22-06-2026, 04:47 AM
Día 75, Invierno.
Año 17. Algún local de Jaya.
21:26h.
Ya se había asentado un poco más en Jaya. Agradecido de que, en comparación a Arabasta, la temperatura de la zona fuera mucho más agradable. Se había decidido a invitar a su nuevo Jefe a comer juntos, esta vez fuera del barco, acompañar una cena con unas copas, esta vez de su propio bolsillo. Era más por el acompañamiento que cualquier otra cosa. Había estado revisando la isla previo al encuentro con Sohem de ese día, y había encontrado no solo un local elegante, sino también con salas privadas. Básicamente, “con zonas VIP”.
Iba con su ya característico traje a medida, solo que en vez de negro, un tono más azulado, con el chaleco y el abrigo. Los zapatos y su camisa sí eran de color negro. Lo acompañaba, como de costumbre, con su cinturón, las dos katanas. Una a cada lado de su cadera, donde se sentía así cómodo y podía utilizar ambas manos para desenvainarlas si se viera necesario.
Una vez alcanzaron el lugar, tenía una iluminación cálida, mas no íntima, sino más bien cómoda y relajante. La carta estaba llena de variedades suficientes para saciar a gente que tuviera cualquier tipo de gusto, ya fuera demasiado exquisito o más callejero. Lo acompañó con una copa de vino, en su caso. Sentía cierta curiosidad, que buscaba saciar en silencio también. Sus ojos se volvían en el pelirrosa, sin saber si era o no buena idea hacer mención de lo que había ocurrido en la máscara pero, por el momento, se enfocó en solo relajarse. Por supuesto, su cigarrillo venía como acompañamiento, con un cenicero a un lado de la mesa para poder apagarlo.

—Me dijiste que podría conocer gente. Siento algo de curiosidad.
Dejó la copa de vino, tranquilo, sin apartar la mirada del varón que se encontraba frente a él. —Espero que no creas que solo te invité para sacarte información. No es mi plan, pero has estado muy ocupado últimamente, Jefe, y ya me tocaba verte un poco más la cara de vez en cuando, teniendo en cuenta que ahora trabajo para ti. — Hizo una corta pausa, observando su plato todavía a medio terminar. No comía deprisa, prefería degustar la comida, disfrutarla. —Pero claro, no estaría de más poder saber si conocería a alguien que pudiera ser relevante.
Algo que habían acordado tiempo atrás. Esas armas que le había entregado... ¿podrían resultarle útiles para llevarlo pronto al Mercado Negro? No ponía en duda que tendría esos contactos, formas, dinero era algo que claramente sobraba, teniendo en cuenta el pago que regularmente llegaba a su cuenta. Elevó su diestra hasta acomodarla bajo su mentón, sin perder detalle del hombre que se posaba frente a él.

—¿Tienes algunos planes que deba conocer?
Una nueva pausa, calculada, calmada, para ver cualquier reacción de su Jefe. Ahora, al menos, ya podía tutearlo con más naturalidad, pese a que seguía haciéndosele todavía algo extraño. —O más bien, que pueda llegar a conocer. Me gustaría estar al tanto por si me necesitas para alguna cosa, lo que sea. Espero que sepas que soy una persona obediente y fiel. — aprovechó para extender su paquete de tabaco. No lo había visto o, al menos, no recordaba si alguna vez lo vio fumar, sin embargo le extendió el paquete en caso de que le apeteciera acompañarlo. Había varios cigarrillos, ordenados y alineados perfectamente.
Cajita de Tabaco
![[Imagen: bTjgVIr.png]](https://i.imgur.com/bTjgVIr.png)
