20-06-2026, 12:32 AM
El marine en un inicio piensa en usar su cuchillo para lidiar con los lobos y sus ataques, pero en ese momento se percata de que primero la velocidad de los lobos es mayor de la que puede realmente seguir, al apenas notar el cambio en su posición pero no el trayecto que siguen, segundo, teniendo la dificultad para pelear con la soltura habitual decide usar su punto fuerte para deshacerse de los lobos con mayor rapidez, pues si realmente hay un problema serio con el pueblo de Krain, todo lo que reduzcan el tiempo de viaje es bienvenido, pues la mayoría de las veces es la variable decisiva entre que se tenga éxito o no a la hora de llevar a cabo una investigación o misión. Usar a su compañero nativo de la isla fue la decisión acertada, reduciendo de manera considerable el tiempo de viaje y ahorrando complicaciones derivadas de la complicación de caminar por la nieve, siendo que Rasmussen simplemente tiene que estirar más las piernas para mantener un ritmo constante de viaje. Ahora, el suceso con los lobos fue algo inesperado y que consumió más tiempo del esperado por el marine, quien elimina a los lobos de la manera que su abuelo le enseñó, con un disparo certero e indoloro pues pese a ser un cazador que se ganaba la vida cazando animales, no es cruel y busca hacerlo siempre de la forma más rápida e indolora posible.
El hombre encargado de guiarlo hasta el pueblo parecía totalmente dispuesto a ayudar con la jauría de lobos y a proteger el bueno de Rasmussen que está ayudando a llegar de manera más veloz hacia el pueblo y empezar a indagar en los problemas, pero en cuanto ve la velocidad y facilidad con la que el marine logra deshacerse de los lobos sin causarles dolor innecesario se sorprende y en un punto deja el martillo en el suelo, limitándose a observar como uno a uno los lobos van cayendo hasta no representar un verdadero problema. El lograr esos disparos certeros no es cosa de un día, es el resultado de años entrenando con el arco y en el arte de la caza, sabe exactamente cómo disparar para lograr una muerte prácticamente instantánea por lo que ahora solo tienen que seguir camino.
Tras librarse de los lobos vuelven a subirse a Rasmussen y siguen avanzando hacia el pueblo en un bosque ahora aún más silencioso que antes, y mientras avanzan el hombre vuelve a explicar lo sucedido en su pueblo, empezando por mencionar como lograron una mejora extraordinaria en la calidad de su ganado mediante un sistema de gestión y cuidados animales, mejorando su alimentación, lo cual desencadenó en una mejor calidad de los productos derivados de dicho ganado, incrementando las ganancias. Poco a poco fueron mejorando incluso más el sistema, sus ganados y sus animales de forma que aumentaron no solo la calidad, sino que también la cantidad de animales y por ende de productos, logrando expandir la exportación no solo hasta la capital, sino también a otras islas, mejorando enormemente el nivel económico y de vida del pueblo. Se puede notar en el tono de Krain la alegría que siente por esa mejora de vida en el pueblo, algo normal para cualquiera que realmente valore su pueblo.
Todo indica que no hay motivo real para que la marina sea necesaria en aquel lugar por ese momento de la historia, todos estaban teniendo mejoras de vida y todo parece ir bien, pero de pronto su tono cambia, conforme empieza a mencionar que de pronto los animales empiezan a desaparecer sin dejar rastro, como si alguien consciente de su valor los robara de forma profesional pues no es sencillo robar animales, aunque depende de la especie es más sencillo. En ese momento, y antes de que el hombre siga Bertram ya puede ver el problema, los ganaderos probablemente empezaron a desconfiar unos de otros creyendo que sus vecinos están robando sus animales para acaparar todo el beneficio, tal y como el hombre confirma luego. Bertram se rasca tras la cabeza mientras avanzan, manteniendo un silencio que acompaña el de su guía tras mencionar que necesitan ayuda urgente o no pasaran del invierno hasta que dice
-¿Qué tipo de ganados tienen?¿Cómo son las granjas y cuentan con algún sistema de seguridad? Entiendo las sospechas, pero es demasiado pronto para descartar un forastero que usa precisamente la incertidumbre y la desconfianza para que os acuséis entre vosotros sin tomar esa posibilidad en consideración sir.-
Tras eso el viaje continua, y mientras avanzan por lo que parece una hora y el hombre probablemente responde a las últimas preguntas de Bertram, el camino parece ser completamente recto, sin ninguna sorpresa o novedad, solo árboles y nieve hasta que al frente se observa una bifurcación, pero la placa que parece indicar el camino parece haber sido movida por el viento, y ante la reacción del hombre probablemente ahora indica el camino equivocado, siendo que Krain no tarda en acercarse y arreglar el cartel con la misma habilidad y presteza con la que Bertram se deshizo de los lobos, dejando en claro que es un auténtico profesional. Bertram escucha claramente como espera que no haya pasado ningún comerciante por ese lugar, y teniendo en cuenta lo que contó es normal pues su pueblo parece depender de ellos para sobrevivir.
Al parecer queda un par de horas hasta el pueblo, tal vez menos contando con la ayuda de Rasmussen si siguen el camino de la izquierda que, según Krain es el camino correcto. Ciertamente Bertram desconfió del hombre en el momento que vio los montículos y Krain se quedó en silencio, pero teniendo en cuenta lo que contó y el hecho de que no parece haber estado mintiendo, o al menos así lo sintió el joven pelirrojo, Bertram dirige a Rasmussen por el camino de la izquierda y dice
-Como alguien que antes de ser marine vivía de la venta de animales que cazaba os daré un consejo sir. Hablad con un comerciante de confianza que cuente con bastantes recursos y abrid un puesto de su compañía en el pueblo, habrá mejor comunicación y podrá tener carros para hacer envíos con mayor facilidad.-
El hombre encargado de guiarlo hasta el pueblo parecía totalmente dispuesto a ayudar con la jauría de lobos y a proteger el bueno de Rasmussen que está ayudando a llegar de manera más veloz hacia el pueblo y empezar a indagar en los problemas, pero en cuanto ve la velocidad y facilidad con la que el marine logra deshacerse de los lobos sin causarles dolor innecesario se sorprende y en un punto deja el martillo en el suelo, limitándose a observar como uno a uno los lobos van cayendo hasta no representar un verdadero problema. El lograr esos disparos certeros no es cosa de un día, es el resultado de años entrenando con el arco y en el arte de la caza, sabe exactamente cómo disparar para lograr una muerte prácticamente instantánea por lo que ahora solo tienen que seguir camino.
Tras librarse de los lobos vuelven a subirse a Rasmussen y siguen avanzando hacia el pueblo en un bosque ahora aún más silencioso que antes, y mientras avanzan el hombre vuelve a explicar lo sucedido en su pueblo, empezando por mencionar como lograron una mejora extraordinaria en la calidad de su ganado mediante un sistema de gestión y cuidados animales, mejorando su alimentación, lo cual desencadenó en una mejor calidad de los productos derivados de dicho ganado, incrementando las ganancias. Poco a poco fueron mejorando incluso más el sistema, sus ganados y sus animales de forma que aumentaron no solo la calidad, sino que también la cantidad de animales y por ende de productos, logrando expandir la exportación no solo hasta la capital, sino también a otras islas, mejorando enormemente el nivel económico y de vida del pueblo. Se puede notar en el tono de Krain la alegría que siente por esa mejora de vida en el pueblo, algo normal para cualquiera que realmente valore su pueblo.
Todo indica que no hay motivo real para que la marina sea necesaria en aquel lugar por ese momento de la historia, todos estaban teniendo mejoras de vida y todo parece ir bien, pero de pronto su tono cambia, conforme empieza a mencionar que de pronto los animales empiezan a desaparecer sin dejar rastro, como si alguien consciente de su valor los robara de forma profesional pues no es sencillo robar animales, aunque depende de la especie es más sencillo. En ese momento, y antes de que el hombre siga Bertram ya puede ver el problema, los ganaderos probablemente empezaron a desconfiar unos de otros creyendo que sus vecinos están robando sus animales para acaparar todo el beneficio, tal y como el hombre confirma luego. Bertram se rasca tras la cabeza mientras avanzan, manteniendo un silencio que acompaña el de su guía tras mencionar que necesitan ayuda urgente o no pasaran del invierno hasta que dice
-¿Qué tipo de ganados tienen?¿Cómo son las granjas y cuentan con algún sistema de seguridad? Entiendo las sospechas, pero es demasiado pronto para descartar un forastero que usa precisamente la incertidumbre y la desconfianza para que os acuséis entre vosotros sin tomar esa posibilidad en consideración sir.-
Tras eso el viaje continua, y mientras avanzan por lo que parece una hora y el hombre probablemente responde a las últimas preguntas de Bertram, el camino parece ser completamente recto, sin ninguna sorpresa o novedad, solo árboles y nieve hasta que al frente se observa una bifurcación, pero la placa que parece indicar el camino parece haber sido movida por el viento, y ante la reacción del hombre probablemente ahora indica el camino equivocado, siendo que Krain no tarda en acercarse y arreglar el cartel con la misma habilidad y presteza con la que Bertram se deshizo de los lobos, dejando en claro que es un auténtico profesional. Bertram escucha claramente como espera que no haya pasado ningún comerciante por ese lugar, y teniendo en cuenta lo que contó es normal pues su pueblo parece depender de ellos para sobrevivir.
Al parecer queda un par de horas hasta el pueblo, tal vez menos contando con la ayuda de Rasmussen si siguen el camino de la izquierda que, según Krain es el camino correcto. Ciertamente Bertram desconfió del hombre en el momento que vio los montículos y Krain se quedó en silencio, pero teniendo en cuenta lo que contó y el hecho de que no parece haber estado mintiendo, o al menos así lo sintió el joven pelirrojo, Bertram dirige a Rasmussen por el camino de la izquierda y dice
-Como alguien que antes de ser marine vivía de la venta de animales que cazaba os daré un consejo sir. Hablad con un comerciante de confianza que cuente con bastantes recursos y abrid un puesto de su compañía en el pueblo, habrá mejor comunicación y podrá tener carros para hacer envíos con mayor facilidad.-
Carcaj de Bertram

