19-06-2026, 10:34 PM
El conflicto se evita, pues aquellos ignorantes cuyas risas han molestado a Kiyoshi, optan por marcharse, fingiendo no haber hecho ni dicho nada. Eso sí, Drax alcanza a aparecer a tiempo para que un susto se lleve uno de los miserables. — Pues yo estoy seguro de que soy un Sepultura, ¿tú no? — Analiza que quizás esta sea la oportunidad perfecta para sacárselo se encima, por lo que no evita el tema, sino que se internaliza en él. — De hecho, el tonto capitán Eros debe estar esperándome. ¿Quieres quedarte aquí jugando un rato en la playa o prefieres irte conmigo? — Lamentablemente, no alcanza a escuchar respuesta. De un momento a otro, el bucanero cae.
— ¿Pero qué…? — Y así, como un rayo que aparece frente a él, se presenta un nuevo personaje. Una mujer, cabellos rubios, un rostro atractivo, pero que transmite una fiereza incalculable junto al martillo con el que apunta a Kiyoshi. Este, extrañado por la caída de su “amigo”, y viendo la poca distancia que hay con la recién llegada, opta por actuar de manera reactiva y tranquila. No busca tomar el rifle que lleva en la espalda, sino que levanta ambas manos, como si se estuviese rindiendo. — Tranquila, tonta, no es necesario que te alteres. — Intenta dar un paso hacia atrás para ganar más distancia, llegando a situarse a tres metros de distancia de su ¿enemiga?
Piensa un momento, y de las palabras que salen de sus labios, solo le sirve la información de que conoce a Drax y que nombra al Milano como… ¿su barco? ¿Qué?
— Eh… — Balbucea. No es que quiera ganar tiempo, sino que está descolocado. Realmente, no sabe qué decir. Traga saliva y, finalmente, continúa hablando. — Creo que aquí hay una confusión. — Para él, pues Jane parece estar mucho más decidida sobre cómo comportarse en esta situación. — ¿Cómo que tu barco? Según sé, es el barco del pirata Peter. Si buscas aprovecharte de la situación, no es problema mío. — ¿Qué más puede pensar? Aunque, de todas formas, es extraño. El barco ya casi ni se ve debido al hundimiento, por lo que querer apoderarse de él en este momento es cuanto menos curioso. Kiyoshi aún no llega a una respuesta.
Por ahora, decide seguir contando su versión. Recordemos que no tiene permitido mentir.
— Mi nombre es Kiyoshi. Ellos me secuestraron y, tras una explosión ocasionada por el Mink, el barco empezó a hundirse. — Por supuesto, omite la información de que Rocket intentó ese movimiento tan brusco para intentar atacarlo. O algo así recuerda. Omitir no es mentir. — Simpaticé con Drax en la celda en que me metieron, así que entre ambos nos ayudamos a escapar y llegar a tierra firme. — Hasta aquí, todo es verdad. Cierto es que Drax ha terminado por agradarle a pesar de su estupidez, y del lado contrario, por motivos que desconoce, él le ha caído bien al bucanero. No dirá que el otro se siente parte de los Piratas de la Sepultura porque, sinceramente, ni el propio Maeda comprende qué sucede ahí.
— Si te preocupan, estaban en un bote, por lo que deberían sobrevivir. No tuve cómo ayudarlos. — Por orgullo, no menciona que intentó hacerlo. Tampoco confiesa que siente cierta angustia por haberlos dejado ahí y no haber extremado recursos para traerlos consigo. Hay cierto honor como pirata que debe mantener frente al público; esa es su creencia. — ¿Ahora me dirás quién eres tú y por qué Drax está en el suelo? Ya pasó demasiado las últimas ahora y no es bueno para su salud seguir molestándolo. — Luego de un rato, al fin habla como un médico.
Sus manos siguen alzadas, aunque los brazos ya se le están cansando.
— Necesitan ayuda. Son hábiles, pero deben estar agotados como para llegar hasta aquí. — Se confía. Baja la guardia. Gira su cuello hacia la izquierda, específicamente en dirección al mar, donde están ellos. Aparta la vista de la rubia amenazante. — Lamentablemente, soy débil como para ir por ellos.
— ¿Pero qué…? — Y así, como un rayo que aparece frente a él, se presenta un nuevo personaje. Una mujer, cabellos rubios, un rostro atractivo, pero que transmite una fiereza incalculable junto al martillo con el que apunta a Kiyoshi. Este, extrañado por la caída de su “amigo”, y viendo la poca distancia que hay con la recién llegada, opta por actuar de manera reactiva y tranquila. No busca tomar el rifle que lleva en la espalda, sino que levanta ambas manos, como si se estuviese rindiendo. — Tranquila, tonta, no es necesario que te alteres. — Intenta dar un paso hacia atrás para ganar más distancia, llegando a situarse a tres metros de distancia de su ¿enemiga?
Piensa un momento, y de las palabras que salen de sus labios, solo le sirve la información de que conoce a Drax y que nombra al Milano como… ¿su barco? ¿Qué?
— Eh… — Balbucea. No es que quiera ganar tiempo, sino que está descolocado. Realmente, no sabe qué decir. Traga saliva y, finalmente, continúa hablando. — Creo que aquí hay una confusión. — Para él, pues Jane parece estar mucho más decidida sobre cómo comportarse en esta situación. — ¿Cómo que tu barco? Según sé, es el barco del pirata Peter. Si buscas aprovecharte de la situación, no es problema mío. — ¿Qué más puede pensar? Aunque, de todas formas, es extraño. El barco ya casi ni se ve debido al hundimiento, por lo que querer apoderarse de él en este momento es cuanto menos curioso. Kiyoshi aún no llega a una respuesta.
Por ahora, decide seguir contando su versión. Recordemos que no tiene permitido mentir.
— Mi nombre es Kiyoshi. Ellos me secuestraron y, tras una explosión ocasionada por el Mink, el barco empezó a hundirse. — Por supuesto, omite la información de que Rocket intentó ese movimiento tan brusco para intentar atacarlo. O algo así recuerda. Omitir no es mentir. — Simpaticé con Drax en la celda en que me metieron, así que entre ambos nos ayudamos a escapar y llegar a tierra firme. — Hasta aquí, todo es verdad. Cierto es que Drax ha terminado por agradarle a pesar de su estupidez, y del lado contrario, por motivos que desconoce, él le ha caído bien al bucanero. No dirá que el otro se siente parte de los Piratas de la Sepultura porque, sinceramente, ni el propio Maeda comprende qué sucede ahí.
— Si te preocupan, estaban en un bote, por lo que deberían sobrevivir. No tuve cómo ayudarlos. — Por orgullo, no menciona que intentó hacerlo. Tampoco confiesa que siente cierta angustia por haberlos dejado ahí y no haber extremado recursos para traerlos consigo. Hay cierto honor como pirata que debe mantener frente al público; esa es su creencia. — ¿Ahora me dirás quién eres tú y por qué Drax está en el suelo? Ya pasó demasiado las últimas ahora y no es bueno para su salud seguir molestándolo. — Luego de un rato, al fin habla como un médico.
Sus manos siguen alzadas, aunque los brazos ya se le están cansando.
— Necesitan ayuda. Son hábiles, pero deben estar agotados como para llegar hasta aquí. — Se confía. Baja la guardia. Gira su cuello hacia la izquierda, específicamente en dirección al mar, donde están ellos. Aparta la vista de la rubia amenazante. — Lamentablemente, soy débil como para ir por ellos.
Lávense las manos
![[Imagen: u2oxCl9.png]](https://i.imgur.com/u2oxCl9.png)
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