[Presente Absoluto - Aventura Tier 9] - Las segundas partes nunca fueran buenas
#81
A pesar de que todos sintieran una repulsión indescriptible al presenciar aquella desagradable escena, cada uno de los protagonistas de esta historia tuvo una reacción cuanto menos, dispar. Apolo, quien parecía adoptar una postura más despreocupada, comenzó a inspeccionar los cuerpos de los marines por si encontraba algo de valor en sus ropajes, al mismo tiempo que iba introduciendo monedas a diestro y siniestro en las distintas máquinas tragaperras por si algo ocurría. Ni encontró nada, ni pasó nada, al menos de momento. Karlglass, quizás la más afectada por ver los cadáveres del centenar de marines, se llenó de una inconmensurable ira, reclamando a viva voz una justicia basada en la venganza y en la sed de sangre, lejos de la justicia a la que podía aspirar su hermano de otra madre y mentor, Joe Joestar. Justamente Fuguwu fue quién, bajo una mentalidad basada en la caridad de su oficio y, ante todo, como marine que alguna vez estuvo bajo las órdenes del vicealmirante de voluminosos pectorales, comenzó a recoger una por una las placas de cada uno de los soldados caídos - mientras revisaba además las heridas que pudieron darles muerte -, dando a lugar a una escena conmovedora a la par que triste.

Viktor, quién presenciaba y juzgaba cada uno de los tres comportamientos, no pudo evitar emocionarse ante la gentil y genuina manera de obrar del gyojin. El Shichibukai, mientras cada uno seguía a lo suyo, aprovechó para ir hacia la jukebox, con la moneda que le había comprado Fuguwu a Jack en mano. Todo mientras todo a su alrededor - a un radio de 10 metros - se sumía en un invierno eterno, al transformarse en la forma híbrida que le dotaba de su zoan mitológica. Una vez se posicionó frente a la máquina tocadiscos, el espadachín introdujo la moneda con grabado de tiburón, a la vez que retrodecía armándose con su más fiel acompañante Shimei Kaeru.


Conforme pronunció la palabra "Jackpot", un disco de la propia Jukebox se seleccionó automáticamente, comenzando a emitirse una melodía y una canción que, si bien parecía sonar alegre, en el contexto bajo el que estaban ahora mismo los marines, hacía que se tornara increíblemente macabra y siniestra. Así mismo, en ese mismo momento, varias explosiones, provenientes desde ambos extremos de la sala se sucedieron de manera simultánea, envolviendo inmediatamente a Apolo y Fuguwu en una nube abrasadora de fuego y es que, Nimda Leyos no había dejado los cadáveres de los marines simplemente para jugar psicológicamente con la División 9. Era una trampa también.

Conociendo la manera en la que solía obrar un marine promedio, el capitán de los piratas Mandíbula, se había cerciorado de incorporar, debajo de los ropajes, un intrincado sistema de explosivos - fabricados por Karabine cuando aún seguía con vida - que se activaba con cierto retraso una vez se había mantenido el más mínimo contacto. Es por ello que, tanto la inspección de Apolo como de Fuguwu, fueron suficientes como para activar dichas bombas, causando una reacción en cadena que hacía que los cadáveres explotaran y se calcinaran consecutivamente uno detrás de otro. Además, la propia explosión hacía detonar las bombas de los soldados muertos que aún no habían sido inspeccionados, haciendo que toda la sala se sumiera en una masiva explosión que hacía destrozar todos los elementos de la sala, además de retumbar sus cimientos. O eso habría pasado de no ser por los poderes gélidos de Vitkor ya que, su propia aura glaciar, consiguió enfriar y congelar los explosivos que yacían en los cuerpos más próximos a él, salvándose tanto él como Karl al encontrarse en la zona más central de la sala.

Una vez que la canción terminó de reproducirse en la máquina tocadiscos, la Jukebox - junto a parte de la pared - comenzó a moverse, desplazándose hacia dentro - introduciéndose en la pared que no estaba en movimiento - para, seguidamente, moverse hacia la izquierda, revelando un pasadizo secreto de unos 5 metros de alto y de ancho. El pasaje - que estaba igual de iluminado que el resto de la guarida - llevaría a los héroes - tras recorrer un pasillo de otros 150 metros - a otra galería circular de 50 metros de radio. En esta ocasión, lejos de parecer un salón de juegos, esta sala cavernaria parecía ser un taller, al haber varios puestos de trabajo - compuestas de 10 filas de mesas, de 10 metro de largo cada fila y separadas a dos metros cada una respecto a la otra - que que parecían recordar a una cadena de montaje humana. Aparte de las mesas de trabajo, en varios puntos de la sala, junto a la pared, había varias cajas de madera grandes dentro de las cuáles se podían apreciar armas y más armas de fuego. Aquello, junto a los materiales y pólvora que descansaban sobre cada mesa de trabajo, daba a entender que ese taller se utilizaba para la fabricación de armas.

Aparte del puesto de trabajo, aquella sala daba a distintos pasillos - excluyendo por el que habían entrado los héroes - y, cada pasillo a una distinta sala. Si Viktor y la División 9 habían entrado por las 6:00 de la sala, en el pasaje de las 9:00 acabarían llegando a una sala que parecía ser la habitación de los distintos forajidos, al haber múltiples camas literas. Por otro lado, se se tomaba el camino de las 3:00, se llegaría a un pequeño recinto en el que se guardaban muchos de los caballos que habían robado pudiendo identificar - gracias a la información recolectada - que se trataban de las monturas de Holly. Todos esos pobres animales, aún con vida, llevaban algún día sin comer ni beber agua, y estaban cercados en una valla de madera, además de encadenados por las patas. A las 10:30 había otro camino pero, a diferencia del resto, este era un camino ascendente que había en el techo, siendo un túnel de 10 metros de ancho y con una longitud indefinida. A las 1:30, y casi del mismo modo que el anterior, había otro camino "menos normativo", un aparente charco de agua - no salada, en esta ocasión - que no dejaba de ser un pasillo acuático hacia otra estancia desconocida.

Y por último, a las 12:00, una puerta con forma de cabeza de tiburón dónde, en lugar de dientes, había rejas de un metal extremadamente duro cuya apertura parecía responder frente a un mecanismo que, por más que buscaran, no encontrarían. Encima de la puerta había, por un lado, un Den Den Visual que os estaba monitorizando y, por otro lado, una frase que rezaba "TÚ, QUE ACABASTE CON LOS DALTON JUNTO AL HÉROE, PASA", nuevamente escrita con sangre. Parecía que habían llegado al final del camino.

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RE: [Presente Absoluto - Aventura Tier 9] - Las segundas partes nunca fueran buenas - por Garnet D. Matlock - 30-05-2026, 01:41 PM

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