19-06-2026, 01:13 PM
[70 de invierno,
año 17,
Arabasta, corriente Rakusei]
Venimos de aquí, nuestro tema de partida de Drum.año 17,
Arabasta, corriente Rakusei]
La División 60 había pasado por otros cambios de clima antes, pero ninguno se comparaba a aquello. Hacía apenas unos días, los Marines se cubrían de escarcha y nieve con tan solo pasar unos minutos en el exterior. El Royal Quiver había pasado meses esencialmente congelado. El timón helado se había aferrado a las manos enguantadas de Stroud, de forma que simplemente separarlas le daba la impresión de ir a desprenderle la piel. Sus uniformes se habían convertido en camuflaje prácticamente perfecto en la nada de blancura que era Drum.
En aquellos instantes, sin embargo, la situación era todo lo cercano a la opuesta que podía ser. Stroud permanecía detrás del timón, cómo no, pero ya no lo cubría ningún abrigo. Se había permitido el lujo, en una inusitada y completa ruptura del protocolo, no solo arremangar los puños de su camisa, sino desabrochar los tres botones superiores de la misma, en un vano intento por que corriese el aire y, de alguna manera, lo refrescase. Un sol implacable y radiante, casi plúmbeo en su inamovilidad, reinaba sobre el cielo, fundiendo cualquier nieve de recuerdo que quedase en el Royal tras aquellos días de travesía. A Stroud le sorprendía que el mismo mar no se hubiera evaporado. Incluso sobre las aguas, el aire se ondulaba bajo el calor, dando un extraño efecto a la isla a la que se aproximaban, que se acercaba progresivamente desde el horizonte: la misteriosa Arabasta. Sus enormes construcciones destacaban contra el cielo, con aquel característico estilo arquitectónico, como ninguno que el Marine hubiese visto antes. Saltfin, apagada desde hacía horas, descansaba sobre un pequeño barril junto al timón, que Stroud empleaba como mesita auxiliar durante su tiempo tras el timón.
"Id arriando la mayor, que no flamee. Recogedla limpia," indicó con cierta desgana poco característica de sí, percibiendo cómo, bajo aquel calor infernal, se encontraba casi sin aliento tras pronunciar apenas unas pocas palabras. Recorrió su frente con el dorso de su mano, limpiándose una cantidad abrumadora de sudor que, sin duda, no tardaría más de un minuto en volver a aparecer. Sus ropas estaban empapadas, como si acabase de salir de tomar un baño en alta mar. Jamás se había encontrado con temperaturas como aquellas. Pensó que el infierno debía de ser algo parecido a aquello. Tomó de nuevo sus cartas de navegación y sus mapas, extendiéndolos frente a sí, con cuidado de no empaparlos de sudor. La ruta había ido esencialmente como había planeado, sin contratiempos mayores; no cabía duda, se encontraban frente a Arabasta.
![[Imagen: YRSeKZh.png]](https://i.imgur.com/YRSeKZh.png)
Resopló, volviendo a colocar los mapas sobre el barril, y comprobando su Log Pose, que ya parecía comenzar a registrar el campo magnético de la desértica isla. El pobre barco de la División 60 parecía ya lamentarse por aquel nuevo paradero, sus tablones y estructuras dilatándose bajo aquel calor abrasador. Parecía quejarse por el enorme contraste entre los meses en Drum y aquella nueva aventura. Stroud acarició el timón instintivamente, como buscando reconfortar a la goleta. "Foque fuera en cuanto entremos al muelle," ordenó de forma casi instintiva, a medida que el Royal Quiver se abría camino entre las olas hacia uno de los fondeaderos que se dispersaban por la costa de la isla, "y dadle cadena al ancla."
En cuestión de minutos, la goleta de la División 60 fondeaba en uno de los muelles de Arabasta. Era hora de descubrir qué agurdaba a los Marines en aquella isla.

![[Imagen: 7oac6oR.gif]](https://i.imgur.com/7oac6oR.gif)
![[Imagen: pDWijAU.png]](https://i.imgur.com/pDWijAU.png)