14-06-2026, 04:58 PM
(Última modificación: 14-06-2026, 05:13 PM por Yojimbo Segundo.)
— ¡Yoji! ¡Mírate, cuánto has crecido! ¡Estás enorme! ¡¡Y muy fuerte!! ¡Y además eres muy guapo! Qiqiqiqi Te pareces muchísimo a tu padre ¿sabes? Me alegra ver que sigues de una pieza, vamos a sacarte de aquí así que apártate un poco... puede que estés algo confundido pero puedes confiar en nosotros ¡soy yo! ¡Soy... — y tocó su rostro con sus dos meñiques, uno a cada lado del cráneo, simultáneamente.
El sonido de una pompa de jabón reventando resonó haciendo eco por el nivel cuatro de Impel Down.
Donde antes estaba ese hombre humano calvo con cara de tonto y vestido como un guardia de Impel Down, apareció de golpe con el sonido de esa pompa explotando un enorme lunarian de seis metros, con unas alas enormes extendidas completamente de par en par a los lados. Con un cuerpo muy trabajado físicamente, con músculos enormes, muy atractivo y con una sonrisa seductora. Llevaba los ojos vendados con un trapo blanco con un gran ojo rojo dibujado en medio. Vestía un kimono blanco con un cinturón negro, abierto en el pecho mostrando parte de los abdominales y calzaba unas sandalias getta de madera oscura.
Él era Yojimbo Lemarcus Cornell Yamamura Segundo, el padre de nuestro Yojimbo, una de las Manos del ejército Revolucionario conocido como El Puño por su brutalidad, y el verdadero Rey de Skypiea.
— No sé si te acordarás de mi, e imagino que tendrás un montón de preguntas y que estarás confundido, pero ya habrá tiempo de hablar de todo esto. ¿Te acuerdas de él? — preguntó moviendo el brazo a un lado para señalar a su compañero infiltrado — Iba a venir a rescatarte él sólo qiqiqiqiqi ¡Para eso hay que tener la polla muy gorda! — dijo de forma soez, sin controlar el tono de su voz y alertando al guardia Quimesaso — ¡Y eso dijo ella! ¡¡QIQIQIQIQIQI!! — rio de forma descontrolada y despreocupada el enorme lunarian, ignorando que el guardia se acercaba haciendo geppo volando por el aire hacia él, para atacarle con el aguijón en ristre. Entonces Yojimbo padre agarró las rejas de la celda de la prisión de su hijo con sus dos manos y la arrancó de cuajo con un poderoso tirón, llevándose los ladrillos a los lados de esta consigo y haciendo que el caracol cayese al suelo al interior de la celda, con Yojimbo hijo.
Girando sobre si mismo, El Puño, pese a tener los ojos tapados, lanzó la reja al carcelero que estaba a punto de impactarle con su aguijón cortando de lleno su desplazamiento y lanzándolo con una fuerza increíble contra la pared contraria, estrellando al guardia contra el muro y aplastándolo un poco con aquella reja.
En ese mismo momento, las señales de alarma y de alerta de los Den Den Mushi cámara empezaron a sonar por toda la prisión — ¡Bien! — dijo, crujiéndose los puños y extendiendo las alas de par en par listo y motivado para la pelea — Yo me encargo de esa quimera y de los guardias que vayan viniendo. Encárgate de soltarle las cadenas y nos largamos de aquí, Su Majestad — y con esas palabras se lanzó hacia delante, volando, agitando sus poderosas alas mientras los presos de la prisión comenzaban a gritar y a golpear sus celdas entendiendo que algo inaudito estaba pasando.
La reja de la celda cayó y el guardia Quimesaso se recompuso, saltando para encontrarse aéreamente con Yojimbo padre en el centro de la habitación sobre el caldero, listo para pelear.
El sonido de una pompa de jabón reventando resonó haciendo eco por el nivel cuatro de Impel Down.
— ¡Soy papá! —
Donde antes estaba ese hombre humano calvo con cara de tonto y vestido como un guardia de Impel Down, apareció de golpe con el sonido de esa pompa explotando un enorme lunarian de seis metros, con unas alas enormes extendidas completamente de par en par a los lados. Con un cuerpo muy trabajado físicamente, con músculos enormes, muy atractivo y con una sonrisa seductora. Llevaba los ojos vendados con un trapo blanco con un gran ojo rojo dibujado en medio. Vestía un kimono blanco con un cinturón negro, abierto en el pecho mostrando parte de los abdominales y calzaba unas sandalias getta de madera oscura.
Él era Yojimbo Lemarcus Cornell Yamamura Segundo, el padre de nuestro Yojimbo, una de las Manos del ejército Revolucionario conocido como El Puño por su brutalidad, y el verdadero Rey de Skypiea.
![[Imagen: e9VvA0K.png]](https://imgur.com/e9VvA0K.png)
— No sé si te acordarás de mi, e imagino que tendrás un montón de preguntas y que estarás confundido, pero ya habrá tiempo de hablar de todo esto. ¿Te acuerdas de él? — preguntó moviendo el brazo a un lado para señalar a su compañero infiltrado — Iba a venir a rescatarte él sólo qiqiqiqiqi ¡Para eso hay que tener la polla muy gorda! — dijo de forma soez, sin controlar el tono de su voz y alertando al guardia Quimesaso — ¡Y eso dijo ella! ¡¡QIQIQIQIQIQI!! — rio de forma descontrolada y despreocupada el enorme lunarian, ignorando que el guardia se acercaba haciendo geppo volando por el aire hacia él, para atacarle con el aguijón en ristre. Entonces Yojimbo padre agarró las rejas de la celda de la prisión de su hijo con sus dos manos y la arrancó de cuajo con un poderoso tirón, llevándose los ladrillos a los lados de esta consigo y haciendo que el caracol cayese al suelo al interior de la celda, con Yojimbo hijo.
Girando sobre si mismo, El Puño, pese a tener los ojos tapados, lanzó la reja al carcelero que estaba a punto de impactarle con su aguijón cortando de lleno su desplazamiento y lanzándolo con una fuerza increíble contra la pared contraria, estrellando al guardia contra el muro y aplastándolo un poco con aquella reja.
En ese mismo momento, las señales de alarma y de alerta de los Den Den Mushi cámara empezaron a sonar por toda la prisión — ¡Bien! — dijo, crujiéndose los puños y extendiendo las alas de par en par listo y motivado para la pelea — Yo me encargo de esa quimera y de los guardias que vayan viniendo. Encárgate de soltarle las cadenas y nos largamos de aquí, Su Majestad — y con esas palabras se lanzó hacia delante, volando, agitando sus poderosas alas mientras los presos de la prisión comenzaban a gritar y a golpear sus celdas entendiendo que algo inaudito estaba pasando.
La reja de la celda cayó y el guardia Quimesaso se recompuso, saltando para encontrarse aéreamente con Yojimbo padre en el centro de la habitación sobre el caldero, listo para pelear.
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