24-06-2026, 07:47 PM
¡¡PERO DE QUÉ VAS CILL KLINGON!!
¡¡ME QUIERES ENCERRAR DE NUEVO!!
¡¡ME QUIERES ENCERRAR DE NUEVO!!
Míralo, tan convencido de decir que no creía en jaulas, hablando de defender la libertad, para no solo azotarme con sus malditos látigos invisibles sino para realizarme un agarre. Me habían caído todos sus hilos, aquellos que tenía sobre mí, encima. Ya sabía yo que esto iba a pasar, tenía mucho control sobre su poder extraño de fruta mágica, y no esperaba menos, pero es que ni avisar… Culpa mía por no iniciar nunca un combate, pero es que eso iba en contra de mis principios, ¿qué otra cosa podría hacer? Pues recibir hostias como panes, como acababa de pasar ahora. Y qué horror.
Por una parte, me alegraba infinitamente de que Cill fuera capaz de controlar con tanta velocidad esos hilos. Yo tenía unos reflejos ridículos, soy rápido, pero tal vez algo torpe, y eso tenía que cambiar… Porque menuda situación en la que me encontraba ahora mismo… No solo me había aporreado todo el cuerpo, haciéndome sentir un entumecimiento que ardía en todo el cuerpo, era como si se me hubiera hinchado por quemazón y además me costaba mover mis articulaciones—. ”Me odias Cill”
—Ha…blas de... no cerrar… li…bertad, y mira… jaula… —intenté articular como pude, haciendo la máxima fuerza posible con los músculos de mi cuello y notando como su candado no solo me apretaba las articulaciones, sino también el cuello—. Cabrón.
Y le devolví la sonrisa. ¿Qué otra cosa podía hacer? Ni aun resistiéndome podía contra la fuerza de ese maldito agarre, ¿tan potente era su fruta del diablo?—. ”¿Dónde habrá aprendido a usar su fruta así? ¿Contra Landon?”—sí que influía la adrenalina en la gente, ¡y de qué manera tan positiva! Y tras estos pensamientos, me puse a analizar rápidamente la situación… ¿Me interesaba aguantar otro golpe? Seguramente lo próximo que me haría sería otro tajo, y la última vez me provocó una hemorragia tan mala que acabé desmayado… Tenía que encontrar la manera de poder moverme… Y ahora el agarre del cuello era tan fuerte que me estaba provocando hasta asfixia, ¡ya no podía ni hablar!
”Pero espera, un agarre es fuerza, y yo soy fuerte… Y aunque el golpe me haya entumecido el cuerpo entero, tal vez, SOLO TAL VEZ, tenga una oportunidad… Aunque ahora no soy muy rápido… Que calambres… Sí, eso es lo que voy a hacer… Me voy a comer otro ataque… Venga va… Que lo aguanto. Ven con todo Hilo Rojo” —y entonces tensé por completo mi cuerpo, listo para recibir, quién sabe si un corte con su espada u otro latigazo sexy con otro de sus sensuales hilos. Confiaba en mis capacidades y algo me decía que sería capaz de aguantar un par de golpes más… Tal vez estaba equivocado, pero bueno… Mente clara, cuerpo tenso y mirada fija en mi mejor amigo, que ahora se encontraba frente a mi. Y ahora no solo le devolví una simple sonrisa, sino que le regalé una sonrisa CON DIENTES.
Tenía unos reflejos ridículos, pero sí que me podía llegar a imaginar un nuevo ataque, teniendo en cuenta como acababa de actuar con sus hilos cayendo sobre mí… Y es que sí, seguramente me comería un ataque estando encerrado en este maldito agarre, y la pérdida de la fuerza de su candadito de amor, al tensar todos los músculos de mi cuerpo,no me iba a permitir soltarme sin una de mis técnicas estrella… Pero para ello necesitaba que su agarre perdiera fuerza y me permitiera poder hablar. Otra vez con el jueguecito de la asfixia, como esos malditos esclavistas de Kutsukku… ¿Recuerdos de Vietnam? Nah, recuerdos de Kutsukku. Aunque este collar me quedaba algo mejor.
Por una parte, me alegraba infinitamente de que Cill fuera capaz de controlar con tanta velocidad esos hilos. Yo tenía unos reflejos ridículos, soy rápido, pero tal vez algo torpe, y eso tenía que cambiar… Porque menuda situación en la que me encontraba ahora mismo… No solo me había aporreado todo el cuerpo, haciéndome sentir un entumecimiento que ardía en todo el cuerpo, era como si se me hubiera hinchado por quemazón y además me costaba mover mis articulaciones—. ”Me odias Cill”
—Ha…blas de... no cerrar… li…bertad, y mira… jaula… —intenté articular como pude, haciendo la máxima fuerza posible con los músculos de mi cuello y notando como su candado no solo me apretaba las articulaciones, sino también el cuello—. Cabrón.
Y le devolví la sonrisa. ¿Qué otra cosa podía hacer? Ni aun resistiéndome podía contra la fuerza de ese maldito agarre, ¿tan potente era su fruta del diablo?—. ”¿Dónde habrá aprendido a usar su fruta así? ¿Contra Landon?”—sí que influía la adrenalina en la gente, ¡y de qué manera tan positiva! Y tras estos pensamientos, me puse a analizar rápidamente la situación… ¿Me interesaba aguantar otro golpe? Seguramente lo próximo que me haría sería otro tajo, y la última vez me provocó una hemorragia tan mala que acabé desmayado… Tenía que encontrar la manera de poder moverme… Y ahora el agarre del cuello era tan fuerte que me estaba provocando hasta asfixia, ¡ya no podía ni hablar!
”Pero espera, un agarre es fuerza, y yo soy fuerte… Y aunque el golpe me haya entumecido el cuerpo entero, tal vez, SOLO TAL VEZ, tenga una oportunidad… Aunque ahora no soy muy rápido… Que calambres… Sí, eso es lo que voy a hacer… Me voy a comer otro ataque… Venga va… Que lo aguanto. Ven con todo Hilo Rojo” —y entonces tensé por completo mi cuerpo, listo para recibir, quién sabe si un corte con su espada u otro latigazo sexy con otro de sus sensuales hilos. Confiaba en mis capacidades y algo me decía que sería capaz de aguantar un par de golpes más… Tal vez estaba equivocado, pero bueno… Mente clara, cuerpo tenso y mirada fija en mi mejor amigo, que ahora se encontraba frente a mi. Y ahora no solo le devolví una simple sonrisa, sino que le regalé una sonrisa CON DIENTES.
Tenía unos reflejos ridículos, pero sí que me podía llegar a imaginar un nuevo ataque, teniendo en cuenta como acababa de actuar con sus hilos cayendo sobre mí… Y es que sí, seguramente me comería un ataque estando encerrado en este maldito agarre, y la pérdida de la fuerza de su candadito de amor, al tensar todos los músculos de mi cuerpo,no me iba a permitir soltarme sin una de mis técnicas estrella… Pero para ello necesitaba que su agarre perdiera fuerza y me permitiera poder hablar. Otra vez con el jueguecito de la asfixia, como esos malditos esclavistas de Kutsukku… ¿Recuerdos de Vietnam? Nah, recuerdos de Kutsukku. Aunque este collar me quedaba algo mejor.
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