01-06-2026, 12:42 AM
(Última modificación: 01-06-2026, 12:42 AM por Barald Kane.)
Bajo la neblina del puerto y aquel nuevo día abrazaba la tensión en el ambiente como si ese fuera su hábitat natural. Había lanzado al aire unas últimas palabras de advertencia a su nueva presa y mientras lo mantenía sujeto pegado a el y sin mostrar ni un ápice de duda en sus movimientos observaba con detenimiento lo que estaba ocurriendo frente a el. Haber movido la primera ficha del tablero había desencadenado algo que a aunque no le gustara, le era imposible de controlar. Barald era un buen analista de la vida en si con sus propios ideales ajenos a los que otros muchos piensan, no obstante si había algo de lo que solía hacerse caso era de la propia lógica. El 95% de los civiles viven una vida cotidiana y tranquila en la que pagan impuestos, viven a razón de lo que otros dictan para ellos y se conforman con tener un hogar digno y una familia; otros viven trabajando arduamente para cumplir el sueño de otros con más dinero que ellos y luego, dentro de ese 5% restante, se encuentran personas diferentes que siguen sus propios pasos, sus propios caminos. Por aquel entonces el azabache de mirada rubi no era más que un simple viajero del mar del sur en la búsqueda de su alma gemela perdida y en aquel viaje, cruzó su destino con esa mujer de mirada azul. En contra de la lógica del civil promedio al que estaba acostumbrado a ver, agarró a la niña para ponerse frente al arma y le dio una clase de valentía a todo aquel que estuviera mirando. Bajo el semblante serio e inexpresivo que siempre acompañaba al joven azabache pudo notarse una pequeña mueca en su boca ¿había medio sonreído? quizás sí, aunque solo hubiera sido por un segundo. No era una mujer de a pie corriente tenía algo en la mirada diferente al resto de mortales que solía encontrarse. Si hubiera tenido que juzgar lo que había visto en aquel momento podría haber pensado 2 cosas; la primera es que esa mujer tiene la realidad alterada y no ve el peligro real de un arma de fuego porque es imbécil y la segunda es que esta preparada para enfrentarse a peligros como esos y por tanto, se mostraba segura de si misma ¿todos sabemos cual es la correcta verdad? Ya tras el forcejeo entre la mujer y el bandido, consiguió tirar su arma a lo que el apresado por el brazo del espadachín grito, Barald intervino inmediatamente a sus palabras.
![[Imagen: YdfC5Tf.jpeg]](https://i.imgur.com/YdfC5Tf.jpeg)
- Segundo error. -
Nada más escuchar como gritaba a sus secuaces la orden directa, no dejo que abriera más su boca para decir nada más, lo noquearía inmediatamente. Aunque sus planes de hacerle trocitos no habían cambiado, tan solo no iba a hacerle pedacitos en público. Con la diestra en su katana realizó un movimiento hacía arriba rápido, imperceptible para aquellos pobres hombres e inmediatamente colocó la empuñadura del arma a la altura de su cuello para realizar un golpe seco en la nuca, que hizo que aquel tipo perdiera el conocimiento de inmediato. No le gustaba llamar demasiado la atención y mucho menos allí en el puerto delante de tantas personas; llevaba dos semanas sin levantar demasiadas sospechas a cerca de lo que estaba haciendo allí por precaución y aquello había empezado a ser un espectáculo, no podía permitirlo bajo ningún concepto. Miro hacia el lado y aquel otro hombre se abalanzaba contra el, a lo que Barald dio dos pasos adelantándose para golpear primero al igual que había hecho con su amigo, otro golpe seco en la nuca que lo dejó en el suelo al igual que a su compañero. Quedaba el tercero, ahora desarmado gracias a la intervención de la chica del 5%. Al igual que sus compañeros, cayó al suelo de la misma manera. Barald incrementó su velocidad para golpearlo y de paso, terminar tu trabajo, Barald era de esos tipos. De los que no dejan cabos sueltos.
![[Imagen: VzN3D4e.jpeg]](https://i.imgur.com/VzN3D4e.jpeg)
- No es personal ... solo tengo que guardar las apariencias -
A ojos de las personas del puerto los movimientos de Barald eran imperceptibles, tan solo podrían ver una sombra oscura moviéndose al igual que la chica pelirroja a la que con delicadeza, golpearía en la nuca con la empuñadura para "desconectarla" sin hacerla daño. A ojos del resto de personas, parecería como si se hubiera desmayado. No dejaría que cayera al suelo, la agarró con el brazo izquierdo con cuidado para que no cayera, acomodándola sobre su hombro para cargar con ella. Ahora que la acción había terminado y mirar a la gente del puerto, que ahora parecía estar expectante tras el espectáculo mirándolo de arriba a abajo. - Vale y ... ahora ¿cómo salgo de esto? - Bueno, siempre se le dio bien mentir, es hombre. - Todo controlado por aquí, tuvieron suerte de que yo, el gran recluta Tetsuya de la marina estuviera por aquí en mi tiempo libre, arrestare a estos criminales y me llevaré a esta joven que tiene una herida de bala. Sigan con sus vidas, aquí no paso nada. La marina siempre os protegerá aunque no este de servicio, recordarlo. - Y de la manera más convincente, intentó solventar la situación ¿le creería toda esa gente? al parecer si. - Oh esto ... ¿Sara verdad? - Se dirigió a la niña que todavía no se había marchado. - ¿Me ayudas a cuidar de ella? Necesita atención médica. - Tras aquello, Sara se acercaría a Barald, que se había ganado la confianza de la niña con aquellas palabras.
Todo cuanto había sucedido hasta ahora había sido el principio de algo que cambiaría las vidas de los allí presentes. Barald se encontraba frente a la ventana del apartamento que tenía rentado cerca del puerto, con su semblante más serio perdido en sus pensamientos esperando pacientemente. Tras los acontecimientos de esta mañana y los avances que había hecho en su investigación había llegado a la conclusión de mantener bajo protección a Sara, la niña del puerto, la cual de momento, dormía plácidamente en una de las camas de la parte de arriba del apartamento tras un día duro lleno de emociones, había tenido todo un día para hablar con ella y gracias a eso había descubierto muchas cosas, también sabía quien era la mujer que aun no había despertado la cual había venido a ayudarla al haber recibido su carta. También había obtenido algo de información de los 3 criminales los cuales bueno, digamos que ... al final entendieron la situación a la que se enfrentaban. En uno de los sofas, Nyx estaba acomodada con la herida de su hombro limpia y desinfectada. Barald no era ningún experto pero sabía más o menos como aplicar un botiquín y esa mujer había tenido suerte de que la bala tan solo la había rozado. Igualmente había vendado su herida y con paciencia esperaba a que despertara de su "placido sueño inducido" para explicarla su nueva situación ya que ¿había venido a ayudar a sara no? estaban unidos por un bien comun ¿lograrían entenderse? o ... ¿se levantaría rencorosa por haberla noqueado? ¿habría sido capaz de verlo? ¿tendré que obligarla? Barald estaba solo en aquella isla, allí y en todos lados. Era un hombre capaz en cualquier sentido, ahora que el destino le había cruzado con Sara y Nyx, no desaprovecharía esa oportunidad. Había pasado de no tener ni una sola pista a saber a donde ir gracias a Sara, y ahora ¿tendría una compañera de aventura? o por el contrario ...
![[Imagen: YdfC5Tf.jpeg]](https://i.imgur.com/YdfC5Tf.jpeg)
- Segundo error. -
Nada más escuchar como gritaba a sus secuaces la orden directa, no dejo que abriera más su boca para decir nada más, lo noquearía inmediatamente. Aunque sus planes de hacerle trocitos no habían cambiado, tan solo no iba a hacerle pedacitos en público. Con la diestra en su katana realizó un movimiento hacía arriba rápido, imperceptible para aquellos pobres hombres e inmediatamente colocó la empuñadura del arma a la altura de su cuello para realizar un golpe seco en la nuca, que hizo que aquel tipo perdiera el conocimiento de inmediato. No le gustaba llamar demasiado la atención y mucho menos allí en el puerto delante de tantas personas; llevaba dos semanas sin levantar demasiadas sospechas a cerca de lo que estaba haciendo allí por precaución y aquello había empezado a ser un espectáculo, no podía permitirlo bajo ningún concepto. Miro hacia el lado y aquel otro hombre se abalanzaba contra el, a lo que Barald dio dos pasos adelantándose para golpear primero al igual que había hecho con su amigo, otro golpe seco en la nuca que lo dejó en el suelo al igual que a su compañero. Quedaba el tercero, ahora desarmado gracias a la intervención de la chica del 5%. Al igual que sus compañeros, cayó al suelo de la misma manera. Barald incrementó su velocidad para golpearlo y de paso, terminar tu trabajo, Barald era de esos tipos. De los que no dejan cabos sueltos.
![[Imagen: VzN3D4e.jpeg]](https://i.imgur.com/VzN3D4e.jpeg)
- No es personal ... solo tengo que guardar las apariencias -
A ojos de las personas del puerto los movimientos de Barald eran imperceptibles, tan solo podrían ver una sombra oscura moviéndose al igual que la chica pelirroja a la que con delicadeza, golpearía en la nuca con la empuñadura para "desconectarla" sin hacerla daño. A ojos del resto de personas, parecería como si se hubiera desmayado. No dejaría que cayera al suelo, la agarró con el brazo izquierdo con cuidado para que no cayera, acomodándola sobre su hombro para cargar con ella. Ahora que la acción había terminado y mirar a la gente del puerto, que ahora parecía estar expectante tras el espectáculo mirándolo de arriba a abajo. - Vale y ... ahora ¿cómo salgo de esto? - Bueno, siempre se le dio bien mentir, es hombre. - Todo controlado por aquí, tuvieron suerte de que yo, el gran recluta Tetsuya de la marina estuviera por aquí en mi tiempo libre, arrestare a estos criminales y me llevaré a esta joven que tiene una herida de bala. Sigan con sus vidas, aquí no paso nada. La marina siempre os protegerá aunque no este de servicio, recordarlo. - Y de la manera más convincente, intentó solventar la situación ¿le creería toda esa gente? al parecer si. - Oh esto ... ¿Sara verdad? - Se dirigió a la niña que todavía no se había marchado. - ¿Me ayudas a cuidar de ella? Necesita atención médica. - Tras aquello, Sara se acercaría a Barald, que se había ganado la confianza de la niña con aquellas palabras.
Todo cuanto había sucedido hasta ahora había sido el principio de algo que cambiaría las vidas de los allí presentes. Barald se encontraba frente a la ventana del apartamento que tenía rentado cerca del puerto, con su semblante más serio perdido en sus pensamientos esperando pacientemente. Tras los acontecimientos de esta mañana y los avances que había hecho en su investigación había llegado a la conclusión de mantener bajo protección a Sara, la niña del puerto, la cual de momento, dormía plácidamente en una de las camas de la parte de arriba del apartamento tras un día duro lleno de emociones, había tenido todo un día para hablar con ella y gracias a eso había descubierto muchas cosas, también sabía quien era la mujer que aun no había despertado la cual había venido a ayudarla al haber recibido su carta. También había obtenido algo de información de los 3 criminales los cuales bueno, digamos que ... al final entendieron la situación a la que se enfrentaban. En uno de los sofas, Nyx estaba acomodada con la herida de su hombro limpia y desinfectada. Barald no era ningún experto pero sabía más o menos como aplicar un botiquín y esa mujer había tenido suerte de que la bala tan solo la había rozado. Igualmente había vendado su herida y con paciencia esperaba a que despertara de su "placido sueño inducido" para explicarla su nueva situación ya que ¿había venido a ayudar a sara no? estaban unidos por un bien comun ¿lograrían entenderse? o ... ¿se levantaría rencorosa por haberla noqueado? ¿habría sido capaz de verlo? ¿tendré que obligarla? Barald estaba solo en aquella isla, allí y en todos lados. Era un hombre capaz en cualquier sentido, ahora que el destino le había cruzado con Sara y Nyx, no desaprovecharía esa oportunidad. Había pasado de no tener ni una sola pista a saber a donde ir gracias a Sara, y ahora ¿tendría una compañera de aventura? o por el contrario ...
Cofre del tesoro
![[Imagen: FIRMA.jpg]](https://i.ibb.co/SXXG5bYt/FIRMA.jpg)
