Limpiando Tesoros | Aventura Tier 1 | P.A.
#7
Nuestra aventurera pirata comprendió rápidamente que pese a su compromiso de mostrarse más prudente, aquella situación exigía algo muy distinto, bastó una sola amenaza para marcar el límite de su paciencia y ganarse el respeto de todos los presentes. La reacción fue inmediata que un escalofrío recorrió la espalda de los clientes al escuchar a una mujer armada jurar que degollaría a quien siguiera poniendo a prueba su temple, y con una serenidad intachable añadió que usaría la sangre derramada para pulir los desgastados peldaños de aquel viejo establecimiento, claro, el pánico terminó de apoderarse de cada uno de los clientes, nadie discutió, nadie intentó negociar, entre gritos ahogados y pasos atropellados, todos abandonaron el local sin siquiera molestarse en comprar los utensilios por los que habían acudido solo fue cuestión de segundos para que se escuchara el silencio profundo.

El señor Maeda al ver que perdió su oportunidad de la venta del día claramente se enojó por lo que acercó a la joven pirata con auras de reclamo pero ella sabía bien que eso pasaría por lo que con desdén volvió a advertir que es capaz de cumplir con su palabra, y aunque el señor Maeda era una persona muy avara, también era una persona muy cobarde por lo que aquella amenaza la tomó como sentencia de muerte, simplemente suspiró de mala gana y se fue a pasos arrastrados a colocar el letrero de “cerrado” hasta que la doncella terminase con sus labores de limpieza. —- Procura hacerlo rápido.

Una nueva idea cruzó la mente de Sylvana, quizá la fortuna pudiera sonreírle sin lograba convencer al dueño de la tienda de realizar una apuesta, sin embargo, aquello parecía más difícil de lo que imaginaba. El comerciante era un hombre avaro por naturaleza, alguien que protege sus riquezas con el mismo celo con el que un dragón custodia su tesoro, confiar su dinero al azar resultaba una insensatez, una ofensa a todo aquello que había acumulado con esfuerzo, por ello cuando escuchó la propuesta simplemente se cruzó de brazos y observó a la pirata con tranquilidad, no había interés en su mirada, ni curiosidad, ni siquiera una pizca de tentación que se pudiese persuadir.—- No, prefiero que los clientes regresen, termina rápido.

Una hora entera tuvo que transcurrir para que la paz volviera a reinar en el establecimiento y para que Sylvana finalmente completara todas las tareas que el señor Maeda le había impuesto, para el comerciante, mantener aquel rótulo colgado de tienda cerrada era una auténtica tortura, en cada pocos minutos transcurridos dirigía la mirada hacia algun reloj cercano o contaba el paso del tiempo en su cabeza, observando con desesperacion su entorno carente de ventas hasta que logró divisar miradas de transeúntes que desistian de ingresar a la abarrotería a consecuencia de ese letrero, finalmente su paciencia no soportó más, con pasos apresurado se acercó a la joven pirata quien ya estaba terminando las últimas labores que quedaban pendientes—- ¡Es suficiente!, Has cumplido con tu palabra, así que por favor…. toma esto de una vez.—-- Su voz sonó impaciente, casi suplicante, sin perder tiempo colocó el sombre entre las manos de Sylvana, deseoso de poner fin a aquella tortura. La recompensa había llegado al fin, con el objeto que tanto había deseado ahora pertenecía entre sus dedos, nuestra aventurera pirata ya no tenía más obligaciones que cumplir en aquel lugar, su trabajo había terminado y el acuerdo había sido honrado.

Las campanas del establecimiento resonaron una vez más anunciando la llegada de un nuevo visitante, el anciano alzó la vista con evidente sorpresa, después de rótulo colgado en la entrada indicaba claramente que el negocio estaba cerrado, pero distinguió la figura que acaba de cruzar el umbral, se trataba de su amada nieta—- Fuuko, ¿Qué haces aquí?, ¿No tenías trabajo en tu peluquería?

—- Sí, pero vine a ver porque estaba la tienda cerrada. —- Era una joven de ojos en tonalidad esmeralda, pelo rojizo en flequillos cortos, y piel nívea porcelana como la de nuestra joven pirata. —- Ah, ¿Es la joven de ayer?, mucho gusto, mi nombre es Fuuko Maeda.

—- Sí, ella es la joven que se ofreció a limpiar el local, acaba de terminar —- Explicaba su abuelo mientras miraba a la señorita platinada. —-- Dejó el lugar impecable, a pesar de que perdí clientes.

—- Vamos abuelo, jamás iba a terminar si las personas no dejaban de llegar, ¿no?

—-- Quizás tengas razón… —-- murmuró mientras su mirada volvía a la joven platinada —- ya tiene su sombrero como paga, muchas gracias por su apoyo. —- Dijo el señor mientras caminaba de regreso al despacho, dejando a su nieta conversar con Sylvanas.

—-- Bueno, yo también me retiro, cuando gustes un corte, o un cambio total de apariencia… —- Indicaba la joven peluquera con una sonrisa tenue y sincera —-- Estoy a unos dos puestos de aquí, me encantará ayudarte.

Tras despedirse de la pirata, Fuuko dedicó unas últimas palabras a su abuelo antes de abandonar el establecimiento, el anciano por su parto no perdió tiempo y regresó de inmediato a la entrada para retirar aquel desafortunado aviso que había mantenido alejados a los clientes. La propuesta de Fuuko quedaba abierta para nuestra aventurera del sombrero, ¿Aceptaría someterse a aquel cambio total que la joven le había ofrecido?.


Amphitrite toca la canción
[Imagen: miyoocheja.png]
Cita Diálogo / Habla / *Piensa*
[Imagen: file-000000008bfc822faef83e223001f3f5.png]


Mensajes en este tema
RE: Limpiando Tesoros | Aventura Tier 1 | P.A. - por Miyori Hoshino - 31-05-2026, 07:08 PM

Salto de foro:


Usuarios navegando en este tema: 1 invitado(s)