16-06-2026, 03:49 PM
Dia 28 de Verano, Año 17
El semioni había bien subestimado al gigante o sobrestimado sus capacidades, fuera como fuera, creyó tener el combate totalmente bajo control y actuó sin preocuparse de lo que pudiera hacer el enemigo. Esa prepotencia y arrogancia es precisamente lo que le llevó a ser atrapado por el gigante y quedar prisionero de su agarre, al mismo tiempo que su racismo hacia ellos le lleva a ignorar a cualquier otra amenaza y solo centrarse en deshacerse del gigante que tiene en frente, dejando vía libre para que Maria pueda atacarle sin resistencia alguna, provocando daños que, poro a poco y tras cada golpe, seguramente hará que el semioni no pueda seguir combatiendo si no cambia su forma de ver la situación y se pone serio. El gigante lo tiene bien sujeto, atrapado en su enorme mano que cubre todo su torso y le impide moverse. El agarre es bastante fuerte como para mantenerlo quieto y sin moverse, además de que la sirena sabe aprovechar bien el momento y la situación, lanzando un potente golpe a la espalda de Kael causando que grite de dolor enfureciéndose y provocando mucha confusión, pero no lo suficiente para ignorar su odio hacia los gigantes. Además, no está en situación de poder cambiar el foco de su atención en este momento.
El semioni se cansa de la situación y aprovecha su poderosa musculatura para aprovechar su fuerza y tratar de abrir la mano del gigante y librarse de su agarre, pero lastimosamente no logra hacerlo y mientras siente el dolor del ataque de la sirena grita golpea la mano del gigante con u cabezazo y grita -Maldita basura gigante, vas a pagar caro el tocarme.-
Su mirada cargada de odio se fija en el gigante mientras el semioni sin cuernos se dispone a observar el lugar y se percata de algo que lo desagrada, pues ve como su contratante dejó de tocar y los dinosaurios poco a poco se detienen cayendo rendidos al suelo de agotamiento. Una mueca de desaprobación y rabia se muestra en su rostro, no solo tiene un sucio gigante delante sino que su empleador parece haberse acobardado y ya no quiere seguir con sus planes, haciendo que todo lo que le está pasando al guerrero sea inútil. Sin apartar la mirada del gigante y la sirena, pues está entre las ropas aunque él no la vea intuye su posición dice
-Eres un puto cobarde miedica que deja de tocar haciendo que mi esfuerzo sea en vano. Cualquiera diría que tienes miedo de un asqueroso gigante que no parece ser violento o problemático, solo tiene tamaño y fuerza.-
El semioni mantiene la vista hacia el frente, dispuesto a seguir peleando hasta tumbar el gigante, pues ahora ya no es cuestión de cumplir su trabajo, sino que más bien es cuestión de acabar con una raza inferior que osó tocarle y creerse mejor que él moralmente por su discursito asqueroso. Los dinosaurios que estuvieron bajos los efectos de la música se encuentran agotados, las patas sangrando y gruñendo de dolor, pero a lo lejos empieza a sonar un rugido potente, por ahora lejano, pero cada vez suena más cerca y cada rato se nota un temblor en el suelo, como si hubiera un terremoto o algo de grandes dimensiones estuviese acercándose poco a poco al lugar.
El semioni se cansa de la situación y aprovecha su poderosa musculatura para aprovechar su fuerza y tratar de abrir la mano del gigante y librarse de su agarre, pero lastimosamente no logra hacerlo y mientras siente el dolor del ataque de la sirena grita golpea la mano del gigante con u cabezazo y grita -Maldita basura gigante, vas a pagar caro el tocarme.-
Su mirada cargada de odio se fija en el gigante mientras el semioni sin cuernos se dispone a observar el lugar y se percata de algo que lo desagrada, pues ve como su contratante dejó de tocar y los dinosaurios poco a poco se detienen cayendo rendidos al suelo de agotamiento. Una mueca de desaprobación y rabia se muestra en su rostro, no solo tiene un sucio gigante delante sino que su empleador parece haberse acobardado y ya no quiere seguir con sus planes, haciendo que todo lo que le está pasando al guerrero sea inútil. Sin apartar la mirada del gigante y la sirena, pues está entre las ropas aunque él no la vea intuye su posición dice
-Eres un puto cobarde miedica que deja de tocar haciendo que mi esfuerzo sea en vano. Cualquiera diría que tienes miedo de un asqueroso gigante que no parece ser violento o problemático, solo tiene tamaño y fuerza.-
El semioni mantiene la vista hacia el frente, dispuesto a seguir peleando hasta tumbar el gigante, pues ahora ya no es cuestión de cumplir su trabajo, sino que más bien es cuestión de acabar con una raza inferior que osó tocarle y creerse mejor que él moralmente por su discursito asqueroso. Los dinosaurios que estuvieron bajos los efectos de la música se encuentran agotados, las patas sangrando y gruñendo de dolor, pero a lo lejos empieza a sonar un rugido potente, por ahora lejano, pero cada vez suena más cerca y cada rato se nota un temblor en el suelo, como si hubiera un terremoto o algo de grandes dimensiones estuviese acercándose poco a poco al lugar.
Datos
Kael
Bélico
Turno


