Un problema de inventario [Aventura P.R.][Enji & Juan] T3
#7
A pesar de la ventaja inicial que la oscuridad de la noche y el cielo cubierto de nubes había prorcionado a la bandada de murciélagos, aquellas bestias aladas no resultaron lo suficientemente poderosas como para amilanar al dúo de marines. Enji y Sebastián recibieron varios mordiscos y arañazos, pero no tardaron en lanzar un contraataque total, activando los poderes de sus Akuma no Mi. Enji hizo brotar el veneno de su cuerpo como si fuese un torrente de color púrupura, haciendo caer a los murciélagos que aún trataban de hincar los colmillos en su piel. Por su parte, Juan se transformó a su forma híbrida, haciendo una masacre entre los animales empleando su poderosa pinza, protgido por su caparazón de tortuga.

Cuando finalmente el silencio volvió a apoderarse del claro, una gran cantidad de animales muertos cubría el suelo, uniéndose a los cadáveres de los marines que allí yacían. Enji y Juan se apresuraron a tratar de encender algún tipo de luz rebuscando entre los cuerpos de sus compañeros, varios de los cuales portaban mecheros que les permitieron encender una antorcha para alumbrar por fin el lugar. Sin embargo, la visión que les proporcionaba el fuego no fue demasiado agradable...

El claro medía aproximadamente unos cincuenta metros cuadrados, y los troncos aún rebanados que recorría todo el borde habían evidente el hecho de que ese lugar había sido despejado a propósito. En uno de los extremos la pared de roca de setenta metros de algo estaba horadada de pequeños agujeros, incluyendo uno bastante más grande, situado a unos diez metros de altura, por dónde sin lugar a duda había salido la bandada de murciélagos que había atacado al dúo de marines.

Mientras Juan examinaba los cadáveres del claro tratando de encontrar alguna información, uno de ellos llamó su atención. Su mano estaba tensa por el rigor mortis, y sostenía apretado entre sus dedos un pequeño camafeo con la imagen de una niña de unos tres o cuatro años de edad, que sonreía hacia la cámara en brazos de una mujer de cabello negro. Junto a la otra mano del hombre, caída a su costado, había un Den Den Mushi que se había deslizado de entre sus dedos al perder su dueño la vida.

Al registrar el cuerpo del soldado Rashford (pues a estas alturas era evidente de quien se trataba)  Juan encontró un diario de cuero, el cual tenía las tapasbarnizadas y tratadas para protegerlo de la humedad y cerrado con una tira de tela que mantenía las páginas interiores a salvo. Al ojearlo más detenidamente, poniendo ojo de no dañar el diario con la pinza, pudo leer las últimas entradas escritas por Rashford.

Día 30 de Invierno: Hemos llegado a Kyodaina. El tiempo no acompaña demasiado. Echo de menos a mi niña. Con suerte, la banda que venimos siguiendo desde el South Blue caerá aquí. Al parecer, de acuerdo con los informes que recibimos de los mandos, han recibido el encargo de recoger un cargamento de armas ilegales y trasladarlo desde esta isla a una ubicación aún desconocida.

Día 33 de Invierno: Hemos localizado la guarida de estos delicuentes. La puerta se encuentra disimualda en la pared de roca. No obstante parece que emplean algún tipo de sistema de protección en la entrada. Hay varias piedras marcadas con colores en una plataforma al lado de la pared de roca. Cuando van a entrar, siempre miran un papel antes de apretar una de las piedras. No siempre es la misma. Debemos averiguar la manera de entrar.

Día 40 de Invierno: Los mandos nos están presionando para que tratemos de asaltar la guarida. Nuestro sargento dice que no nos queda otra, aunque aún no sabemos como entrar. Además, hoy esos malditos murciélagos han atacado de nuevo. Se han llevado en volandas a uno de esos criminales, sin duda para alimentar a sus crías. Hoy pase lo que pase, acabará todo.

Finalmente, en un tono rojo que se corresponde inequívocamente con e color de la sangre reciente, el dúo de marines pudo observar un círculo rojo, dibujado con la yema de un dedo humano, sobre el que alguien había trazado una X con tinta negra.

A la luz de la antorcha, ambos marines pudieron comprobar, ya más facilmente como en la pared de roca había una zona que  mostraba un curioso mosaico de colores que relucían ante las llamas temblorosas de la antorcha.

Imagen orientativa


Asimismo, unos pequeños surcos en la roca delataban la presencia de una puerta oculta, la cual sin duda debería de poder abrirse pulsando uno de los botones de la roca, tal y como el diario de Rashford aseguraba.

La Caja de Pandora
[Imagen: gvCFAP2.png]


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RE: Un problema de inventario [Aventura P.R.][Enji & Juan] T3 - por Kibai - 16-06-2026, 12:12 AM

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