25-06-2026, 06:58 PM
Cuando el combate terminó se lamentó porque la mujer que le había llevado hasta allí le había pedido tiempo, pero claro… Se había dejado llevar. Quizás tendría que haber alargado la situación un poco más. Lo bueno era que no estaba lo suficientemente cansado, por no decir que ni siquiera estaba sudando. Se encontraba como si ni siquiera hubiera movido un pelo, lo único que tenía era una ligera molestia en la punta de los dedos del pie con el que había golpeado la cabeza del tipo, pero nada que no se le fuera a pasar en breve.
Cuando le ofrecieron luchar contra otro, el rostro de Jesse se dibujó en un gesto de alivio. Realmente no quería defraudar a su compañera, a parte de que le hubiera comido los morros y le hubiera ofrecido una recompensa que no era nada desdeñable, lo que menos deseaba era tener represalias, y por eso consideraba que lo mejor era tener otro combate y alargarlo lo máximo posible, no estaba seguro de cómo lo haría. Pero él tenía sus propias estrategias.
Cuando vio al siguiente adversario si que se dio cuenta de que debía tenerle respeto, pues le sacaba unos veinte centímetros de altura, es decir que estaba cerca de los dos metros, si es que no los superaba. Igualmente pensaba que era una gran oportunidad para demostrar su valía, pues a pesar de ser grande se le veía torpe y lento. Y eso era una ventaja si sabía administrarla.
– Tío, venga, ven aquí… – Lo provocaba – ¿Acaso eres tan lento por que te pesan los cojones? Venga si con ese tamaño seguro que la tienes enana. – Se burlaba esbozando una sonrisa provocadora. – Seguro que estás aquí para poder pagarte una cortesana... Y no me extraña, con lo feo que eres. – No tenía ni idea de las intenciones del hombre, la idea era provocarlo y que atacara sin pensar, así cansarlo y cuando estuviera cansado entonces empezar golpear.
El hombre atacaba y atacaba, Jesse trataba de esquivar los golpes, lo cual no era del todo fácil, pues aunque era de movimientos lentos, los golpes llevaban direcciones que seguramente ni el propio hombre controlaba, por lo tanto no era raro que un golpe que tuviese intención de ir a la cabeza fuese al pecho, o al revés.
Al cabo de unos quince minutos el hombre seguía tratando de golpear, pero en ese momento ya era fácil de esquivar, asi que Jesse lo tuvo muy fácil, solo tuvo que tirar de rodillas al suelo para evitar un golpe y dar un golpe de gancho directamente en los testículos de aquel hombre el cual cayo al suelo de rodillas. Y de esa forma y con una patada algo acrobática en la cara del hombro por fin logro noquearlo.
Esta vez sí estaba cansado y sudando. Jadeando levantó el brazo celebrando una victoria, que esta vez sí, le costó.
Mientras recuperaba el resuello del combate se preguntaba si le había dado tiempo suficiente a su compañera para que hiciera lo que tuviera que hacer, lo que realmente no tenía ni idea de lo que era…
Cuando le ofrecieron luchar contra otro, el rostro de Jesse se dibujó en un gesto de alivio. Realmente no quería defraudar a su compañera, a parte de que le hubiera comido los morros y le hubiera ofrecido una recompensa que no era nada desdeñable, lo que menos deseaba era tener represalias, y por eso consideraba que lo mejor era tener otro combate y alargarlo lo máximo posible, no estaba seguro de cómo lo haría. Pero él tenía sus propias estrategias.
Cuando vio al siguiente adversario si que se dio cuenta de que debía tenerle respeto, pues le sacaba unos veinte centímetros de altura, es decir que estaba cerca de los dos metros, si es que no los superaba. Igualmente pensaba que era una gran oportunidad para demostrar su valía, pues a pesar de ser grande se le veía torpe y lento. Y eso era una ventaja si sabía administrarla.
– Tío, venga, ven aquí… – Lo provocaba – ¿Acaso eres tan lento por que te pesan los cojones? Venga si con ese tamaño seguro que la tienes enana. – Se burlaba esbozando una sonrisa provocadora. – Seguro que estás aquí para poder pagarte una cortesana... Y no me extraña, con lo feo que eres. – No tenía ni idea de las intenciones del hombre, la idea era provocarlo y que atacara sin pensar, así cansarlo y cuando estuviera cansado entonces empezar golpear.
El hombre atacaba y atacaba, Jesse trataba de esquivar los golpes, lo cual no era del todo fácil, pues aunque era de movimientos lentos, los golpes llevaban direcciones que seguramente ni el propio hombre controlaba, por lo tanto no era raro que un golpe que tuviese intención de ir a la cabeza fuese al pecho, o al revés.
Al cabo de unos quince minutos el hombre seguía tratando de golpear, pero en ese momento ya era fácil de esquivar, asi que Jesse lo tuvo muy fácil, solo tuvo que tirar de rodillas al suelo para evitar un golpe y dar un golpe de gancho directamente en los testículos de aquel hombre el cual cayo al suelo de rodillas. Y de esa forma y con una patada algo acrobática en la cara del hombro por fin logro noquearlo.
Esta vez sí estaba cansado y sudando. Jadeando levantó el brazo celebrando una victoria, que esta vez sí, le costó.
Mientras recuperaba el resuello del combate se preguntaba si le había dado tiempo suficiente a su compañera para que hiciera lo que tuviera que hacer, lo que realmente no tenía ni idea de lo que era…
Tiempo al tiempo…
![[Imagen: 2ngknii.png]](https://i.imgur.com/2ngknii.png)
