30-05-2026, 08:59 PM
Pese a querer mostrar interés, le costó un poco seguir el ritmo. No por disgusto, sino porque claramente no sabía qué tanto estaba haciendo o al menos qué hacía... Hasta que el Capitán Sepulturero habló de forma más directa. Sus ojos no pudieron evitar observar el objeto una vez más, para luego regresar al propio capitán. No se movió, se mantuvo quieto pese a que el contrario parecía prepararse para algo, o así lo aparentaba. Al final no hubo vino, pero no le corría prisa. Esa habilidad era, cuanto menos, algo sorprendentemente útil.
Hubiera preferido que se mantuviera entre ellos, sin embargo, aquello no iba a ser sencillo. Es más, parecía que había dado, para su fortuna, con la persona adecuada. Probablemente hubiera una amistad más fuerte de la que planeaba, y si no se sorprendía de la mención de la familia de Kiyoshi, significaba que sabía algo, por lo que no había mucho que guardar. Respiró hondo, el interés estaba allí, él mismo lo admitía y, además, le vendría bien a él.
Por el momento no daría detalles, si es algo que sabía, lo diría, en caso contrario, daría un resumen. —En él, yo tengo que encontrar información sobre lo que ocurrió con sus padres. Los llegué a conocer en algún momento. — Sus ojos se vieron ahora más firmes, sin alejar la mirada en ningún momento del joven. —Hace no mucho di con alguien, llamdo Brandon Lee, quien tenía información de los padres de Maeda, y la familia en sí... Pero el caso es que, obviamente, ha contratado a terceros, personas que, digamos, se dedican a algo similar a lo que yo.
Decidió darse el capricho de una pausa, descendiendo la mano hacia el mencanismo que había estado montando el capitán al aparecer él antes de su interrupción. —Probablemente tengan más información, pero son tipos duros... Mafiosos que buscaban darle protección a Brandon. Hace no mucho que estuve con él y le entregué esto a él. — Retiró algo que tenía oculto, una carpeta que dejó, cuidadosamente, en la mesa, al lado del mecanismo que estaba construyendo, asegurándose de que fuera en un lugar disponible.
—Allí tienes lo que necesitas saber de ese hombre, lo que conseguí recopilar en estas semanas que estuve en Jaya antes de encontrarme con el joven Maeda. — No pretendía que lo leyera en ese momento, ni mucho menos, pero al menos por el momento sí dejaría una advertencia. —Si están arrugados es porque Maeda por poco los rompe, así que mejor no se los muestres a menos que quieras enfurecerlo. — Volvió a enfocarse, escuchando la propuesta con claridad. Asintió con un cabeceo. —Claro. Yo sé hablar, tú sabes pelear. No veo nada malo en ello. Y estoy de acuerdo con dividirlo todo a la mitad... Pero, por ahora solo es una probabilidad.
Separó sus manos, frotando sus ojos. —El caso es... Sospecho que por hablar con Maeda, y por entregarle esa misma información, ese grupo vendrá a por mí. A diferencia de otras islas, aquí no tengo tantos aliados que puedan ayudarme... Excepto vosotros, por supuesto. — Separó su mano de sus ojos, volviendo la mirada hacia el capitán. —Por eso, por el momento, trataré de ponerme en contacto contigo mediante Den-Den Mushi si estás de acuerdo. Cuando haya algo sospechoso, o sienta que el momento está cerca, te llamaré. Lo que pase dentro será un combate que tendremos que hacer tú y yo, pero eres con quien confío más por sus habilidades, y los dos lo hacemos para ayudar a Maeda. Puede que incluso consigamos información extra con esto. — Mataba a dos pájaros de un tiro. Por un lado conseguía mantener su palabra con ese contrato y, por otro lograba conseguir algo de ayuda y protección que no podría conseguir solo.
Hubiera preferido que se mantuviera entre ellos, sin embargo, aquello no iba a ser sencillo. Es más, parecía que había dado, para su fortuna, con la persona adecuada. Probablemente hubiera una amistad más fuerte de la que planeaba, y si no se sorprendía de la mención de la familia de Kiyoshi, significaba que sabía algo, por lo que no había mucho que guardar. Respiró hondo, el interés estaba allí, él mismo lo admitía y, además, le vendría bien a él.

—No sé si Maeda te habrá dicho algo, pero tenemos un contrato entre ambos.
Por el momento no daría detalles, si es algo que sabía, lo diría, en caso contrario, daría un resumen. —En él, yo tengo que encontrar información sobre lo que ocurrió con sus padres. Los llegué a conocer en algún momento. — Sus ojos se vieron ahora más firmes, sin alejar la mirada en ningún momento del joven. —Hace no mucho di con alguien, llamdo Brandon Lee, quien tenía información de los padres de Maeda, y la familia en sí... Pero el caso es que, obviamente, ha contratado a terceros, personas que, digamos, se dedican a algo similar a lo que yo.
Decidió darse el capricho de una pausa, descendiendo la mano hacia el mencanismo que había estado montando el capitán al aparecer él antes de su interrupción. —Probablemente tengan más información, pero son tipos duros... Mafiosos que buscaban darle protección a Brandon. Hace no mucho que estuve con él y le entregué esto a él. — Retiró algo que tenía oculto, una carpeta que dejó, cuidadosamente, en la mesa, al lado del mecanismo que estaba construyendo, asegurándose de que fuera en un lugar disponible.
—Allí tienes lo que necesitas saber de ese hombre, lo que conseguí recopilar en estas semanas que estuve en Jaya antes de encontrarme con el joven Maeda. — No pretendía que lo leyera en ese momento, ni mucho menos, pero al menos por el momento sí dejaría una advertencia. —Si están arrugados es porque Maeda por poco los rompe, así que mejor no se los muestres a menos que quieras enfurecerlo. — Volvió a enfocarse, escuchando la propuesta con claridad. Asintió con un cabeceo. —Claro. Yo sé hablar, tú sabes pelear. No veo nada malo en ello. Y estoy de acuerdo con dividirlo todo a la mitad... Pero, por ahora solo es una probabilidad.
Separó sus manos, frotando sus ojos. —El caso es... Sospecho que por hablar con Maeda, y por entregarle esa misma información, ese grupo vendrá a por mí. A diferencia de otras islas, aquí no tengo tantos aliados que puedan ayudarme... Excepto vosotros, por supuesto. — Separó su mano de sus ojos, volviendo la mirada hacia el capitán. —Por eso, por el momento, trataré de ponerme en contacto contigo mediante Den-Den Mushi si estás de acuerdo. Cuando haya algo sospechoso, o sienta que el momento está cerca, te llamaré. Lo que pase dentro será un combate que tendremos que hacer tú y yo, pero eres con quien confío más por sus habilidades, y los dos lo hacemos para ayudar a Maeda. Puede que incluso consigamos información extra con esto. — Mataba a dos pájaros de un tiro. Por un lado conseguía mantener su palabra con ese contrato y, por otro lograba conseguir algo de ayuda y protección que no podría conseguir solo.
![[Imagen: bTjgVIr.png]](https://i.imgur.com/bTjgVIr.png)
