25-11-2023, 01:36 PM
Los cuervos de Enma continuaron explorando sus alrededores, a fin de que nadie interrumpiese el momento tan íntimo que estaban compartiendo. Mientras, el cubo de arena que se ubicaba sobre sus cabezas, gracias al poder de Kovashi, comenzó a deshacerse con el cuerpo de Moris ya situado en el centro del agujero. La despedida comenzaba, ahora sí. Hasta que no ves cómo progresivamente desaparece una persona, y hablo aquí de su forma más física, nunca parece que realmente nos deje. Con el cuerpo a nuestro lado, parecía que Moris todavía permanecía. O al menos, su esencia. - ¿Soy religioso... ahora? - Pensó para sí mismo, mientras contemplaba cómo la arena caía sobre el cuerpo inerte del héroe revolucionario. Las palabras de Nadja, sentimentales e ilustrativos de la buena relación que tenían, fueron el telón de fondo de aquella despedida. Moris ya se había ido. Los cuervos volvieron a Enma y comenzaron a desintegrarse a medida que se acercaban al lugar de la reunión. Enma también quería dejar su recuerdo en aquel lugar y la única forma que tenía de hacerlo era a través de su poder: el hollín. Era la única pertenencia que le quedaba.
El grupo comenzó a irse, dejando a las personas más cercanas, Nadja y Caoba, solas en la despedida. Kovashi fue el primero, Enma iría después. Siguió los pasos de su compañero... qué raro suena, ¿no? Para comenzar a flotar poco a poco y entrar en la cubierta del barco, dejando posar su liviano cuerpo sobre la superficie. - Ahora... a irnos... - Murmuró. Aquella despedida había hecho que los sentimientos que yacían enterrados en su interior comenzaran a abrirse hueco y aflorar. Reaparecían, como viejos fantasmas. - Si existe un... más allá... ¿Qué tal estará Lillian? - Estaba completamente perdido en sus pensamientos.
No sólo la batalla en la isla de los cazadores, Whiskey Peak, sino también la que previamente había sucedido en los Cabos Gemelos habían cambiado a Enma. Su personalidad era ahora algo más fría, aunque no fuese muy perceptible porque todavía se rodeaba con sus compañeras y compañeros. El encuentro con Lixxish fue una excepción de la que se arrepentirá siempre y tenía claro que nunca volvería a suceder algo así. Tenía que hacerse más fuerte. Volvió su mirada atrás, buscando a Panda con ella. - ¿Querrá... entrenar conmigo? - Él era un compañero al que apreciaba y admiraba. Y era fuerte, que era lo que ahora necesitaba. ¿Le ayudará? Se sentó encima de uno de los barriles de la cubierta, absorto en sus pensamientos y observando la calma del mar, esperando que Panda apareciese.
El grupo comenzó a irse, dejando a las personas más cercanas, Nadja y Caoba, solas en la despedida. Kovashi fue el primero, Enma iría después. Siguió los pasos de su compañero... qué raro suena, ¿no? Para comenzar a flotar poco a poco y entrar en la cubierta del barco, dejando posar su liviano cuerpo sobre la superficie. - Ahora... a irnos... - Murmuró. Aquella despedida había hecho que los sentimientos que yacían enterrados en su interior comenzaran a abrirse hueco y aflorar. Reaparecían, como viejos fantasmas. - Si existe un... más allá... ¿Qué tal estará Lillian? - Estaba completamente perdido en sus pensamientos.
No sólo la batalla en la isla de los cazadores, Whiskey Peak, sino también la que previamente había sucedido en los Cabos Gemelos habían cambiado a Enma. Su personalidad era ahora algo más fría, aunque no fuese muy perceptible porque todavía se rodeaba con sus compañeras y compañeros. El encuentro con Lixxish fue una excepción de la que se arrepentirá siempre y tenía claro que nunca volvería a suceder algo así. Tenía que hacerse más fuerte. Volvió su mirada atrás, buscando a Panda con ella. - ¿Querrá... entrenar conmigo? - Él era un compañero al que apreciaba y admiraba. Y era fuerte, que era lo que ahora necesitaba. ¿Le ayudará? Se sentó encima de uno de los barriles de la cubierta, absorto en sus pensamientos y observando la calma del mar, esperando que Panda apareciese.
