25-06-2026, 08:07 PM
(Última modificación: 25-06-2026, 09:18 PM por Bertram Gaufrid.)
El joven arquero de la marina ha decidido dejar que Krain se adelante a buscar ayuda por varios motivos que muchos ignoran y al hacerlo no solo complican la situación, sino que en la mayoría de los casos condenan a todos a un final nefasto. El primer motivo es que el hombre conoce la zona y su clima, por lo que sus indicaciones son más precisas que las deducciones que puede tener alguien que no está acostumbrado a vivir en esa isla y menos a lidiar con las ventiscas como la que se acaba de desatar. El segundo es el estado de Rasmussen, el joven arquero tiene cierta facilidad para empatizar y entender los sentimientos de los animales con los que pasa cierto tiempo, y si forma un vínculo de confianza con el mismo como es el caso de su fiel y confiable hipopótamo lanudo, le basta echar un vistazo a su compañero para entender lo que le pasa, y en estos momentos sabe que de forzarlo a avanzar no es una buena opción, por lo que contar con ayuda es la mejor opción. Tercero, algo le dice al joven de pelos rojos que la situación oculta algo, no sabe exactamente qué le hace tener esa sensación ni qué es lo que se oculta, pero algo no le cuadra desde que escuchó lo que pasaba en el pueblo.
El artesano al escuchar las palabras de Bertram presenta un saludo militar con fallas, irregular y que en una base marine le costaría horas y horas de castigo a cualquier recluta que lo hiciera, pero carga más intención y peso que muchos de los que ha visto el marine, siendo que no es del todo exacto pues no es un marine, es un civil que solicitó ayuda a la marina. El hombre empieza a encaminarse hacia el pueblo, no tardando en desaparecer por completo sin dejar rastro de su presencia, ni su silueta, ni los sonidos de sus pisadas, es casi como si se hubiera esfumado sin más de este plano. El joven marine como buen cazador y marine no se queda quieto, esperando que algo pase, si bien se mantiene en la misma posición, no baja la guardia, recorriendo el entorno con sus ojos buscando cualquier indicio de peligro, cuando de pronto escucha un sonido que reconoce fácilmente, un arma de fuego cargándose pues su pelea con Fyodor contra el gyojin le hizo aprenderse ese sonido a la perfección.
El marine, quien ya tenía su arco en la mano, y tiene las flechas a mano para poder lanzar varios disparos seguidos de ser necesario, sin embargo primero tiene que localizar al enemigo, y de hacerlo debe buscar la forma de lidiar con ello antes de que sea tarde. Sus ojos recorren el lugar hasta que lo ve, algo similar a lo que pasaba con los lobos, el sujeto estaba escondido en todo momento bajo la nieve, esperando el momento para ir hacia el pueblo y seguir con sus fechorías. Al notar la mirada del marine se escucha el disparo, el cual impacta de lleno en el costado del marine pues no logra ver la bala antes de que impacte en él, pero si le da tiempo a, antes de que el sujeto pueda hacer nada al estar intentando lanzar un segundo disparo, tomar 4 flechas y, tras cargarlas de electricidad, lanzarlas simultáneamente directamente hacia el ojo derecho del sujeto diciendo en un tono claro -Zwillingsblitze- antes de que pueda siquiera pensar en lanzar un segundo disparo sin salir dañado en el proceso, y menos si hay aunque sea una posibilidad de que ataquen a su fiel compañero. Tras eso se desplaza 15m entre correr y saltar para colocarse entre el tirador y su compañero recibiendo el segundo disparo en la pierna.
La mirada del arquero se vuelve más fría que la ventisca, y su actitud general pierde la calma y suavidad que le caracteriza de normal, ahora ese hombre ha cometido un grave error, atacar por la espalda y poner a su compañero en peligro, por lo que para evitar que apunte a su compañero se coloca de forma que esté directamente en el camino de los disparos, prefiriendo recibir los golpes en lugar de que dañen a su amigo peludo. Tras detenerse a unos 5 metros del sujeto su voz sale fría, sin rastro alguno de contención diciendo
-No debiste hacer eso sir, ahora te tocará sufrir y ser arrestado por atentar contra un agente de la ley, y estoy seguro de que hay más detrás de tu presencia en mitad de la nada, como la desaparición de los animales.-
El artesano al escuchar las palabras de Bertram presenta un saludo militar con fallas, irregular y que en una base marine le costaría horas y horas de castigo a cualquier recluta que lo hiciera, pero carga más intención y peso que muchos de los que ha visto el marine, siendo que no es del todo exacto pues no es un marine, es un civil que solicitó ayuda a la marina. El hombre empieza a encaminarse hacia el pueblo, no tardando en desaparecer por completo sin dejar rastro de su presencia, ni su silueta, ni los sonidos de sus pisadas, es casi como si se hubiera esfumado sin más de este plano. El joven marine como buen cazador y marine no se queda quieto, esperando que algo pase, si bien se mantiene en la misma posición, no baja la guardia, recorriendo el entorno con sus ojos buscando cualquier indicio de peligro, cuando de pronto escucha un sonido que reconoce fácilmente, un arma de fuego cargándose pues su pelea con Fyodor contra el gyojin le hizo aprenderse ese sonido a la perfección.
El marine, quien ya tenía su arco en la mano, y tiene las flechas a mano para poder lanzar varios disparos seguidos de ser necesario, sin embargo primero tiene que localizar al enemigo, y de hacerlo debe buscar la forma de lidiar con ello antes de que sea tarde. Sus ojos recorren el lugar hasta que lo ve, algo similar a lo que pasaba con los lobos, el sujeto estaba escondido en todo momento bajo la nieve, esperando el momento para ir hacia el pueblo y seguir con sus fechorías. Al notar la mirada del marine se escucha el disparo, el cual impacta de lleno en el costado del marine pues no logra ver la bala antes de que impacte en él, pero si le da tiempo a, antes de que el sujeto pueda hacer nada al estar intentando lanzar un segundo disparo, tomar 4 flechas y, tras cargarlas de electricidad, lanzarlas simultáneamente directamente hacia el ojo derecho del sujeto diciendo en un tono claro -Zwillingsblitze- antes de que pueda siquiera pensar en lanzar un segundo disparo sin salir dañado en el proceso, y menos si hay aunque sea una posibilidad de que ataquen a su fiel compañero. Tras eso se desplaza 15m entre correr y saltar para colocarse entre el tirador y su compañero recibiendo el segundo disparo en la pierna.
La mirada del arquero se vuelve más fría que la ventisca, y su actitud general pierde la calma y suavidad que le caracteriza de normal, ahora ese hombre ha cometido un grave error, atacar por la espalda y poner a su compañero en peligro, por lo que para evitar que apunte a su compañero se coloca de forma que esté directamente en el camino de los disparos, prefiriendo recibir los golpes en lugar de que dañen a su amigo peludo. Tras detenerse a unos 5 metros del sujeto su voz sale fría, sin rastro alguno de contención diciendo
-No debiste hacer eso sir, ahora te tocará sufrir y ser arrestado por atentar contra un agente de la ley, y estoy seguro de que hay más detrás de tu presencia en mitad de la nada, como la desaparición de los animales.-
Carcaj de Bertram

