñando su mirada – Si estas mal porque tardan mucho en servirte tendré unas palabras con el tabernero. – Dijo, tratando de bromear.
Realmente aquella chica le causaba curiosidad, no sabía que podía ocurrirle, pero realmente, si podía ayudarla intentaría hacerlo, después de todo a nadie le gustaba estar solo y mal. Aunque claro, también había gente que cuando estaba mal, le molestaba que se acercara el idiota de turno que no le conocía de nada para intentar animar.
¿Con qué tipo de persona estaba tratando en ese momento?
Por sus facciones estaba claro que se trataba de una chica bastante joven, de una edad cercana a la de Kagura, pero no sabía nada más, bueno, si, era marine. Especialmente por que llevaba el uniforme puesto, pero seguía siendo un misterio el por que de su expresión apagada y triste… ¿Sería verdad que el alcohol ahogaba las penas o solo hace que las expulses?
Estaba por ver.
– ¿Te apetece una birra? – Preguntó, igual ni siquiera había llegado a pedir. – Esta primera ronda invito yo. – Le ofreció sin borrar la sonrisa de su rostro.
Entonces cayó en un detalle que no era precisamente menor, no se había presentado, hasta el mismo tenía modales, gracias a que su madre le había educado para ser mínimamente educado, especialmente con las mujeres.
– Por cierto, soy Jesse Spencer, pero puedes llamarme Jess, si quieres. – Le ofreció sin dejar de sonreír. Su sonrisa seductora se dibujó en sus labios casi sin quererlo.
Esperaba de alguna forma poder animarla, aunque fuese bebiendo hasta tener que salir a gatas de la taberna.
Iba derechito a la barra cuando vio a una chica bajita, con aspecto triste y un cabello bastante llamativo, mas que el propio, lo cual era mucho decir. Por alguna razón que no tenia del todo clara decidió acercarse a ella. Se la veía de un humor bastante bajo, pero a todo el mundo le satisfacía que alguien se preocupase, aunque fuese un desconocido.
– Hola… – Saludó mientras se sentaba a su lado – ¿Estás bien? – Preguntó escudriñando su mirada – Si estas mal porque tardan mucho en servirte tendré unas palabras con el tabernero. – Dijo, tratando de bromear.
Realmente aquella chica le causaba curiosidad, no sabía que podía ocurrirle, pero realmente, si podía ayudarla intentaría hacerlo, después de todo a nadie le gustaba estar solo y mal. Aunque claro, también había gente que cuando estaba mal, le molestaba que se acercara el idiota de turno que no le conocía de nada para intentar animar.
¿Con qué tipo de persona estaba tratando en ese momento?
Por sus facciones estaba claro que se trataba de una chica bastante joven, de una edad cercana a la de Kagura, pero no sabía nada más, bueno, si, era marine. Especialmente por que llevaba el uniforme puesto, pero seguía siendo un misterio el por que de su expresión apagada y triste… ¿Sería verdad que el alcohol ahogaba las penas o solo hace que las expulses?
Estaba por ver.
– ¿Te apetece una birra? – Preguntó, igual ni siquiera había llegado a pedir. – Esta primera ronda invito yo. – Le ofreció sin borrar la sonrisa de su rostro.
Entonces cayó en un detalle que no era precisamente menor, no se había presentado, hasta el mismo tenía modales, gracias a que su madre le había educado para ser mínimamente educado, especialmente con las mujeres.
– Por cierto, soy Jesse Spencer, pero puedes llamarme Jess, si quieres. – Le ofreció sin dejar de sonreír. Su sonrisa seductora se dibujó en sus labios casi sin quererlo.
Esperaba de alguna forma poder animarla, aunque fuese bebiendo hasta tener que salir a gatas de la taberna.
![[Imagen: 2ngknii.png]](https://i.imgur.com/2ngknii.png)
