15-06-2026, 06:43 AM
[personajeinvalido=3725]
Debían dar gracias que eran realmente atractivos, de verdad, debían dar gracias. Escuchar sus lloriqueos comenzaba a cansarme y eso que me jactaba de ser un hombre con paciencia, cuando hablaban demasiado no podía evitar apretarlos un poco más, probablemente incitando sus mareos, mareos que parecían ser contagiosos pues de tantas vueltas y esquinas parecía tan mareado como ellos.
Hasta que al fin llegamos.
Observé a los alrededores sin bajarlos, cuando la voz de la mujer volvió a escucharse. —Un segundo, madame. — Era lo único que había dicho cuando uno de los guardias se nos acercaba y sin embargo, antes que pudiera pronunciar palabra o suspiro, el anciano había interrumpido a gritos y alguien lo había interrumpido de regreso.
Un disparo y su autor.
Un viejo conejo que parecía estar ya senil ¿Ese podría ser el viejo que conocía a mi padre? El viejo, aunque lúcido, se expresaba como un completo cascarrabias. —¿Tienen problemas con el conejo? Estas cosas se avisan, madame, monsieur ¿Me entiendes? — Hablé por lo bajo mientras volvía a apretarlos expresando mi desagrado cuando sentí una vibra de odio en mi dirección. —¿Qué? Yo acabo de-
Una luz.
Una maldita luz ¿Por qué me daba un dejavu cruel? Casi me recorría la espalda en un escalofrío, como la vez que ese maldito marine me dio en toda la cara. Resistí de dejar caer a mis guias con todas mis fuerzas, casi debilitando mi agarre pero regresando a tomarlo con fuerza, me sentía mareado y ni siquiera podía reaccionar y entonces, un maldito golpe el pecho, el golpe me había dado un cosquilleo increíblemente doloroso, soltando un quejido que me hizo encovarme, me temblaban los brazos del peso y me puse de cuclillas para poder ayudar a ambos ancianos a bajarse con cuidado mientras me reincorporaba con un gesto de rabia pura. —Detrás de mi, Monsieur, madame. — Di un paso al frente mientras tomaba mi lanza entre las manos.
El viejo conejo había perdido la cabeza ¿De qué carajos está hablando? —Parece que me confunde, no tengo ni la menor idea de quien es usted, pero no puedo permitir que me golpee sin consecuencias. Aunque no vengo a buscar violencia. — Estaba enojado ¡No le había hecho nada y me había dolido aquel maldito golpe! Al menos tenía boca, podría hablar mientras le regreso el golpe.
Mi cuerpo se volvió menos tangible, transformándose en arcilla para correr hacía el con la arcilla en mano, clavándola en la piel de aquel conejo —¡Itzcoatl! — Intenté marcar contra su hombro sin dejar de avanzar, dando un salto de 10 metros para quedar del lado opuesto, hacia el barco y plantarme detrás con el ceño fruncido. —Solo quiero saber sobre mi padre: Cici Norova, Sus protegidos me han comentado que puedo encontrar información con usted. —
Debían dar gracias que eran realmente atractivos, de verdad, debían dar gracias. Escuchar sus lloriqueos comenzaba a cansarme y eso que me jactaba de ser un hombre con paciencia, cuando hablaban demasiado no podía evitar apretarlos un poco más, probablemente incitando sus mareos, mareos que parecían ser contagiosos pues de tantas vueltas y esquinas parecía tan mareado como ellos.
Hasta que al fin llegamos.
Observé a los alrededores sin bajarlos, cuando la voz de la mujer volvió a escucharse. —Un segundo, madame. — Era lo único que había dicho cuando uno de los guardias se nos acercaba y sin embargo, antes que pudiera pronunciar palabra o suspiro, el anciano había interrumpido a gritos y alguien lo había interrumpido de regreso.
Un disparo y su autor.
Un viejo conejo que parecía estar ya senil ¿Ese podría ser el viejo que conocía a mi padre? El viejo, aunque lúcido, se expresaba como un completo cascarrabias. —¿Tienen problemas con el conejo? Estas cosas se avisan, madame, monsieur ¿Me entiendes? — Hablé por lo bajo mientras volvía a apretarlos expresando mi desagrado cuando sentí una vibra de odio en mi dirección. —¿Qué? Yo acabo de-
Una luz.
Una maldita luz ¿Por qué me daba un dejavu cruel? Casi me recorría la espalda en un escalofrío, como la vez que ese maldito marine me dio en toda la cara. Resistí de dejar caer a mis guias con todas mis fuerzas, casi debilitando mi agarre pero regresando a tomarlo con fuerza, me sentía mareado y ni siquiera podía reaccionar y entonces, un maldito golpe el pecho, el golpe me había dado un cosquilleo increíblemente doloroso, soltando un quejido que me hizo encovarme, me temblaban los brazos del peso y me puse de cuclillas para poder ayudar a ambos ancianos a bajarse con cuidado mientras me reincorporaba con un gesto de rabia pura. —Detrás de mi, Monsieur, madame. — Di un paso al frente mientras tomaba mi lanza entre las manos.
El viejo conejo había perdido la cabeza ¿De qué carajos está hablando? —Parece que me confunde, no tengo ni la menor idea de quien es usted, pero no puedo permitir que me golpee sin consecuencias. Aunque no vengo a buscar violencia. — Estaba enojado ¡No le había hecho nada y me había dolido aquel maldito golpe! Al menos tenía boca, podría hablar mientras le regreso el golpe.
Contenido Oculto
Resumen
Karmas
Posicionamiento
Bélico
Gastos de energía, vitalidad y cooldown
Inventario

.![[Imagen: Firma-Tezca.png]](https://i.ibb.co/sJMGWw7F/Firma-Tezca.png)