22-06-2026, 11:14 PM
Ya comienzan las revelaciones, y aunque la expresión en el rostro de Kiyoshi no cambia, la verdad es que sí le sorprende este giro de los acontecimientos. ¿Así que los tripulantes del milano no son cuatro, sino cinco? — Menos mal no estaba a bordo. Ya solo con los otros me costó bastante escapar. — Y es que, si bien en un principio fue bastante confiado, la realidad le dio un golpe bastante duro. Aún le duelen varios huesos y músculos por la embestida que le dio Drax escaleras abajo. — ¿Así que eres nueva? — Aquí debemos aprender que no se puede juzgar un libro por su portada. De buenas a primeras, Kiyoshi pensó que se trataba de un personaje muy importante dentro del grupo, pero parece que aún no se gana ese título. — Quizás no es el tipo más brillante del mundo, pero en todo momento pensó en proteger a sus compañeros. En ese sentido, merece respeto como su capitán.
Luego, curioso por lo escuchado, se apresura en corregir a la contraparte. — No, no. — Kiyoshi procede a bajar los brazos, y el índice de la derecha se alza a la altura de su pecho para moverse horizontalmente de un lado a otro en cuatro oportunidades. — Ni yo hundí el barco, ni yo secuestré a Drax. Si conoces a tus compañeros, deberías saber que son muy peculiares y explosivos. — Aunque, por la forma en que ella habla, parece ser que también posee características que se alejan de la normalidad que esperaría Kiyoshi. — Tampoco es como que mis compañeros no sean cuanto menos excéntricos—, le pasa por la cabeza en un segundo. — Pasaron muchas cosas que, hasta ahora, aún no les encuentro explicación. — Como ha sido la tónica de esta conversación con la mujer de cabellos dorados, habla nuevamente con la verdad.
Incluso Kiyoshi, quien se caracteriza por poseer intelecto al ser un médico bien preparado, se muestra incomprensible ante sucesos y pruebas que la vida le pone por delante en este camino como pirata. Sin duda, este día será uno que no olvidará en mucho tiempo.
Sin embargo, cuando parece que el final de charla está por llegar, algo divertido llega hasta sus oídos. ¿Cómo que Eros es un furro? ¿Lo habrán visto transformado? Opta por quedarse con otra teoría que le vino a la mente. — Sí, Varo Ganchin es nuestro capitán. Admiro que tengas valor, pero tengan cuidado de meterse con él. No es un pirata ordinario. — Y vaya que lo sabe él, que ha tenido que batirse en combates de entrenamiento en su contra. Es una experiencia que no le gusta repetir seguido, pues nunca termina bien parado. — Después de todo, no a cualquiera nombran “La Epidemia”.
Una vez dejado varios asuntos zanjados, Kiyoshi está a punto de marcharse. El despertar de Drax lo distrae un momento, quien, al parecer, ya está recobrando un poco sus capacidades cerebrales. Sin embargo, no parece tener intenciones de atacarlo, así que no hay motivo para que el médico se preocupe demasiado. Aun así, no puede irse sin antes dejarle unas últimas palabras a quien realmente fue su compañero y, pudiendo decirlo con total certeza, el principal responsable de que haya llegado sano y a salvo a tierra firme. — Recuerda seguir practicando tu nado, Drax. Tienes un talento innato para ello. — Lamentablemente, parece que sus últimas palabras se las lleva el viento. A una velocidad impresionante, el bucanero se echa a la mar para ir por sus compañeros. ¿Será que siempre supo nadar? Bueno, Kiyoshi toma la decisión de no pensar mucho más al respecto. No puede aplicar la lógica con esta tripulación, pues cada segundo le salen con algo nuevo que se escapa del molde.
— Adiós, Jane Foster. Ya nos volveremos a ver. — Y tras realizar un gesto de despedida con la mano zurda, procede a retirarse de la playa. Desconoce cuántas horas han pasado desde que abandonó su barco, pero lo mejor será regresar pronto antes de que algún tonto ahí a bordo se preocupe por él. Recordemos que Kiyoshi vino sin un Den Den Mushi, por lo que no ha tenido forma de contactarse con ellos.
Por ahora, esta aventura ha terminado.
Luego, curioso por lo escuchado, se apresura en corregir a la contraparte. — No, no. — Kiyoshi procede a bajar los brazos, y el índice de la derecha se alza a la altura de su pecho para moverse horizontalmente de un lado a otro en cuatro oportunidades. — Ni yo hundí el barco, ni yo secuestré a Drax. Si conoces a tus compañeros, deberías saber que son muy peculiares y explosivos. — Aunque, por la forma en que ella habla, parece ser que también posee características que se alejan de la normalidad que esperaría Kiyoshi. — Tampoco es como que mis compañeros no sean cuanto menos excéntricos—, le pasa por la cabeza en un segundo. — Pasaron muchas cosas que, hasta ahora, aún no les encuentro explicación. — Como ha sido la tónica de esta conversación con la mujer de cabellos dorados, habla nuevamente con la verdad.
Incluso Kiyoshi, quien se caracteriza por poseer intelecto al ser un médico bien preparado, se muestra incomprensible ante sucesos y pruebas que la vida le pone por delante en este camino como pirata. Sin duda, este día será uno que no olvidará en mucho tiempo.
Sin embargo, cuando parece que el final de charla está por llegar, algo divertido llega hasta sus oídos. ¿Cómo que Eros es un furro? ¿Lo habrán visto transformado? Opta por quedarse con otra teoría que le vino a la mente. — Sí, Varo Ganchin es nuestro capitán. Admiro que tengas valor, pero tengan cuidado de meterse con él. No es un pirata ordinario. — Y vaya que lo sabe él, que ha tenido que batirse en combates de entrenamiento en su contra. Es una experiencia que no le gusta repetir seguido, pues nunca termina bien parado. — Después de todo, no a cualquiera nombran “La Epidemia”.
Una vez dejado varios asuntos zanjados, Kiyoshi está a punto de marcharse. El despertar de Drax lo distrae un momento, quien, al parecer, ya está recobrando un poco sus capacidades cerebrales. Sin embargo, no parece tener intenciones de atacarlo, así que no hay motivo para que el médico se preocupe demasiado. Aun así, no puede irse sin antes dejarle unas últimas palabras a quien realmente fue su compañero y, pudiendo decirlo con total certeza, el principal responsable de que haya llegado sano y a salvo a tierra firme. — Recuerda seguir practicando tu nado, Drax. Tienes un talento innato para ello. — Lamentablemente, parece que sus últimas palabras se las lleva el viento. A una velocidad impresionante, el bucanero se echa a la mar para ir por sus compañeros. ¿Será que siempre supo nadar? Bueno, Kiyoshi toma la decisión de no pensar mucho más al respecto. No puede aplicar la lógica con esta tripulación, pues cada segundo le salen con algo nuevo que se escapa del molde.
— Adiós, Jane Foster. Ya nos volveremos a ver. — Y tras realizar un gesto de despedida con la mano zurda, procede a retirarse de la playa. Desconoce cuántas horas han pasado desde que abandonó su barco, pero lo mejor será regresar pronto antes de que algún tonto ahí a bordo se preocupe por él. Recordemos que Kiyoshi vino sin un Den Den Mushi, por lo que no ha tenido forma de contactarse con ellos.
Por ahora, esta aventura ha terminado.
Lávense las manos
![[Imagen: u2oxCl9.png]](https://i.imgur.com/u2oxCl9.png)
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