06-06-2026, 10:09 PM
[personajeinvalido=3766]
La expectación se podía palpar en el ambiente, pues el silencio reinaba, pero aún así todos los presentes estaban atentos a lo que las cortinas escondían. Por primera vez, Dean iba a conocer a la líder de la organización entera, a quien seguramente tenga los destinos de todos nosotros en sus manos, a quien indirectamente estamos confiando nuestras vidas, quien se supone que nos llevará a cumplir nuestro objetivo. Debe ser duro estar a cargo de algo tan grande como esto, es demasiada responsabilidad para solo una persona, por más que tenga gente de confianza a su alrededor, el ser la cabeza de una organización tan grande, te convierte indirectamente en el responsable de cada muerte, de cada herida, de cada material roto. Es por este motivo, que el albino prefiere trabajar solo y a ser posible no tener a nadie a su cargo, ya suficiente tiene intentando cuidar su vida como para estar pendiente de alguien más. Él está lejos de estar preparado para eso, aunque lamentablemente ha hecho algunos lazos con miembros del ejercito, aquello fue inevitable, pero sabe que en algún momento supondrá un problema.
Cuando la cortina comenzó a moverse entendió que el momento más importante de la asamblea estaba a punto de empezar. Con todo el "espectáculo" previo, su curiosidad creció de forma abrupta y ya estaba haciendo esquemas mentales de cómo podía lucir quien estaba en la cima de la organización. En un principio se la imaginó con un traje medieval, como si fuera una caballera del castillo más grande, pero rápidamente descartó la anticuada idea. Su segunda opción fue una gigante que llevara un vestido caro, cosa que también deshecho al instante. Luego del cuarto intento cayó en cuenta que era mejor esperar, ya que la duda sería despejada en pocos instantes.
Los primeros segundos que la vio quedó impresionado por su belleza, pero no pudo analizar mucho más ya que tuvo que taparse ambos oídos con la palma de las manos ante la ovación que recibió la mujer que ahora podía ver que tenía el cabello castaño. Nunca ha estado acostumbrado a las multitudes y mucho menos a este nivel de ruido, por lo que tuvieron que pasar varios segundos antes de adaptarse al nivel sonoro del lugar.
Ante el griterío no pudo escuchar sus primeras palabras, pero pudo anclarse al discurso cuando demostró su alegría por ver la cantidad de gente que estaba aliada con la causa. Luego de eso se presentó de manera personal... Elizabeth D. Kaiten originaria de Amazon Lily, una isla de la que había escuchado algunos rumores, aunque nunca supo de una emperatriz. Además de la líder del ejercito revolucionario, era la líder de una isla, sin duda estábamos ante una de las personas más importantes del mundo. Al momento de comprender eso, fue que puso toda su atención en las palabras que ella tenía que decir, al igual que hizo toda la multitud presente.
Tuvo palabras para un tal "Puño de la revolución" de quien poco y nada sabía, pero tenía entendido que era otro de los peces gordos de la organización, a quien supone que en algún momento llegará a conocer. Cuando apareció la serpiente le llamó poderosamente la atención, pues fuera de la diferencia de tamaño entre ambos, aquella serpiente presentada como Katsuyu le recordó a si mismo... Pues en su pueblo de Sorbet solían compararlo con una serpiente albina por su aspecto y actitud. Nunca pensó que alguien vería a una serpiente como su mejor amiga, ya estaba sorprendido con que Shirohime tuviera una, ahora que la misma líder de la revolución valorara tanto a ese reptil le hizo sonreír, por mil y un razones ha preferido no establecer lazos, quizá una de ellas fueran sus inseguridades, pero ya era tema pasado, ahora lo más relevante era la causa y ver caer al gobierno, el resto puede esperar.
Cuando mencionó que ahora iban a planear los pasos del futuro fue que intentó agudizar sus sentidos para no perderse ningún detalle del discurso y poder comprenderlo a la perfección. Mencionó que a partir de ahora todos nosotros tendremos misiones claras que nos ayudarán a poner fin al reinado del Gobierno Mundial, algo que esperaba con ansias, pues el deseo más grande de su existencia era poder estar con vida cuando el régimen caiga, cosa que siempre vio como un imposible, pero en esta asamblea y ante la jefa dando este discurso es que sus esperanzas comenzaron a crecer, como una primera mecha...
Abrió completamente los ojos cuando sus manos se transformaron en dos alas carmesíes, mostrando a todos los presentes su poder. Dean vio en esto una pequeña muestra de confianza a cada uno de ellos, pues él aún no le ha revelado a nadie el poder que le dio aquella fruta la cual prefiere no recordar por su asqueroso sabor. Finalizó su discurso con un mensaje con el que daba inicio la caída del Gobierno Mundial... El inicio de su propio sueño que era compartido por muchas más personas de las que hubiera imaginado.
El griterío que se formó tras esto fue descomunal, mucho más intenso que cuando Elizabeth se presentó, pero esta vez no le molestó. Si bien no se sumó gritando ni alentando si mostró el mismo entusiasmo que todos a su alrededor alzando su puño derecho con una sonrisa llena de convicción, pues de aquí su lealtad y compromiso con la causa estaba más reforzado que nunca.
Miró a su alrededor y todos estaban emocionados, cada uno lo demostraba a su manera, pero no había dudas que la causa tomó una nueva fuerza. - Espero que puedas ver esto, donde quiera que estés... - Dijo para si mismo, aún sin poder escuchar su propia voz, esta vez las palabras salieron con un sentimiento que lleva mucho tiempo reprimiendo. Sabe que no es el momento de ser emotivo ni sensible, pero esta es su manera de conectar con lo que la líder de la revolución acaba de gritar a los cuatro vientos, es su tonta manera de declararle una guerra personal al sistema que le quitó todo.
Luego de esto estaba seguro de una cosa, el mundo como lo conocemos está a punto de cambiar.
La expectación se podía palpar en el ambiente, pues el silencio reinaba, pero aún así todos los presentes estaban atentos a lo que las cortinas escondían. Por primera vez, Dean iba a conocer a la líder de la organización entera, a quien seguramente tenga los destinos de todos nosotros en sus manos, a quien indirectamente estamos confiando nuestras vidas, quien se supone que nos llevará a cumplir nuestro objetivo. Debe ser duro estar a cargo de algo tan grande como esto, es demasiada responsabilidad para solo una persona, por más que tenga gente de confianza a su alrededor, el ser la cabeza de una organización tan grande, te convierte indirectamente en el responsable de cada muerte, de cada herida, de cada material roto. Es por este motivo, que el albino prefiere trabajar solo y a ser posible no tener a nadie a su cargo, ya suficiente tiene intentando cuidar su vida como para estar pendiente de alguien más. Él está lejos de estar preparado para eso, aunque lamentablemente ha hecho algunos lazos con miembros del ejercito, aquello fue inevitable, pero sabe que en algún momento supondrá un problema.
Cuando la cortina comenzó a moverse entendió que el momento más importante de la asamblea estaba a punto de empezar. Con todo el "espectáculo" previo, su curiosidad creció de forma abrupta y ya estaba haciendo esquemas mentales de cómo podía lucir quien estaba en la cima de la organización. En un principio se la imaginó con un traje medieval, como si fuera una caballera del castillo más grande, pero rápidamente descartó la anticuada idea. Su segunda opción fue una gigante que llevara un vestido caro, cosa que también deshecho al instante. Luego del cuarto intento cayó en cuenta que era mejor esperar, ya que la duda sería despejada en pocos instantes.
Los primeros segundos que la vio quedó impresionado por su belleza, pero no pudo analizar mucho más ya que tuvo que taparse ambos oídos con la palma de las manos ante la ovación que recibió la mujer que ahora podía ver que tenía el cabello castaño. Nunca ha estado acostumbrado a las multitudes y mucho menos a este nivel de ruido, por lo que tuvieron que pasar varios segundos antes de adaptarse al nivel sonoro del lugar.
Ante el griterío no pudo escuchar sus primeras palabras, pero pudo anclarse al discurso cuando demostró su alegría por ver la cantidad de gente que estaba aliada con la causa. Luego de eso se presentó de manera personal... Elizabeth D. Kaiten originaria de Amazon Lily, una isla de la que había escuchado algunos rumores, aunque nunca supo de una emperatriz. Además de la líder del ejercito revolucionario, era la líder de una isla, sin duda estábamos ante una de las personas más importantes del mundo. Al momento de comprender eso, fue que puso toda su atención en las palabras que ella tenía que decir, al igual que hizo toda la multitud presente.
Tuvo palabras para un tal "Puño de la revolución" de quien poco y nada sabía, pero tenía entendido que era otro de los peces gordos de la organización, a quien supone que en algún momento llegará a conocer. Cuando apareció la serpiente le llamó poderosamente la atención, pues fuera de la diferencia de tamaño entre ambos, aquella serpiente presentada como Katsuyu le recordó a si mismo... Pues en su pueblo de Sorbet solían compararlo con una serpiente albina por su aspecto y actitud. Nunca pensó que alguien vería a una serpiente como su mejor amiga, ya estaba sorprendido con que Shirohime tuviera una, ahora que la misma líder de la revolución valorara tanto a ese reptil le hizo sonreír, por mil y un razones ha preferido no establecer lazos, quizá una de ellas fueran sus inseguridades, pero ya era tema pasado, ahora lo más relevante era la causa y ver caer al gobierno, el resto puede esperar.
Cuando mencionó que ahora iban a planear los pasos del futuro fue que intentó agudizar sus sentidos para no perderse ningún detalle del discurso y poder comprenderlo a la perfección. Mencionó que a partir de ahora todos nosotros tendremos misiones claras que nos ayudarán a poner fin al reinado del Gobierno Mundial, algo que esperaba con ansias, pues el deseo más grande de su existencia era poder estar con vida cuando el régimen caiga, cosa que siempre vio como un imposible, pero en esta asamblea y ante la jefa dando este discurso es que sus esperanzas comenzaron a crecer, como una primera mecha...
Abrió completamente los ojos cuando sus manos se transformaron en dos alas carmesíes, mostrando a todos los presentes su poder. Dean vio en esto una pequeña muestra de confianza a cada uno de ellos, pues él aún no le ha revelado a nadie el poder que le dio aquella fruta la cual prefiere no recordar por su asqueroso sabor. Finalizó su discurso con un mensaje con el que daba inicio la caída del Gobierno Mundial... El inicio de su propio sueño que era compartido por muchas más personas de las que hubiera imaginado.
El griterío que se formó tras esto fue descomunal, mucho más intenso que cuando Elizabeth se presentó, pero esta vez no le molestó. Si bien no se sumó gritando ni alentando si mostró el mismo entusiasmo que todos a su alrededor alzando su puño derecho con una sonrisa llena de convicción, pues de aquí su lealtad y compromiso con la causa estaba más reforzado que nunca.
Miró a su alrededor y todos estaban emocionados, cada uno lo demostraba a su manera, pero no había dudas que la causa tomó una nueva fuerza. - Espero que puedas ver esto, donde quiera que estés... - Dijo para si mismo, aún sin poder escuchar su propia voz, esta vez las palabras salieron con un sentimiento que lleva mucho tiempo reprimiendo. Sabe que no es el momento de ser emotivo ni sensible, pero esta es su manera de conectar con lo que la líder de la revolución acaba de gritar a los cuatro vientos, es su tonta manera de declararle una guerra personal al sistema que le quitó todo.
Luego de esto estaba seguro de una cosa, el mundo como lo conocemos está a punto de cambiar.
Resumen
Karmas
Inventario
