01-06-2026, 08:20 PM
No sabía qué esperar, la situación era demasiado oportuna, un golpe de suerte de los que no solíamos tener, pero ahí estaba, el momento perfecto para deshacernos de aquella máquina de matar. Cuando deslicé el filo de mis katanas por su dura y fría piel de acero creí que despertaría. Que abriría sus ojos sin vida y se lanzaría a por mí. En cambio, permaneció inmóvil, sin mostrar dolor ni signos de que aquellos cortes le habían causado algún daño, y seguramente así fuese. Si al doctor le hubiese salido bien la jugada, habría tenido una gran ventaja con los robots. Eran resistentes, potentes e incansables, características en las que superaban a los seres humanos promedio, pero las personas teníamos algo con lo que no había contado el doctor: voluntad. Un corte de luz había bastado para apagar las máquinas, sin embargo, de haberse tratado de una persona habría hecho falta dejarle inconsciente o acabar con su vida y no habría cesado en su empeño hasta entones.
Tal y como imaginaba, no tardé en comprobar que la causante de los disparos que había provocado aquel caos era Jolyne. Mientras atacaba, cayó del techo en su forma más asquerosa. Por suerte, ya me había acostumbrado a que la tiradora se nos apareciese de maneras insospechadas. Estaba convencida de que algún día me encontraría con una verdadera aberración y creería que se trataba de ella. Lo peor es que tendría razón. Ambas hicimos lo posible por reventar aquella chatarra, aunque no lo conseguimos tan rápido como deseaba. Tras nuestra ráfaga de ataques, continuó inmutable en su lugar. Jolyne no se lo pensó dos veces y volvió a apuntarle con su arma. Para estorbar lo menos posible me aparté de delante del robot para ponerme a uno de sus lados, de manera que delante de mi quedaba la puerta de la estancia. En ese momento vi a Tobías entrar a la sala. Era un alivio saber que estaba bien, ya lo había visto por las cámaras, pero ahora podía confirmarlo. Jolyne disparó de nuevo por la espalda, esta vez cuatro veces, y Tobías no se quedó atrás. Acababa de llegar, pero sabía perfectamente lo que debía hacer. Utilizó el poder de su fruta para aplastarle contra el suelo y dispararle con su propia mano. Tras esto, me dio la señal para que continuase lo que habían empezado.
Ya segura de que Tobías la zona cercana al robot, volví a atacar. Estaba agotada, pero no iba a parar hasta saber con seguridad que aquella máquina no podía ponerse en pie. Todavía sujetando mi katana con ambas manos, la coloqué en posición horizontal delante de mí y de un salto me desplacé de nuevo, esta vez para colocarme delante de Tobías. No quería interponerme en el punto de mira del tirador, pero no me quedaba más remedio. —Quai D`Orsay —dije justo antes de realizar un giro completo, apuntando con mi arma hacia la cabeza del robot. Aquello generaría una corriente que empujaría a los que se encontraban alrededor, pero mi única intención era dañar todo lo posible a aquella máquina infernal y alejarla de mis dos compañeros.
Tal y como imaginaba, no tardé en comprobar que la causante de los disparos que había provocado aquel caos era Jolyne. Mientras atacaba, cayó del techo en su forma más asquerosa. Por suerte, ya me había acostumbrado a que la tiradora se nos apareciese de maneras insospechadas. Estaba convencida de que algún día me encontraría con una verdadera aberración y creería que se trataba de ella. Lo peor es que tendría razón. Ambas hicimos lo posible por reventar aquella chatarra, aunque no lo conseguimos tan rápido como deseaba. Tras nuestra ráfaga de ataques, continuó inmutable en su lugar. Jolyne no se lo pensó dos veces y volvió a apuntarle con su arma. Para estorbar lo menos posible me aparté de delante del robot para ponerme a uno de sus lados, de manera que delante de mi quedaba la puerta de la estancia. En ese momento vi a Tobías entrar a la sala. Era un alivio saber que estaba bien, ya lo había visto por las cámaras, pero ahora podía confirmarlo. Jolyne disparó de nuevo por la espalda, esta vez cuatro veces, y Tobías no se quedó atrás. Acababa de llegar, pero sabía perfectamente lo que debía hacer. Utilizó el poder de su fruta para aplastarle contra el suelo y dispararle con su propia mano. Tras esto, me dio la señal para que continuase lo que habían empezado.
Ya segura de que Tobías la zona cercana al robot, volví a atacar. Estaba agotada, pero no iba a parar hasta saber con seguridad que aquella máquina no podía ponerse en pie. Todavía sujetando mi katana con ambas manos, la coloqué en posición horizontal delante de mí y de un salto me desplacé de nuevo, esta vez para colocarme delante de Tobías. No quería interponerme en el punto de mira del tirador, pero no me quedaba más remedio. —Quai D`Orsay —dije justo antes de realizar un giro completo, apuntando con mi arma hacia la cabeza del robot. Aquello generaría una corriente que empujaría a los que se encontraban alrededor, pero mi única intención era dañar todo lo posible a aquella máquina infernal y alejarla de mis dos compañeros.
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![[Imagen: 8Rsjucn.png]](https://imgur.com/8Rsjucn.png)
