31-05-2026, 03:49 PM
Narrador / María Merlot
¿Lógico?
En su cabeza lo parecía, y mucho, lanzarle un objeto contundente a la desquiciada Valkiria Besada por El Sol. Toda esa situación era caótica, confusa y catártica, si le preguntaban. Luego de semanas soportando todo lo que los abrazo, a la fuerza, en la Isla de Litlle Garden: los miedos, las frustraciones, la ira, la impaciencia, la vergüenza, la humillación, la melancolía, la tristeza, la perdida, la traición… la soledad. Aquellos griteríos, golpes y vómitos de bilis… podría llevar a algo muy bueno, o a algo muy malo. ¿Lo curioso? El gigante ni se inmutaba, aquella mole enorme seguía roncando ignorante al enfrentamiento de sus nakamas.
Otra vez: Falló. Maki D. Zennin era demasiado poderosa, no podía hacerle nada, ni un rasguño. ¿Tan inútil era? ¿Tan poco útil para sus nakamas? Por un momento pensó en el horrible gigante con casco que casi mata a su hermana, lo mucho que le costo llegar hasta Hyakinthos por atención medica: era simplemente un desastre, uno hermoso pero desastre al final del día. ¿No fue eso justo lo que le dijo Ashveil? La conservaban por lastima, por ser un objeto cuyo único valor era su belleza pero que, al igual que él, la desecharían cuando perdiera el encanto. Aquella noche, en el Flush Royal, sucedieron tantas cosas… y algunas aún estaban demasiado latentes.
Otra vez: Falló. Maki D. Zennin era demasiado poderosa, no podía hacerle nada, ni un rasguño. ¿Tan inútil era? ¿Tan poco útil para sus nakamas? Por un momento pensó en el horrible gigante con casco que casi mata a su hermana, lo mucho que le costo llegar hasta Hyakinthos por atención medica: era simplemente un desastre, uno hermoso pero desastre al final del día. ¿No fue eso justo lo que le dijo Ashveil? La conservaban por lastima, por ser un objeto cuyo único valor era su belleza pero que, al igual que él, la desecharían cuando perdiera el encanto. Aquella noche, en el Flush Royal, sucedieron tantas cosas… y algunas aún estaban demasiado latentes.
Lo siento, sirena, cuando esto termine revisaré cualquier herida que tengas
— … estoy bien, no te preocupes. Tan fuerte como un árbol de cerezos en plena floración primaveral. Yo… lo siento… todo esto es mi culpa — balbució con tristeza, sus emociones eran una montaña rusa. Claro, la voz de su Algodón de Azúcar la hizo respirar profundamente, al tiempo que escuchaba el ir y venir de las palabras, y más allá de eso, el dolor, reproche y miedo. Detestaba que hicieran daño a su amado doctor pero aunque estaba cegada por eso, no podía ignorar los ladridos desesperados de su hermana, a quien tenia orbitando de segundo lugar en su corazón. Si no estuviera el hombre rosado presente, sería ella la luz de su universo. La quería como la hermana que nunca tuvo, la admiraba como la guerrera que nunca llegaría a ser, la respetaba por las heridas que cargaba con la frente en alto, le fascinaba porque nunca se rendía, porque siempre lograba alzarse entre la penumbra de la vida como una Diosa, como LA DIOSA que era.
ES CONTRA ESA TONTA... ESA... ESA... MÍRAME... ME RIDICULIZA!! ME ODIA... ME DETESTA!! MIENTRAS YO... YO..
¿Odiarla?
¿Ridiculizarla?
Coincidía con Hyakinthos.
¿De dónde sacaba eso?
¿Odiarla?
¿Ridiculizarla?
Coincidía con Hyakinthos.
¿De dónde sacaba eso?
María a se mordió el labio inferior, tanto que sangro mientras cerraba con tanta fuerza los puños de sus manos que se lastimo con las uñas las palmas. ¿Por qué su amada Unnie se sentía así? Si la única que había fallado fue ella… al dejarla sola en la adversidad por ser un inútil estorbo. El agarre por la muñeca, aunque firme no le hacia daño. Aun así el sabor metálico lleno su boca, bajo por su garganta al tiempo que sus orbes ámbar se clavaban en la dama de pijama negra y sensual cuerpo.
María se levanto también. Vio al masculino ir contra Maki. Por un momento quiso decirle que no la golpeara, que se detuvieran, todo aquello estaba mal… ellos no eran enemigos, eran amigos, la discordia, las rencillas… los destruirían, debían parar… ¿verdad? Si ella era la culpable del estado de Maki, porque lo era, su hermana acababa de decirlo, entonces asumiría las consecuencias. Hora de acabar con todo.
Una decisión tomo la sirena, calmaría los ánimos con lo que ella más amaba: El agua. Así que a pesar del frio, lo intentaría. Corrió detrás de Hyakinthos, aprovechando su estela para sorprender a Maki — ¡HYAKUMAIGAWARA SEIKEN! — grito esperando impactar a la valquiria y empujarla lo suficientemente lejos como para hacerla caer al agua, debía refrescarse. El agua nunca había matado a nadie, pensaba María desde su ignorancia.
María se levanto también. Vio al masculino ir contra Maki. Por un momento quiso decirle que no la golpeara, que se detuvieran, todo aquello estaba mal… ellos no eran enemigos, eran amigos, la discordia, las rencillas… los destruirían, debían parar… ¿verdad? Si ella era la culpable del estado de Maki, porque lo era, su hermana acababa de decirlo, entonces asumiría las consecuencias. Hora de acabar con todo.
Una decisión tomo la sirena, calmaría los ánimos con lo que ella más amaba: El agua. Así que a pesar del frio, lo intentaría. Corrió detrás de Hyakinthos, aprovechando su estela para sorprender a Maki — ¡HYAKUMAIGAWARA SEIKEN! — grito esperando impactar a la valquiria y empujarla lo suficientemente lejos como para hacerla caer al agua, debía refrescarse. El agua nunca había matado a nadie, pensaba María desde su ignorancia.
README
Karma Fanático: Hyakinthos.
![[Imagen: mmocheja.png]](https://i.ibb.co/WNPnSwH9/mmocheja.png)
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