31-05-2026, 04:15 AM
Asintió con calma, el dinero no era un problema cuando no tenías planes de pagar nada, siempre estaba la oportunidad de armar alguna revuelta, generar una pelea o simplemente correr ¿y nos olvidamos el famoso truco de voy al baño? Y es que el trato era que le invitaba, no que iba a pagar y exactamente eso era lo que estaba haciendo, le invito a tomar en la taberna.
La peliblanca se cruzó de brazos, observando un poco al moreno y la manera en que habia nacido con ellas, inclino su cabeza a su costado derecho – he escuchado un par de historias sobre ellas – admitió, todavía no había visto alguna directamente o conocía alguien que contara con sus poderes – dicen las leyendas que quienes la prueban obtienen poderes pero – alzo su mano, dejando solo el dedo índice arriba – quedas maldito por el mar azul – era parte de las leyendas, el precio del pacto con aquellas cosas.
Su mirada hacia divagado por el local, como si estuviera analizando a las personas pero en el momento en que recibió su bebida, volvió a observar al moreno de alas negras, mientras le daba un sorbo a su licor – los Piratas no me asustan – confeso tras beber – después de todo soy una hija del mar – agrego, no declarándose Pirata, sino recordando cómo le decían en Sorbet, que la encontraron de bebe en una canasta en los muelles, flotando en el mar – respecto a las apuestas, siempre es mejor vivir con algo de diversión ¿no crees? Nunca sabrás que es lo que decida el destino – observo el licor en sus manos – no podría vivir como una aldeana sin riesgos, me moriría de aburrimiento – por esa razón habia decidido abandonar Sorbet hace un par de meses, viajando por las diferentes islas de aquel mar, sin tener un hogar claro
La peliblanca se cruzó de brazos, observando un poco al moreno y la manera en que habia nacido con ellas, inclino su cabeza a su costado derecho – he escuchado un par de historias sobre ellas – admitió, todavía no había visto alguna directamente o conocía alguien que contara con sus poderes – dicen las leyendas que quienes la prueban obtienen poderes pero – alzo su mano, dejando solo el dedo índice arriba – quedas maldito por el mar azul – era parte de las leyendas, el precio del pacto con aquellas cosas.
Su mirada hacia divagado por el local, como si estuviera analizando a las personas pero en el momento en que recibió su bebida, volvió a observar al moreno de alas negras, mientras le daba un sorbo a su licor – los Piratas no me asustan – confeso tras beber – después de todo soy una hija del mar – agrego, no declarándose Pirata, sino recordando cómo le decían en Sorbet, que la encontraron de bebe en una canasta en los muelles, flotando en el mar – respecto a las apuestas, siempre es mejor vivir con algo de diversión ¿no crees? Nunca sabrás que es lo que decida el destino – observo el licor en sus manos – no podría vivir como una aldeana sin riesgos, me moriría de aburrimiento – por esa razón habia decidido abandonar Sorbet hace un par de meses, viajando por las diferentes islas de aquel mar, sin tener un hogar claro
