13-06-2026, 07:33 PM
Los segundos de silencio se pasaron como si fueran minutos, pues siempre que iniciaba una conversación tenía el miedo de estar espantando a su interlocutor, por suerte este no fue el caso. La chica se tomó su momento pero le respondió con amabilidad, así que los nervios iniciales se disiparon para solo dejar la curiosidad que sentía por aquel instrumento y cómo era posible tocarlo con tanta elegancia como lo hacía la chica de la que aún desconocía su nombre.
Cuando mencionó que aquel palo era en realidad un arco ladeó un poco la cabeza con confusión. Hasta donde sabía, los arcos eran más grande y eran utilizados para lanzar flechas, nunca nadie le había dicho que había otros tipos de arcos, menos que servían para tocar música. Ante la situación comenzó a imaginar si los arcos bélicos serían útiles para hacer tocar ese violín, o si con el arco musical se pudieran lanzar flechas, por dimensiones no debe resultar fácil, pero es un experimento que quizás haga en algún momento de su vida.
La vara era de madera de Pernambuco, un árbol que conocía muy bien, pues aparecía en todas las enciclopedias que había leído sobre flora y fauna del mundo. Así que la madera de ese árbol tan peculiar era utilizado para crear piezas como esa, un dato realmente interesante y que espera poder recordar cada vez que vea un ejemplar.
Las cuerdas eran una historia totalmente diferente, pues podían tener un origen vegetal, como también animal, ese dato le sorprendió así que abrió un poco los ojos, pues nunca se había imaginado que de los pelos de un caballo pudiera salir un arco tan fino. - Ósea que dejan calvos a los caballos para hacer los instrumentos... interesante. - Se llevó la mano al mentón como si estuviera haciendo una reflexión profunda, cuando en verdad estaba pensando en cómo luciría una caballo calvo, lo que le sacó una sonrisa.
Otra sorpresa se llevó al saber que el instrumento que llevaba la chica solo se podía tocar con ese arco. Imaginó que era como una guitarra, que se podía tocar con los dedos y el arco se usaba para darle una melodía más elegante, pero también nombró otros instrumentos que nunca había escuchado en su vida... ¿un contrabajo no tiene que ver con el trabajo? la verdad es que la música era realmente confusa.
Ella preguntó si era músico a lo que soltó unas cuantas carcajadas - Creo que tengo el peor sentido del ritmo y la melodía de toda la isla, ni aunque me esforzara podría hacer sonar bien ese violín. - Levantó el dedo índice para matizar sus siguientes palabras. - Pero sé distinguir la buena música y lo que tocaste estaba muy bien, está aprobado por Dean, sé que no sirve de mucho, pero oye peor es nada. - Soltó unas cuantas carcajada ante sus propios comentarios, pues las bromas era la mejor forma que tenía de socializar.
Ella se presentó y el albino alzó una de sus manos y la movió de un lado a otro a modo de saludo. - Un gusto, eres la primera Miyori que conozco, y por mi lado, sé un poco sobre naturaleza, las plantas, animales, flores, ese tipo de cosas, aunque no es tan divertido como la música, al menos es útil. - Se llevó una mano a la nuca pues nunca consideró que sus conocimientos como explorador fueran divertidos, tampoco es que le apasione, pero le ha servido para sobrevivir y hasta ahora eso es lo más importante.
- ¿Y qué haces tocando en un lugar tan solitario como este? deberías tener un público al que impresionar, no sé si las hormigas o los pájaros sepan valorar una buena canción. - Mientras hablaba miró a su alrededor, dándose cuenta de lo tranquilo que estaba el bosque, sin duda era un buen lugar para relajarse, quizá el mejor de Baquella.
Cuando mencionó que aquel palo era en realidad un arco ladeó un poco la cabeza con confusión. Hasta donde sabía, los arcos eran más grande y eran utilizados para lanzar flechas, nunca nadie le había dicho que había otros tipos de arcos, menos que servían para tocar música. Ante la situación comenzó a imaginar si los arcos bélicos serían útiles para hacer tocar ese violín, o si con el arco musical se pudieran lanzar flechas, por dimensiones no debe resultar fácil, pero es un experimento que quizás haga en algún momento de su vida.
La vara era de madera de Pernambuco, un árbol que conocía muy bien, pues aparecía en todas las enciclopedias que había leído sobre flora y fauna del mundo. Así que la madera de ese árbol tan peculiar era utilizado para crear piezas como esa, un dato realmente interesante y que espera poder recordar cada vez que vea un ejemplar.
Las cuerdas eran una historia totalmente diferente, pues podían tener un origen vegetal, como también animal, ese dato le sorprendió así que abrió un poco los ojos, pues nunca se había imaginado que de los pelos de un caballo pudiera salir un arco tan fino. - Ósea que dejan calvos a los caballos para hacer los instrumentos... interesante. - Se llevó la mano al mentón como si estuviera haciendo una reflexión profunda, cuando en verdad estaba pensando en cómo luciría una caballo calvo, lo que le sacó una sonrisa.
Otra sorpresa se llevó al saber que el instrumento que llevaba la chica solo se podía tocar con ese arco. Imaginó que era como una guitarra, que se podía tocar con los dedos y el arco se usaba para darle una melodía más elegante, pero también nombró otros instrumentos que nunca había escuchado en su vida... ¿un contrabajo no tiene que ver con el trabajo? la verdad es que la música era realmente confusa.
Ella preguntó si era músico a lo que soltó unas cuantas carcajadas - Creo que tengo el peor sentido del ritmo y la melodía de toda la isla, ni aunque me esforzara podría hacer sonar bien ese violín. - Levantó el dedo índice para matizar sus siguientes palabras. - Pero sé distinguir la buena música y lo que tocaste estaba muy bien, está aprobado por Dean, sé que no sirve de mucho, pero oye peor es nada. - Soltó unas cuantas carcajada ante sus propios comentarios, pues las bromas era la mejor forma que tenía de socializar.
Ella se presentó y el albino alzó una de sus manos y la movió de un lado a otro a modo de saludo. - Un gusto, eres la primera Miyori que conozco, y por mi lado, sé un poco sobre naturaleza, las plantas, animales, flores, ese tipo de cosas, aunque no es tan divertido como la música, al menos es útil. - Se llevó una mano a la nuca pues nunca consideró que sus conocimientos como explorador fueran divertidos, tampoco es que le apasione, pero le ha servido para sobrevivir y hasta ahora eso es lo más importante.
- ¿Y qué haces tocando en un lugar tan solitario como este? deberías tener un público al que impresionar, no sé si las hormigas o los pájaros sepan valorar una buena canción. - Mientras hablaba miró a su alrededor, dándose cuenta de lo tranquilo que estaba el bosque, sin duda era un buen lugar para relajarse, quizá el mejor de Baquella.
