Knockin' on Heaven's Door | Privado [Pasado]
#8
'Te acompañaría hasta el fin del mundo'

La sorpresa lo invadió con esa frase, parpadeando dos veces adicionales mientras terminaba de procesar el peso que conllevaban semejantes palabras. ¿Sabía siquiera lo que estaba diciendo? Algo como el "fin" representaba entregar su confianza por completo, y no fueron tanto las implicaciones de escucharla hablar así lo que llevó a sus pensamientos a rememorar toda la historia que había formado junto a Kuroshiro.

Era entender mediante un detalle tan sencillo lo mucho que habían profundizado aquel vínculo, dejándolo levemente tocado desde lo emocional, porque por mucho que lo pensara no sabría definir en qué momento había traspasado de esa forma tan tajante todas sus barreras.

O quizás sí lo supo, intentando ignorarlo al otro día haciendo un reinicio mental. Ya no estaba seguro, la situación se volvía compleja en su cabeza y sólo podía proyectar todos los ratos que vivieron a solas.

Inclusive el momento en que pensó sobre ella creyendo que iba a morir. Esos ideales que los unían la ubicaban bastante alto en su estima, y era tarde para retroceder al respecto.

¿Tendrá que ver de alguna forma en ese nuevo gusto por verla sonrojada?

El repentino acercamiento y sus renovados comentarios volvieron a causarle ese hipnótico calor en su tez, y aunque intentó mostrarse molesta supo de inmediato que por dentro lo estaba disfrutando, siendo una actitud muy parecida a la que asienta cuando se dejan llevar por las "competencias verbales", motivo que lo lleva a hacer caso omiso a su queja en donde le recuerda que iba a parar.

Vuelve a picarla y recibe una confesión que resaltó información recibida la noche en que Kuroshiro conoció a Ichiro, ampliando la nula experiencia de Nyra en territorios románticos o siquiera "coquetos", y a Shin se le ocurrió una idea peligrosa. Intentó silenciarla, pero al final terminaría cediendo a medida que le contestaba sobre el afamado número mágico.

—Estoy acostumbrado a cambiar las reglas de lo que me rodea, así que no te confíes tanto con el cien. —le sacó la lengua casi de inmediato, incluso guiñándole un ojo, pero la cuestión no iba a quedarse ahí —¡Además! Suelen decir que soy un gran besador, y por ser tú podría ponerle más esmero, ¿de verdad te lo perderías? ~ —sus ojos se abrieron se golpe, ¿acababa de decirlo? Pues sí, tocaba improvisar alrededor para que no se sienta raro —¡En fin! Si sólo tuviste citas conmigo, un día de estos haré que tengas la mejor de la historia, así dejo el listón bien alto. —extendió los brazos hacia el techo, magnificando de manera física sus intenciones al respecto, y continuando con su deseo por escaparse antes de ser alcanzado.

Aunque claro, siendo Nyra, siempre encontraría la manera de llegar hasta él incluso a pesar de su velocidad, y esta vez consiguió detenerlo mediante el recordatorio de que no sabía llegar a donde se hospedaba. Algo tan sencillo...

Shin resopló, desactivó su fruta y se dio la vuelta, mirándola a los ojos —¡Espabila, Nyri! —exclamó, cruzándose de brazos y dando inicio a la caminata a ritmo de persona humana normal, yendo a su paso y trayendo a colación el tema de "fingir". —No está lejos de aquí, así que no andaremos mucho. —aprovechando mientras salían de la base del G-39, tocaría el tema.

—Por cierto, no necesito que finjas. Respetar las tradiciones es distinto, pero si no aceptaré casarme es justamente porque odio las mentiras, y todo lo artificiales que han sido los clanes durante años. —en ese momento se dio cuenta de que Kuroshiro necesitaría el contexto de ambas familias también. A más lo pensaba se iba arrepintiendo de lo mucho que debía enseñarle, ¡no era justo! Con lo pésimo maestro que es...

—Iré porque será el día en que se enteren que ya no me controlan. —admitió con una sonrisa, ahora abrazados por el tenue sol de Otoño a las afueras del cuartel marine. Sus palabras sonaron extremadamente seguras y confiadas, Shin no pretendía negociar su libertad de ninguna manera, y debía dejarlo claro.

Pero incluso con la brisa más tirando a gélida una gota de sudor se hizo presente en la frente del albino, recordando que había dejado la puerta de Kuroshiro tirada a su suerte dentro de la habitación ajena, y eso le hizo decidir alzar el dedo índice y pedir un tiempo muerto —D-dame un segundo, Nyri, ya vengo... —ese titubeo poco normal se escuchó bastante natural, y tan pronto como terminó de hablar, activó su fruta del diablo, envolviéndose en un precioso destello dorado antes de desaparecer. 

Fue al máximo de su velocidad en dirección a ese cuarto, y tratando de no empeorar el asunto y dejar expuestas sus pertenencias, el marine se limitó a reingresar a aquel espacio, sujetar la puerta y salir con ella a los pasillos, simplemente... apoyándola contra el marco para "simular" que seguía en su sitio. Se sacudió el polvo de las manos, sonrió, levantó el pulgar en sinónimo de auto-aprobación y exclamó algo sencillo —¡Como nueva! ¡Bien hecho, Shin! —y tan pronto como apareció allí, volvió a desaparecer dejando los mismos fogonazos lumínicos, presentándose frente a Kuroshiro una vez más.

Ella no pudo distinguir a donde iba considerando su enorme velocidad, y bajo su percepción, volvió a mostrarse en su presencia tan rápido que a penas y habría procesado el instante en que se fue. Pero así era mejor.

—¡Ahora sí! ¡Nos vamos! A mi super mega ultra habitación de lujo. —liderando el paso y alzando el brazo en dirección al hotel, bajo un entusiasmo tan grande que se contagiaba fácilmente, abandonarían por fin la base del G-39.
[Imagen: vEBNZb3.png]
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RE: Knockin' on Heaven's Door | Privado [Pasado] - por Hasegawa Shin - 29-05-2026, 11:13 PM

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