16-06-2026, 03:57 PM
Seraphim se lanzaría con valía al centro del ruedo, nuestra torera aun en contra de la lógica de los gemelos que saltarían de golpe al escuchar como tal furia y todo rompían la calma del pueblo, Tweedle Dee y Tweedle Dum esconderían la cabeza en el suelo, como que si de cómicos avestruces se tratasen.
De repente de varias de algunas de las casas, primero se asomarían tímidamente por las ventanas hechizas, otros ni ventanas tendrían puesto que el cuadro de madera que era “ventana” se movería y así los dejaría ver hacia afuera, básicamente todos eran realmente pequeños, si visualizabas a alguno de todos esos… verás como apenas se alcanzarían a ver sus ojos y frente, no por que se escondieran, si no por que literalmente no alcanzaban a ver por aquellas ventanas de sus casas.
Fueron tres casas las que liberaron chilpayates, de la del noroeste en medio salió una damita, de la casa del noreste salieron 2 damitas también y de la casa del norte al campamento, diez pequeños y masculinos monstruos salieron como avalancha, esos niños mas que hacer caso a Seraphim salieron disparados por todos lados, los mas molestos fueron directo a tus colegas marines que aun mantenían sus rostros en la tierra, las tres damitas se acercarían tímidamente contigo y una iría directo a tu pierna, mas bien a tu pantalón… como si jalase una campana para que le abriesen la puerta la niña solicitaría tu atención.
Señorita... mi mami no es tan embrujante como usted... ¿Cómo puedo serlo?
La niña con la mano que no se aferraba a tu pantalón, se llevaría las manos al pecho que por el momento y por su edad, simplemente era uno de niña... quizá esto era algo cómico e inocente, pero hablaba de la normalidad que se vivía en esa tierra, la cual era triste.
Cinco monstruos que no parecían tenerte interés se divertían con los avestruces, tres de las chicas estaban a tu cercanía mientras que una de ella se pegaba a ti mirándote con ojos abiertos como platos y con una luz como si de repente presenciara algo que le era imposible de describir y las últimas cinco bestias que parecían ser los mas “grandes” pero no lo suficiente, te miraban con ojos en forma de corazón y uno que otro babeando…
De una de las casas podrías ver como un anciano en bata desde la ventana hechiza también te miraba con ojos de corazón, sin embargo su mirada en contra a todo lo que los buenos sentimientos podrían otorgar, te miraba de manera lasciva mientras sacaba la lengua y te saboreaba… pero realmente era muy viejo, y muy decrepito.
De repente de varias de algunas de las casas, primero se asomarían tímidamente por las ventanas hechizas, otros ni ventanas tendrían puesto que el cuadro de madera que era “ventana” se movería y así los dejaría ver hacia afuera, básicamente todos eran realmente pequeños, si visualizabas a alguno de todos esos… verás como apenas se alcanzarían a ver sus ojos y frente, no por que se escondieran, si no por que literalmente no alcanzaban a ver por aquellas ventanas de sus casas.
Fueron tres casas las que liberaron chilpayates, de la del noroeste en medio salió una damita, de la casa del noreste salieron 2 damitas también y de la casa del norte al campamento, diez pequeños y masculinos monstruos salieron como avalancha, esos niños mas que hacer caso a Seraphim salieron disparados por todos lados, los mas molestos fueron directo a tus colegas marines que aun mantenían sus rostros en la tierra, las tres damitas se acercarían tímidamente contigo y una iría directo a tu pierna, mas bien a tu pantalón… como si jalase una campana para que le abriesen la puerta la niña solicitaría tu atención.
Señorita... mi mami no es tan embrujante como usted... ¿Cómo puedo serlo?
La niña con la mano que no se aferraba a tu pantalón, se llevaría las manos al pecho que por el momento y por su edad, simplemente era uno de niña... quizá esto era algo cómico e inocente, pero hablaba de la normalidad que se vivía en esa tierra, la cual era triste.
Cinco monstruos que no parecían tenerte interés se divertían con los avestruces, tres de las chicas estaban a tu cercanía mientras que una de ella se pegaba a ti mirándote con ojos abiertos como platos y con una luz como si de repente presenciara algo que le era imposible de describir y las últimas cinco bestias que parecían ser los mas “grandes” pero no lo suficiente, te miraban con ojos en forma de corazón y uno que otro babeando…
De una de las casas podrías ver como un anciano en bata desde la ventana hechiza también te miraba con ojos de corazón, sin embargo su mirada en contra a todo lo que los buenos sentimientos podrían otorgar, te miraba de manera lasciva mientras sacaba la lengua y te saboreaba… pero realmente era muy viejo, y muy decrepito.
Resumen 3 de 6
