Pijama Wars :: PR :: Entrenamiento :: Privado.
#20
El golpe le dolió más que cualquier otra cosa, más que todos los huesos rotos que había cargado en su vida o seguía cargando ahora. Cuando cayó al agua, sus músculos se rindieron uno a uno. No hubo resistencia. No hubo lucha. Solo ese abandono súbito, obsceno, de un cuerpo que por fin entendía que ya no tenía nada por lo que seguir peleando. Era su fin, el final de todas las cosas.

La dejaban atrás… olvidada.

El Royal continuaba su avance, inmutable y silencioso, como si la súplica muda de Maki jamás hubiera existido. Aun así, su música la siguió durante la caída: una melodía melancólica, áspera, funeraria, como un réquiem tocado para una sola mujer. Poco a poco, incluso eso comenzó a apagarse. Su corazón ya no parecía capaz de sostenerla; su mente se resquebrajaba como vidrio bajo una bota.

Era lo mejor, era mejor hacer honor a su afiliación, ser la olvidada.

¿Para qué vivir siendo despreciada? Siendo una carga para personas tan inmensamente fuertes como Cherry y Merlot. Nunca había sabido conservar el amor en sus manos. No pudo retener al cocinero, ni a su dios dorado, ni a nadie. El destino se los había arrancado a todos de entre los dedos.

Sí.

Era un buen final.

El agua le golpeó la cabeza y sus escamas retrocedieron como un puñado de aves huyendo del invierno, dejándola desnuda ante su tumba de hielo. Cerró los ojos. El mar la recibió con esa crueldad muda que solo tienen las cosas inmensas. La envolvió, la hundió, la reclamó como si siempre hubiese sido suya, como si recuperase un tesoro que años atrás se le escapo robado por ladrones implacables.

¿Sería mejor aguantar la respiración o mejor abrir la boca y tragar el mar de una sola vez?, Sería menos doloroso?

Una muerte ahogada no sonaba mal. Solo lenta. Solo cruel. Solo merecida.

Se hundía despacio, desarmada, desnuda, queriendo volver al origen. Tal vez nunca debió salir del Blues. Tal vez nunca debió dejar aquel bar miserable donde conoció a Rosse, donde una noche de canciones le compraba techo y comida. Tal vez debió quedarse ahí, pequeña, quieta, insignificante. Tal vez el error no fue caer ahora.
Tal vez el error fue seguir viviendo creyendo merecer algo para lo que no estaba lista, algo tan gratificante. Tan hermoso que no podria resistirlo ni aguantarlo. Si, era mejor ahora terminar todo.

El recuerdo de su hermana le atravesó el pensamiento como un fuego fatuo en mitad de la noche. Breve. Ardiente. Irreal. Maki no se movía, pero su espíritu sí: erraba entre las olas buscando el rostro de Mai.

Mai…

Mi dulce Mai.

¿Esto era lo que sintió?

¿Esto fue lo que le atravesó el cuerpo y el corazón como una hoja oxidada?

No, No, seguro esto era distinto, esto era dulce, dulce como una redención. No se lo merecía que ella muriera tan atrozmente mientras ella descansaba y se iba en el abrazo del gelido mar. Dulce como dejar de sostener el peso de una vida que nunca supo cargar. Sintió entonces que, si alguien debía derrotarla y empujarla por el camino de la violencia desmedida, debían ser ellas. Sus… sus dioses. Señores de estrellas innumerables, criaturas eternas y radiantes ante las que ella no era más que una mancha de barro, una basura con forma de mujer que se aferraba a su gloria infinita.

En esa inmensa quietud, flotando entre las olas en busca de Mai, encontró algo parecido a la paz. Y entonces el ruido la alcanzó. Primero fue un murmullo, después un barullo.
Después una voz arañándole el oído como una uña clavada en carne viva.

¡¡¡Qué era… qué era, joder!!!

¡¡Bajen el volumen!!

Era Cherry. Cherry gritándole algo desde muy lejos, desde un mundo al que Maki ya no quería volver. ¿Qué quería? ¿Se había caído alguien al mar? Maki quiso mirar desde su inconsciencia y la realidad le mordió la nuca. Mierda.

Estaba paralizada.

Caer al agua al inicio de su travesía no habría significado nada. Ahora era lo más cercano a la muerte. Estaba sola, triste, y ni siquiera podía llorar. No podía permitirse ese lujo, porque entonces la mirarían como lo que era: algo débil, roto, miserable. Se burlarían. Abusarían.

Así que se giró y con la poca voluntad que aún le quedaba, se entregó al abrazo maldito de la fruta y se hundió más, más abajo, más lejos y más olvidada, una vez más.

La última olvidada.

Entonces lo sintió
☼He?, el calor de las manos de alguien… PAPA? PAPA ERES TU VINISTE POR MI!?  Papa estoy tan sola tan triste, nunca… nunca quise hacerle daño nunca quise matarla, nunca quise alzar mi mano contra ella… por favor perdóname papa… PA…. NO!!!… no eres tú!!… nunca me amaste, siempre me despreciaste, nunca fui mejor que Maki… ósea que Mai… que digo… mierda me confundo…☼

El calor de alguien que no la había olvidado. El corazón de Maki quiso latir con violencia, como si de pronto recordara que seguía vivo, pero el agua ya le estaba invadiendo los pulmones, llenándola por dentro con agujas heladas. El dolor fue inmediato. Salvaje. Íntimo. Sintió cómo el pecho se le partía desde dentro, cómo el cuerpo entero se rebelaba contra la decisión que su mente ya había tomado.
Demasiado tarde, cerró los ojos de su mente y su espíritu, su voluntad quebrada no soportaba más. Las sombras le cerraron la garganta y la arrastraron hacia abajo, muy despacio, hacia la tumba helada del fondo, hacia ese lugar negro y silencioso donde siempre había pertenecido.

☼No… no vengas. Déjame. Quiero irme con dignidad. No soporto más dolor. Mi corazón no aguanta, mi mente se quiebra. Por favor… déjame aquí. Aquí es donde permanezco. Como la olvidada. La última olvidada.☼

Eso quería decir.

Quería gritarlo.

Escupirlo.

Arañarlo contra el mundo si hacía falta.

Quería que la dejaran hundirse en las aguas negras de la muerte ya nada importaba y nada tenía peso, nada tenía nombre y todo estaba disperso en la memoria. Ella misma no era nada en medio de un todo demasiado grande para su existencia. Apenas una espectadora en el mundo donde sus amigos brillaban como astros y ella solo arrastraba sombra. Se sentía horrenda. No solo por las cicatrices, por esas inmundas marcas de traición y dolor, sino por lo que escondían debajo: La prueba de lo mentirosa, de lo maldita que era. De lo traicionera. Capaz de matar para agradar a quienes la mirarían solo un segundo con desdén.

Había matado a su hermana a sangre fría maldición.

Lo mejor era morir ahora, antes de hacerle lo mismo a María Merlot, Hyakinthos o a Thrym. Ninguno merecía llevar una víbora pegada a la espalda. Nadie merecía una sabandija como ella respirándoles cerca.

¡¡¡TRAIDORA!!!

¡¡DÉJALOS EN PAZ!!
¡¡DÉJALOS!!

Salió del agua, pero no lo sintió estaba más muerta que viva sin fuerzas y sin ganas.
Vacía como una vasija rota.

El doctor pronto le atendió, pronto la trajo de vuelta a la vida, su atención veloz como un rayo, manos de un ángel salvador, nuevamente… mierda… El golpe le aparto… —Que… que hacen maldita sea… apártense cof cof… arrrgg….. malditos… malditos todos… cof cof— Apenas vomito todo el agua de mar se arrastró, desnuda, fría y adolorida muerta de frio y de dolor… sus lagrimas congeladas en sus ojos no corrían. Su boca llena de ira torcida en la muerte eterna escuchaba como su hermana?... hermana?.... era peligroso llamar a Maki hermana, ella habia matado a su ultima hermana. —POR QUE NO ME DEJAN MORIR EN PAZ MALDITA SEA!!!— Una vez mas se arrastro y se levanto… mientras ella seguía hablando, diciendole que la amaba que le daría lo que fuera..

—YA SILENCIO!!!! CALLATE CALLATE!!! NO… NO QUIERO ESCUCHARTE!!! no me dejas… dejas…. No me… no me dejas… pensar… pensar. Si… no… ya cállate…— Dijo evidentemente confundida húmeda con la piel azul… miro rápido… el boken… tomo el boken… miro a ambos, primero a Cherry, después a la sirena. Apreto los dientes y con furia golpeo un barril que se hizo pedazos de principio a fin, tanto que retumbo el Royal Flush —AAAAAAAAAAAAAAAAAAAA— su respiración agitada… el boken lo tiro al suelo y este se clavó… —No… no es suficiente… quieres que estemos a mano por esto?... por todo?— alzo el brazo, pero el dolor fue tan intenso y grande que se la tiro al suelo… —Mal… dicion… hijo de puta…— Ahí… ahí estaba… a dos pasos su guitarra. Colgada al costado del mástil principal. La hoja de los mil recuerdos rotos. Toco su tsuka y como una sinfonía de muerte, como una marcha negra resonó con las notas más oscuras y negras que pudieran existir. Notas. Prohibidas.

—Si quieres que estemos amano… alza el brazo… ese brazo será mío… es más… álzalos ambos… AHORA!!!— Le apunto a Merlot para que se alzase frente a ella… ambas a seis metros. Maki era letal a esa distancia. —Dices que me darás lo que sea… bien… dame esto… y estaremos… a mano… y tú. No te metas médico o te matare!— Maki tenia la vista seria, ojos afilados y la mueca de la muerte desapareció, ojos fríos y músculos en control. Dejo de temblar, dejo de sentir odio, paz, amor. Todo desapareció… vio a María Merlot, la sirena e hizo un gesto para que Hyakinthos el medico de los Death Man Hand.

Una vez que el medico se aparto miro su objetivo. Sus brazos extendidos…

Veloz como el rayo, su movimiento fue desquiciado, su dolor era tremendo, su arma centelleo y el golpe fue brutal. No… no fue un corte… no fue un golpe, un abrazo… Maki abrazo tan profundamente a Merlot que deseaba partirla en dos… —Nunca… nunca me abandones atún… atún tonto… y tu tampoco cara de culo…— Maki agarro la cabeza del doctor y le obligó a abrazarlas a ambas… la fuerza de Maki fue tremenda, lo máximo que pudo sacar en ese momento… Maki entonces se quebró, rota no soporto su propio peso. Cayo de rodillas sin soltar a su hermana a la única que confío y nunca le abandono… a ella solo a ella… su nueva diosa. —Perdóname por favor. Nunca… nunca te traicionare. Por favor… tu… tu perdóname… yo soy la malvada, ámame... ámame tanto como te amo… no quiero ser mas la olvidada… quiero… quiero… no se que quiero, pero lo que quiero es que estemos juntas por siempre en el cielo eterno. Por y para siempre… Atuncito… tu eres la que tiene que perdonarme. Se que no me abandonaste… sé que tu dolor fue más grande que mi estúpido brazo.— Maki entonces… murió ese día. Murió como olvidada. Renacida como una de los dioses que su padre le cantaba de niña.

Rio de estrellas
[Imagen: Maki_NNM.gif]
[Imagen: mikiocheja.png]


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RE: Pijama Wars :: PR :: Entrenamiento :: Privado. - por Maki D. Zen'in - 23-06-2026, 07:55 AM

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