Goma de mascar - [Priv Shin / Pasado]
#11
Tener una conversación con Shin era como participar en una guerra constante cuyos bandos cambiaban de estrategia a cada minuto, por momentos sentía que se trataba de una fría batalla de paciencia en donde cada palabra era una provocación cuidadosamente calculada entre ambos, pero otras veces parecía una pelea infantil en la que ambos buscábamos desesperadamente tener la última palabra, ¿Naturaleza parecida?...quien sabe. Solo tenía la certeza que ninguno estaba dispuesto a ceder terreno, aunque comenzaba a sospechar que era yo quien llevaba las de perder…después de todo aquel sujeto tenía un talento natural para sacarme de quicio apenas abría esa boca y su actitud tampoco ayudaba demasiado. Caminando a mi lado con la misma expresión que tendría un niño obligado a acompañar a sus padres a un lugar aburrido, él fingía desinterés mientras refunfuñaba por dentro. Sin embargo, cuanto más lo observaba, más evidente me resultaba que seguía allí por una única razón…llevarme la contraria en absolutamente todo. Era desesperante, era ridículo e increíblemente irritante. Y quizás por eso mismo, comenzaba a divertirme más de lo que estaba dispuesta a admitir.

Ante aquella respuesta sobre su edad, no pude evitar contener una pequeña risa ante su idea. La facilidad con la que afirmaba tener noventa y un años era tan absurda que me resultaba difícil no seguirle la corriente. Si él había decidido interpretar el papel de anciano venerable, entonces yo estaba más que dispuesta a colaborar…a seguirle como una cómplice —¿Ah sí?... Muy bien, abuelito... hoy te atenderé como te lo mereces — Repliqué con una sonrisa que se extendió de oreja a oreja. Después de todo, cada una de sus bromas merecía una respuesta equivalente o quizá una peor. Mi filosofía era bastante simple…de hecho era la ideología de mi abuela el típico dicho de diente por diente, ojo por ojo. Si pretendía jugar conmigo, tendría que aceptar que también se había convertido en mi blanco favorito.

Ante mi pequeño problema con la ropa, Shin no tardó en aprovechar la oportunidad para lanzar otro anzuelo. Parecía ser alguien incapaz de dejar pasar una sola ocasión para tirarme algún comentario mordaz, asegurando que no podía tomarme en serio mientras siguiera en aquellas condiciones. Estuve a punto de responderle de inmediato, preparada para devolverle el golpe verbal hasta que aquel extraño apodo logró interrumpir mis pensamientos —¿Gury...? —murmuré por lo bajo pues era la primera vez que escuchaba un apodo tan extraño como ese, frunciendo ligeramente el ceño, él continuó hablando mezclando argumentos entre lo moral, lo divino y lo carnal, lo hacía con una facilidad tan desesperante… ¿Que me gustaba llamar la atención? ¿Que era una egocéntrica? Aquel sujeto poseía un talento especial para apuntar justo donde más molestaba. Ciertamente sentí unas enormes ganas de golpearle la cara, pero antes de que pudiera replicar, simplemente pasó a mi lado como si nada, dejándome con las palabras atoradas en la garganta —Kagura: cero... Shin: uno…– Mascullé tras un largo suspiro aceptando aquella pequeña derrota…aunque sería temporal, mientras volvía a colocarme el vestido y lo seguía hacia el interior del local. esta guerra todavía estaba lejos de terminar, de hecho ya tenía algo en mente.

Haciendo el proceso para solicitar una mesa en la terraza, Shin se adelantó mientras yo permanecía unos momentos en la recepción arreglando un pequeño detalle. Después de todo…si iba a pagar aquella comida, pensaba hacerlo bien. Una vez que dejé todo en orden, subí las escaleras hacia la terraza y me dirigí a la mesa donde el albino ya aguardaba cómodamente instalado. Apenas tomé asiento delante de él, cuando soltó aquel comentario tan vivaz que hizo que mis manos se apretaran bajo la mesa… aun así me negué a concederle la satisfacción de verme molesta por ello. Así que en su lugar, apoyé el codo derecho sobre la superficie mientras descansaba la mejilla sobre la palma de mi mano, dedicándole una sonrisa cargada de burla—¿Y darte lo que quieres?... No gracias, ademas  eso sería peligroso para un anciano de noventa y un años— Respondí con total tranquilidad, sosteniendo su mirada sin el menor intento de apartarla.

Entonces escuché unos pasos acercarse a nuestra mesa sin romper el contacto visual, observé por el rabillo del ojo cómo la camarera depositaba una botella de ron y dos copas frente a nosotros. Mi sonrisa se ensanchó apenas un poco más —Dicen que una copita al día ayuda a conservar la juventud, abuelito. Pensé que te haría falta el dia de hoy – mencione tras sacar la lengua por inercia, la tensión que flotaba entre ambos era tan evidente que incluso la camarera pareció percibirla. La joven carraspeó con discreción recuperando rápidamente su porte profesional antes de intervenir —Buenas noches. Hoy seré su camarera… ¿Están listos para ordenar o les doy unos minutos más? — Su pregunta me obligó a romper el contacto visual con Shin por primera vez desde que me había sentado. Sin mas remedio giré la cabeza hacia ella y mi expresión cambió por completo, adoptando una amabilidad casi impecable —Por ahora, ¿podrías traernos algunas entradas? Quizá unas brochetas de camarón y de carne... ambas, de hecho, también quisiera una orden de bollos al vapor rellenos de carne con pasas, por favor — La camarera tomó nota y se retiró poco después, dejándonos nuevamente a solas. El bullicio de la terraza llenaba el ambiente, pero entre nuestra mesa parecía existir una especie de campo de batalla invisible.

Bueno, ya que te has burlado de mí y has puesto en duda mi integridad como mujer... vamos a jugar — Mencioné mientras hacía girar suavemente un dedo sobre el borde de la copa, observándolo directamente a los ojos como una niña pequeña. La sonrisa que comenzaba a dibujarse en mis labios dejaba claro que algo estaba tramando con cierta travesura —Las reglas son simples…cada jugador dirá dos verdades y una mentira, Si descubres cuál es la mentira, te libras de beber. Pero si escoges una de las verdades... tendrás que tomarte una copa de ron — Mi sonrisa se ensanchó apenas un poco más —Mi abuela solía jugarlo con mi difunto abuelo…digamos que era la única manera que tenía de descubrir sus infidelidades... aunque ella lo hacía con una verdad y una mentira – Confesé con total naturalidad restando importancia a ese detalle, desviando la mirada hacia la botella por unos instantes antes de volver a fijarla sobre él.

Serán cinco rondas…al final, el ganador podrá pedirle lo que quiera al perdedor…pero que quede en claro…no terminaré en tu cama en caso de que ganes — Aclaré de inmediato. Conociendo a Shin, prefería establecer ciertos límites antes de que se le ocurriera alguna idea demasiado creativa —Si yo gano...— Elevé una mano y le apunté directamente con el dedo índice — Tendrás que regresar a casa vistiendo únicamente tu ropa interior…tal vez así dejes de juzgarme tanto –La ironía era evidente en mi voz. Finalmente tomé la copa entre mis dedos y la elevé unos centímetros —Entonces, abuelito... ¿quieres empezar tú o comienzo?
Pensamiento • Dialogo • Cronologia
[Imagen: firmakagura.gif]


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Goma de mascar - [Priv Shin / Pasado] - por Kagura - 04-04-2026, 04:37 AM
RE: Goma de mascar - [Priv Shin / Pasado] - por Kagura - 05-06-2026, 02:09 AM
RE: Goma de mascar - [Priv Shin / Pasado] - por PX-6 - 25-07-2026, 09:58 PM

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