[Av T5 - Pr Abs] Una corriente helada (Continuación, parte 3)
#13
Stroud caminaba con pesadez sobre la nieve, sus ojos puestos sobre el teleférico en la distancia. Finalmente lo iban a conseguir, tras aquel desdichado y dichoso incidente de los puñeteros Lapahn. Sin embargo, aquella ocasión aún parecía reservarse una última sorpresa para los uniformados. Se giró al oír una serie de risotadas que parecían llegar desde algún lado, buscando su origen con la mirada, y encontró lo que había sospechado que podría encontrarse. A unos treinta metros del grupo se encontraba una carreta, tirada por dos osos de aspecto imponente y que en absoluto parecían domesticados. Ahí estaba.

Aquel miserable de Betrug se detuvo a diez metros de ellos, en pie sobre el asiento. Se burlaba de ellos. Stroud era consciente de que los subestimaba, pero debía ser lo suficientemente prudente y no subestimarlo a él de vuelta. Fuera quien fuera, tramase lo que tramase, aquel despojo no era ningún cualquiera, y parecía tener el suficiente poder como para poner la isla de Drum patas arriba. Nadie así debía ser infravalorado. No cometería el mismo error por segunda vez. "Así que estaba en lo cierto," pensó para sí, recordando su teoría sobre emplear a los médicos secuestrados como material de chantaje. Para hacer abdicar al rey, nada menos. Claro, había comunicado sus condiciones, pero no a la totalidad de la isla, sino, presumiblemente, únicamente al implicado. ¿Cómo no se había dado cuenta? Lo había dejado muy claro con aquella críptica frase que les había dejado antes de desvanecerse, horas atrás, aún en la ciudad. Inspiró con rabia.

Stroud se planteó qué hacer por un instante. Por un lado, salvar a los médicos de aquel secuestro era la misión principal, aquello era indiscutible. Sin embargo, lidiar con Betrug era fundamental; si no se deshacían de él inmediatamente, quién sabía cuánto tardaría en volver a organizar una como aquella, y para entonces, ellos seguramente ya no estuviesen allí para lidiar con el problema. Había que solventar el problema de raíz. Y no solo aquello: había algo en aquel tipo que le hacía hervir la sangre, verdaderamente. La elección fue sencilla. O, más que una elección, una simple cuestión de prioridades: primero, acabar con él, y después salvar a los médicos. ¿Por qué elegir? Observó el entorno. El combate con los Lapahn los había debilitado más de lo que había calculado en un inicio; debían jugar bien sus cartas. Aquellos osos no tenían nada de buena pinta. Lo principal sería alejar a Betrug de los mismos y evitarlos a toda costa. Hizo un fugaz ademán hacia Kibai y Bertram, para devolver su atención inmediatamente hacia el sujeto.

"Y supongo que, cuando el rey abdique, la corona irá a parar sobre tu cabeza, por el motivo que sea, ¿no?," inquirió Stroud de manera socarrona, si bien no daba aquella impresión debido a lo siempre inmutable de su característico tono y forma de hablar. "Betrug, en nombre de la Justicia y de la Marina, quedas bajo arresto," indicó finalmente con formalidad. Apenas hubo terminado de pronunciar aquellas palabras, pateó con fuerza el suelo bajo sus pies, permitiendo que una concentración de mochi se comenzase a formar en torno a sus piernas y su zona lumbar, al tiempo que parecía comprimir su cuerpo, como agachándose. "¡Speedfreak!". En cuestión de un instante, como un muelle, salió disparado hacia el lado derecho de la carreta (es decir, el flanco izquierdo de Betrug), llevando a cabo una trayectoria curva y manteniendo una distancia prudencial respecto a los osos. Recortó distancias a toda velocidad, y una vez comenzaba a tener a Betrug a tiro, comenzó a comprimir su puño derecho hacia el interior de su brazo, como un segundo muelle. "¡Strength Beyond Strength!," exclamó, a medida que dejaba ir y permitía que el puño impactase con toda su potencia contra la cara de Betrug, propinándole un fuerte empujón que lo tiraría de la carreta.

Sirviéndose del mismo frenazo causado por el impacto de su propia técnica, Stroud no dejó que se perdiese la inercia de su movimiento, y aprovechó el golpe para impulsarse hacia detrás, sin perder de vista ni a Betrug ni a sus dichosos osos, colocando el pie sobre el lateral del asiento de la carreta y saltando de espaldas, cayendo sobre el suelo nevado a unos diez metros del lado de la carreta.

Off
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Vitalidad: 2702 + 0 = 2702
Energia: 2096 - 476 = 1620
Espiritu: 802 + 0 = 802


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RE: [Av T5 - Pr Abs] Una corriente helada (Continuación, parte 3) - por Stroud Nanashi - 02-06-2026, 07:12 PM

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