[Aventura T3][P.R] Marines: La Mascarada [Div. 75]
#23
Mis dedos viajan a unos centímetros de mis labios para ocultar parcialmente la risita contenida al escuchar a mi alrededor los comentarios de un montón de damas de alta sociedad a las que de todas formas nunca volvería a ver. Por supuesto, también muevo ampliamente mi cola en cuanto alguien la mencionó, presumiéndola, pues no sólo no tengo nada que ocultar, sino que estoy muy orgullosa de ella. Todas las noches la cepillo, y uso en ella tantos productos como en mi cabello. ¡No se mantiene así de suave, brillante y esponjosa por casualidad!

Sin embargo, aunque a mí me divierten sus reacciones, otra parte de mí no puede evitar algo de rabia por ellas y cierta pena por Carlisle. Visto lo visto, no me extrañaba que hubiera decidido recurrir a conversar con una completa desconocida para descansar un poco de las envidias y conveniencias a su alrededor. Seguramente el pobre lo tendría realmente difícil para hacer amigos en unas circunstancias así… ¿Quizás pudiéramos ser amigos por correspondencia? No estaba segura de si preguntárselo durante el baile, porque no quería que pensara tampoco que era una más queriendo aprovecharme de él…

Casualmente, el camino a la sala de juegos pasaba cerca de donde el pelirrojo se encontraba. Parece tenso y habla de algo aparentemente serio con uno de los sirvientes. ¿Y ese sobre tan grueso? Suena como que está en problemas… Por un momento me planteo ofrecerle ayuda, pero él subió al primer piso, dejando a Jacques atrás. Lo último que quiero es que piense que soy una espía o alguien con malas intenciones, así que finjo no haber oído nada y continúo hacia la sala de juegos, preguntándome si quizás pudiera ofrecerle ayuda de manera más directa durante el baile…

Sonrío al miembro del servicio cuando me abre la puerta, y pronto me encuentro ante otra sala llena de lujo, enorme (aunque no tanto como el gran salón) y con un estilo que, extrañamente, resulta tan llamativo como sobrio, con todas esas maderas oscuras y tejidos granates con destellos dorados en alfombra y tapicerías.

Junto a la chimenea, unos nobles conversan en los sillones, seguramente de cosas demasiado complejas como para que las entendiera. Junto al billar, me divierte ver un par de parejas que sin duda se lo estaban pasando bien. ¡Tiene que ser muy divertido venir a un sitio así con alguien de quien se está enamorado! Un sentimiento que aún se me escapa… igual que lo hizo mi hilo de pensamiento en cuanto me sentí observada. Sonrío de nuevo mientras camino hacia el centro, sin saber aún hacia dónde dirigirme, pues no había divisado a Choi ni a Dimitri.

Enseguida, una reacción en la mesa, seguida de aplausos, despierta mi curiosidad y es allí hacia donde me dirijo. Al hacerlo, uno de los caballeros allí sentados se marcha con la cabeza gacha y me pregunto si estará bien. ¿Quizás está enfadado o molesto por algo? Al volverme de nuevo hacia la mesa, veo que hay allí un tablero de ajedrez y, viendo el resultado en las piezas, imagino que quizás tiene mal perder.

Al alzar levemente la vista, mis aguamarinas se cruzan con los zafiros de un joven de piel pálida y cabello ligeramente similar al mío. El admira mis prendas y yo me fijo en los detalles de la suya, haciéndoseme curioso que coincida en algunos detalles con los de Kael. Sin duda, se tratará de algún tipo de moda de la nobleza.

Por supuesto, mi sonrisa se amplía ante su agradable saludo

—Así es~ —respondo al acercarme su  pregunta sobre el entretenimiento, aunque se me escapa una suave risita cuando termino de escucharlo—. Admito que para mí difícilmente podría resultarme tediosa una experiencia como esta, pero creo que toda reunión social puede ser un buen momento para juegos.

El joven es de lo más amable al invitarme a una partida, por lo que avanzo un poco más. Sin embargo, unas palabras después mi mirada se me abre un poco al tiempo que se me corta por un segundo la respiración. ¡Veinte mil berries por pieza capturada! ¡Ahora entendía el papel que se escondió antes! ¡Debe de ser un cheque! ¡No es de extrañar que el otro hombre se hubiera ido de aquella manera! Empieza a dolerme un poco la cabeza, y sin duda se debe a darme cuenta del peligro en el que habría podido meterme sin querer. Apenas separo los labios para decir que no poseo esa cantidad cuando él anuncia que no me preocupe por ello. Pero ¿a qué se refiere con “ligero”? ¡Incluso mil berries por pieza capturada ya sería mucho!

Aun así, cuando con su gesto nos quedamos solos, decido sentarme en la butaca que había quedado libre, creyendo que aún podríamos llegar a un acuerdo.

—Si verdaderamente os apetece algo más ligero, ¿por qué no apostamos la posibilidad de un baile~?

Quizás, una apuesta divertida fuera para gente tan rica algo más interesante, ya que el dinero era algo que veían a raudales cada día. Además, el dolor de cabeza, lejos de aliviarse, empieza a crecer, y una partida en estas condiciones sería complicado, especialmente en alguien tan obviamente habilidoso como él…



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RE: [Aventura T3][P.R] Marines: La Mascarada [Div. 75] - por Nyra Kuroshiro - 22-06-2026, 09:37 PM

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