25-06-2026, 05:36 PM
No le extrañó la reacción de Kagura, era normal su vestimenta era cuanto menos peculiar, por lo que sabía perfectamente que iba a reaccionar con una carcajada, no era para menos. Aunque lo cierto es que parecía que se habían puesto de acuerdo para vestirse, pues ella iba de una guisa parecida, pero de un color rosa, que de forma algo imprevisible, le quedaba bastante bien. Ciertamente había pocas cosas que podían no quedarle bien a la pelirroja. Por no decir que nada le podía quedar mal, a pesar de su tono de cabello, casi todo le sentaba bien. Debía tener un don natural para ello, o mejor dicho, una belleza natural.
Cuando ella pellizcó la nariz y volvió al probador no pudo evitar lo bien que le quedaba aquel pantalón desde atrás, y por una vez no sintió el deseo de regañarse, simplemente esbozó una sonrisa y soltó un suspiro. Debía empezar a aceptar que su amiga se había convertido en una chica muy bonita y ni él mismo era capaz de evitarlo. A pesar de que quería protegerla de todo y de todos.
Volvió al probador y encontró unas prendas que le recordaron bastante a su juventud, unas prendas muy parecidas a las que usaba de niño cuando jugaba con ella y le enseñaba a subirse a los árboles, hacer que las piedras rebotaran al lanzarlas con cierta inclinación al mar. Le recordó una época donde las cosas eran más fáciles y la felicidad era verdaderamente el motor para hacer las cosas. En la actualidad, estuvieras feliz o no, debías moverte.
No dudo en ponerse esas prendas, lo cierto es que incluso con la edad que tenía le quedaban bastante bien, pero la forma en la que se proyectaba era algo diferente, se veía… ¿Más maduro? No estaba seguro de como expresarlo, solo esperaba que a Kagura le gustara la forma en la que se veía con aquellas prendas, pues realmente consideraba que iba con su personalidad que el traje de marine, pero para gustos colores.
Abrió la cortina del mostrador y su único ojo se centró en el probador que tenía enfrente, quizás era muy atrevido acercarse y plantarse muy cerca, no quería asustarla, pero… Decidió hacerlo. Se plantó apenas a un palmo del probador de Kagura, apenas unos dedos separaban su frente de la tela que cerraba el probador de su amiga. Quería estar cerca de ella… Cuanto más cerca mejor.
Cerró los ojos y metió las manos en los bolsillos, solo le quedaba volver a Kagura, y fuese como fuese, encontrarse nuevamente con los ojos de ella sería feliz. Ella le hacía recuperar la felicidad que muchas veces se había cuestionado si sentía.
Cuando ella pellizcó la nariz y volvió al probador no pudo evitar lo bien que le quedaba aquel pantalón desde atrás, y por una vez no sintió el deseo de regañarse, simplemente esbozó una sonrisa y soltó un suspiro. Debía empezar a aceptar que su amiga se había convertido en una chica muy bonita y ni él mismo era capaz de evitarlo. A pesar de que quería protegerla de todo y de todos.
Volvió al probador y encontró unas prendas que le recordaron bastante a su juventud, unas prendas muy parecidas a las que usaba de niño cuando jugaba con ella y le enseñaba a subirse a los árboles, hacer que las piedras rebotaran al lanzarlas con cierta inclinación al mar. Le recordó una época donde las cosas eran más fáciles y la felicidad era verdaderamente el motor para hacer las cosas. En la actualidad, estuvieras feliz o no, debías moverte.
No dudo en ponerse esas prendas, lo cierto es que incluso con la edad que tenía le quedaban bastante bien, pero la forma en la que se proyectaba era algo diferente, se veía… ¿Más maduro? No estaba seguro de como expresarlo, solo esperaba que a Kagura le gustara la forma en la que se veía con aquellas prendas, pues realmente consideraba que iba con su personalidad que el traje de marine, pero para gustos colores.
Abrió la cortina del mostrador y su único ojo se centró en el probador que tenía enfrente, quizás era muy atrevido acercarse y plantarse muy cerca, no quería asustarla, pero… Decidió hacerlo. Se plantó apenas a un palmo del probador de Kagura, apenas unos dedos separaban su frente de la tela que cerraba el probador de su amiga. Quería estar cerca de ella… Cuanto más cerca mejor.
Cerró los ojos y metió las manos en los bolsillos, solo le quedaba volver a Kagura, y fuese como fuese, encontrarse nuevamente con los ojos de ella sería feliz. Ella le hacía recuperar la felicidad que muchas veces se había cuestionado si sentía.
Vestimenta
![[Imagen: 2ngknii.png]](https://i.imgur.com/2ngknii.png)

![[Imagen: PWPT4ZQ.jpeg]](https://i.imgur.com/PWPT4ZQ.jpeg)