09-06-2026, 03:29 PM
(Última modificación: 09-06-2026, 03:31 PM por Juan Sebastian.)
OST
Miyori comenzó a correr por el sucio callejón, sumida en la culpa, pero apurada por el deber de ayudar a los demás. Si después de todo esto no conseguía ayudar a los padres de Billy ¿Para qué habría tomado una vida? Podría haberse quedado tranquilamente tomando un café mientras escuchaba las idas y venidas de los vecinos, compartiendo anécdotas inclusive con algunos de ellos si es que no la reconocían, pero eligió ser empujada por la bondad de su corazón.
Cada paso se sentía tosco al moverse entre la tierra y la basura, el peso de su propia conciencia la hundía cada vez más y más, hasta que un punzante dolor se hizo notar sin previo aviso. Afilados pinchos de hierro tirados por todo el suelo y escondidos entre los deshechos de la gente. No era de extrañar que la dulce chica no lograra prestar atención a algo tan sutil mientras estaba sumida en sus pensamientos de culpa y abrumada por la prisa de la huida A medida que Miyori continuaba el camino, iba dejando un rastro de sangre que brotaba de sus pies llenos de tierra.
Finalmente llegaron al final del camino —hacia el claro— señaló el inocente Billy, apuntando con su dedo a una fuente de luz que se abría frente a ambos. Siguieron corriendo hasta salir de ese infernal callejón, no había deseos de mirar atrás, menos aún al ver el paisaje que se extendía frente a sus ojos. Era como una escena salida de un cuadro, un infinito campo de crisantemos blancos brillaba con luz propia y se mecía con fragilidad al son del viento otoñal. Pero si algo destacaba era el gracioso cosquilleo en sus narices, como si fueran purificadas al sustituir esa mezcla punzante de químicos por la caricia fresca y estimulante del olor de las hermosas flores.
Miyori pudo sentir cómo las manos de Billy se relajaban en su agarre al contemplar tan bello escenario, por fin parecía que todo iría bien. Extrañamente, no se veía a nadie trabajando en estos campos, pero Billy no le prestó la más mínima atención a esto, señaló a una estructura de cristal que se alzaba sobre una ligera colina no muy lejos de donde se encontraban. —Es por allí, señorita, están en el sótano de ese invernadero—.
Una vez en el invernadero, el frío penetrante del otoño dio paso a un calor agradable, aunque suficiente como para hacer sudar a los que se encontraban en su interior. No tenía plantas cultivadas y la tierra se encontraba bastante apelmazada, lo que facilitó divisar la trampilla del sótano en una de las esquinas del mismo. —¡Ya estamos! ¡Ya estamos!— dijo Billy con una sonrisa en su rostro. Tras sus palabras, se bajó de la espalda de Miyori. —Entraré primero para encender la luz, está oscuro ahí abajo—. Entonces abrió la vieja trampilla de madera y bajó de un salto.
Pasaron largos segundos que se antojaban minutos hasta que Billy llamó a Miyori de vuelta —No llego al interruptor de la luz… Baja y te indico donde está, pero ten cuidado que hay cosas tiradas por el suelo— Por fin podrían salvar a los padres de joven muchacho. Mientras todo esto estaba pasando, los marines llegaban al callejón donde encontraron el cuerpo sin vida de Arnold, comenzando a interrogar a los vecinos sobre lo sucedido.
Contenido Oculto
Cajita de tortuga

![[Imagen: Gemini-Generated-Image-j5xm8yj5xm8yj5xm.jpg]](https://i.ibb.co/DX21hrt/Gemini-Generated-Image-j5xm8yj5xm8yj5xm.jpg)

. Turno 4/8?