13-06-2026, 01:02 AM
(Última modificación: 13-06-2026, 04:26 PM por Alex Arceo.
Razón: Mejorar mi descripción de post
)
El aire era puro y suave, los cabellos del gigante ondeaban con tranquilidad esa brisa y no luchaban con ella, más bien aquello se fundia con el torneado flujo y ese mismo espectro de aire trajo a oídos del gigante una voz que no podría confundir en ninguna clase de lugar… el consideraba que, si cien personas hablaran al mismo tiempo, el aun así lograría ir hacia donde estaba aquella melódica tonada… un golpe al pecho le hizo levantarse.
Aquellos veinticinco metros no serían fáciles de observar, la simple reincorporación era algo que las personas normales verían con impresión, pero quizá para la dama, aquello ya se volvería algo natural… entonces aquella chica se acercaría con tranquilidad en consecuencia Alex así lo haría, como si fueran vaqueros a las doce, las campanas comenzaron a sonar en el ambiente… los cuatro metros le separaban y el gigante pondría las manos en las caderas mientras bajaba la mirada para verle… era después de todo, un respeto antes de la batalla.
Como era de esperarse, los labios del monstruo permanecerían cerrados, pero ¿importaba eso? Sonreiría no de burla, pero si de emoción, era el momento después de todo lo pasado que por fin se concretaría lo que sus sentimientos dictaban… pero en ese momento algo paso por su cabeza… Kyoshiro.
“¿Qué tal que ella no siente lo mismo que tú? ¿Si ella dice que no… te enojaras? ¿es correcto forzar a alguien?” rebotaba en su cabeza en ese frio momento mientras apretaba los puños y su mirada cambiaba a una muy seria.
¿Pero que importaba lo que dijera Kyoshiro? El ya no está aquí ¿verdad?
Pensaría mientras elevaba el puño derecho, aquella mano iba adornada de un bello guante escudo que reflejaba el color azul de su pasión, no íbamos a llegar a ningún lado si no se esforzaba al cien por ciento en esto, ¿Cómo presentaría sus respetos a Kagura si no era así? Con el corazón en los puños.
Con la fuerza que el gigante podría ofrecer lanzaría la diestra hacia el suelo, justo al cuerpo de la chica, posicionando sus piernas un poco abiertas y flexionando claramente las rodillas lo necesario para poder clavar el puño al suelo.
Una sombra se abalanzaría con ominencia hacia la chica, pero no era lo único puesto que en cuanto el puño impactara…. BOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOM, una gran luz que por un instante iluminaria el área dejaría chamuscada toda el espacio al terminar el impacto y así… el gigante saltaría hacia atrás para ganar distancia nuevamente, dieciocho metros hacia atrás y luego un pequeño salto de dieciséis metros, quedando entonces a treinta y cuatro metros cubierto por la brisa que ahora tenia unos toques de carbón quemado en el aire.
Aquellos veinticinco metros no serían fáciles de observar, la simple reincorporación era algo que las personas normales verían con impresión, pero quizá para la dama, aquello ya se volvería algo natural… entonces aquella chica se acercaría con tranquilidad en consecuencia Alex así lo haría, como si fueran vaqueros a las doce, las campanas comenzaron a sonar en el ambiente… los cuatro metros le separaban y el gigante pondría las manos en las caderas mientras bajaba la mirada para verle… era después de todo, un respeto antes de la batalla.
Mas o menos lo que pasa
Como era de esperarse, los labios del monstruo permanecerían cerrados, pero ¿importaba eso? Sonreiría no de burla, pero si de emoción, era el momento después de todo lo pasado que por fin se concretaría lo que sus sentimientos dictaban… pero en ese momento algo paso por su cabeza… Kyoshiro.
“¿Qué tal que ella no siente lo mismo que tú? ¿Si ella dice que no… te enojaras? ¿es correcto forzar a alguien?” rebotaba en su cabeza en ese frio momento mientras apretaba los puños y su mirada cambiaba a una muy seria.
¿Pero que importaba lo que dijera Kyoshiro? El ya no está aquí ¿verdad?
Pensaría mientras elevaba el puño derecho, aquella mano iba adornada de un bello guante escudo que reflejaba el color azul de su pasión, no íbamos a llegar a ningún lado si no se esforzaba al cien por ciento en esto, ¿Cómo presentaría sus respetos a Kagura si no era así? Con el corazón en los puños.
Con la fuerza que el gigante podría ofrecer lanzaría la diestra hacia el suelo, justo al cuerpo de la chica, posicionando sus piernas un poco abiertas y flexionando claramente las rodillas lo necesario para poder clavar el puño al suelo.
Una sombra se abalanzaría con ominencia hacia la chica, pero no era lo único puesto que en cuanto el puño impactara…. BOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOOM, una gran luz que por un instante iluminaria el área dejaría chamuscada toda el espacio al terminar el impacto y así… el gigante saltaría hacia atrás para ganar distancia nuevamente, dieciocho metros hacia atrás y luego un pequeño salto de dieciséis metros, quedando entonces a treinta y cuatro metros cubierto por la brisa que ahora tenia unos toques de carbón quemado en el aire.
Resumen

![[Imagen: uYidrGG.jpg]](https://i.imgur.com/uYidrGG.jpg)