03-06-2026, 03:04 PM
La mente de Ubbe seguía ocupada con un asunto de vital importancia. Mientras la taberna se llenaba cada vez más y los participantes comenzaban a reunirse cerca del escenario, el gigantesco buccaneer permanecía sentado frente a la mesa con los brazos cruzados y el ceño ligeramente fruncido.
Su talento.
Seguía sin saber cuál era.
Aquello era un problema, no porque dudase de poseer alguno. Estaba convencido de que tenía muchos. El verdadero problema era decidir cuál de ellos era lo bastante impresionante como para ganar el concurso.
Fue entonces cuando una voz llamó su atención.
Ubbe levantó la cabeza y tardó unos segundos en reaccionar. Primero se señaló el pecho con un dedo. Luego miró a ambos lados de la mesa y finalmente detrás de sí.
-¿Yo, Bro? - La pregunta fue completamente sincera - ¿Me hablas a mí?
Escuchó las primeras palabras sin reconocer absolutamente nada. El agradecimiento le pilló por sorpresa y durante unos instantes se quedó observándola con una expresión confundida, intentando averiguar si se suponía que debía conocerla de alguna parte, y no lo consiguió. Hasta que escuchó algunas palabras concretas: Arabasta, Pelirrojo. La confusión dio paso poco a poco a una expresión de reconocimiento, no por ella si no por él.
Los recuerdos regresaron de forma caótica. Una pelea, mucha arena, un monstruo enorme, golpes por todas partes, y un muchacho pelirrojo luchando a su lado.
- ¡Oh! - Una sonrisa apareció en su rostro - ¡El Bro pelirrojo!
La mesa tembló ligeramente cuando apoyó ambas manos sobre ella.
- ¡GAHAHAHA! Ahora sí sé de quién hablas - Se rascó la nuca - De ti no me acordaba, Baby. Creo que te vi solo one minute antes de salir disparado
Aquello no parecía preocuparle demasiado, en cambio, la noticia de que Owen seguía bien le arrancó una sonrisa sincera.
- Me alegra saberlo - Asintió varias veces - Aquel tipo peleó como un campeón. No habría ganado aquella batalla sin él.
Luego levantó un dedo.
- Bueno... y dile que le debo una Cola Zero! O el a a mi! que le curé algunas heridas!
La conversación continuó hasta que Gwen mencionó que era ciega.
Aquello sí logró detener por completo los pensamientos del buccaneer.
La observó durante unos segundos, luego otros pocos más.
- Espera... - Parpadeó - ¿Eres ciega?
No había malicia en sus palabras. Simplemente estaba siendo honesto.
Cuando ella explicó que podía ver cosas que nadie más podía ver, la sorpresa desapareció rápidamente y fue sustituida por una curiosidad enorme, los ojos de Ubbe se iluminaron al instante.
- ¡¿Ese es tu talento?!
Se inclinó ligeramente hacia delante.
- ¡Eso suena incredible!
Durante unos segundos observó el escenario imaginando la actuación de Gwen. Cuanto más lo pensaba, más convencido estaba de que tenía posibilidades reales de ganar. Y fue precisamente entonces cuando algo pareció encajar dentro de su propia cabeza. Una idea. La sonrisa que apareció lentamente en su rostro no era especialmente tranquilizadora.
Era la sonrisa de alguien que acababa de tener una idea terrible.
- Pues prepárate, Baby - Se cruzó de brazos - Porque creo que ya sé cuál es mi talento.
La afirmación sonó demasiado segura para alguien que cinco minutos antes no tenía ni idea de qué hacer.
Sin embargo, parecía convencido, la conversación con la muchacha le había iluminado.
- ¡Prepárate porque cuando llegue my turn vas a flipar!
Su talento.
Seguía sin saber cuál era.
Aquello era un problema, no porque dudase de poseer alguno. Estaba convencido de que tenía muchos. El verdadero problema era decidir cuál de ellos era lo bastante impresionante como para ganar el concurso.
Fue entonces cuando una voz llamó su atención.
Ubbe levantó la cabeza y tardó unos segundos en reaccionar. Primero se señaló el pecho con un dedo. Luego miró a ambos lados de la mesa y finalmente detrás de sí.
-¿Yo, Bro? - La pregunta fue completamente sincera - ¿Me hablas a mí?
Escuchó las primeras palabras sin reconocer absolutamente nada. El agradecimiento le pilló por sorpresa y durante unos instantes se quedó observándola con una expresión confundida, intentando averiguar si se suponía que debía conocerla de alguna parte, y no lo consiguió. Hasta que escuchó algunas palabras concretas: Arabasta, Pelirrojo. La confusión dio paso poco a poco a una expresión de reconocimiento, no por ella si no por él.
Los recuerdos regresaron de forma caótica. Una pelea, mucha arena, un monstruo enorme, golpes por todas partes, y un muchacho pelirrojo luchando a su lado.
- ¡Oh! - Una sonrisa apareció en su rostro - ¡El Bro pelirrojo!
La mesa tembló ligeramente cuando apoyó ambas manos sobre ella.
- ¡GAHAHAHA! Ahora sí sé de quién hablas - Se rascó la nuca - De ti no me acordaba, Baby. Creo que te vi solo one minute antes de salir disparado
Aquello no parecía preocuparle demasiado, en cambio, la noticia de que Owen seguía bien le arrancó una sonrisa sincera.
- Me alegra saberlo - Asintió varias veces - Aquel tipo peleó como un campeón. No habría ganado aquella batalla sin él.
Luego levantó un dedo.
- Bueno... y dile que le debo una Cola Zero! O el a a mi! que le curé algunas heridas!
La conversación continuó hasta que Gwen mencionó que era ciega.
Aquello sí logró detener por completo los pensamientos del buccaneer.
La observó durante unos segundos, luego otros pocos más.
- Espera... - Parpadeó - ¿Eres ciega?
No había malicia en sus palabras. Simplemente estaba siendo honesto.
Cuando ella explicó que podía ver cosas que nadie más podía ver, la sorpresa desapareció rápidamente y fue sustituida por una curiosidad enorme, los ojos de Ubbe se iluminaron al instante.
- ¡¿Ese es tu talento?!
Se inclinó ligeramente hacia delante.
- ¡Eso suena incredible!
Durante unos segundos observó el escenario imaginando la actuación de Gwen. Cuanto más lo pensaba, más convencido estaba de que tenía posibilidades reales de ganar. Y fue precisamente entonces cuando algo pareció encajar dentro de su propia cabeza. Una idea. La sonrisa que apareció lentamente en su rostro no era especialmente tranquilizadora.
Era la sonrisa de alguien que acababa de tener una idea terrible.
- Pues prepárate, Baby - Se cruzó de brazos - Porque creo que ya sé cuál es mi talento.
La afirmación sonó demasiado segura para alguien que cinco minutos antes no tenía ni idea de qué hacer.
Sin embargo, parecía convencido, la conversación con la muchacha le había iluminado.
- ¡Prepárate porque cuando llegue my turn vas a flipar!
![[Imagen: ksMOGZu.png]](https://i.imgur.com/ksMOGZu.png)
