26-06-2026, 07:37 AM
(Última modificación: 26-06-2026, 07:39 AM por Maki D. Zen'in.)
Abrigos libres por la selva.
La defensa era perfecta, lo mejor que podía hacer era actuar con prudencia, no tan alocadamente como siempre le recomendaba el salvaje de Rufino, esta vez se sentía en control, solo un tiro, solo necesitaba un tiro para desbaratar las defensas del rubio que enfrentaba su amigo, el disparo hizo que la chica se mantuviera a raya y una sonrisa ladina nació en su rostro mientras coronada por el fuego ondulante y danzante comenzaba a creerse vencedora. El fuego no importaba, necesitaba al menos dos pequeños osos y era tan despiadada que si le preguntaban que prefería, si los hacían pantuflas o los liberaban en la naturaleza?. Ella respondería que le prefería que le paguen. Y en efectivo.
Afilo su vista, se preparó y vio como esa maldita llama amarilla, aunque cubierta de tierra y barro, se trababa en combate con Rufino. El siempre le ayudaba cuando estaba enfrentando a gente mas poderosa que ella. Ahora llego su turno. Se relamió los labios y ahí sobre la caja decidida a disparar… —No te muevas estúpido.— tenía como sueño ser la mejor tiradora del mundo entero y se esforzaría para serlo.
El disparo le hizo agacharse tomando una actitud defensiva… la cerradura se abrió apenas y eso hizo que Valerie quisiera dispararle a la desgraciada entrometida pero… mierda escapa. Miro el osezno debatirse primero por la impresión y el intenso ruido del metal golpeando el metal. Perdió el equilibrio y se desestabilizo provocando que pensara en ir a por el cachorro o contra la marine. Llenarla de agujeros no era mal plan. —Mierda que haces no!! necesitamos a esos guantes de invierno no los liberes.— Le apunto mientras la veía liberar varias jaulas con su puño limpio, o intentando hacerlo cambio su punteria apuntando a su contrincante pero algo, un destello cegador se movió detrás de ella, y en un tris... o tres sintió que cayo derrotada con múltiples lesiones. su cuello, su brazo... su arma cayo al suelo y un alarido murió en su garganta mientras se desvanecia por la tremenda potencia que le aplicaba el rubio paladín de la marina.
Crudas decisiones
El rubio, el azote de los libres estaba satisfecho, mucho de hecho, tanto que sentía que pelear con este tonto era algo que ya no le satisfacía, se hecho sobre el hombro su gran espadón y quiso ir a por la enemiga de Valerie, sonrió algo ansioso de lo que podría hacerles a ambos, desollarlos era el menor de las acciones que de seguro haría con el parcito. Cortarles dedos, dejarlos pelones arrancándole pedazos de mechones coronados con la sangre del cuero cabelludo de cada uno de ellos.
He? Ahora el desgraciado le provocaba como a un crio? Que se creía?, le lanzaba bolas de barro, que? Esto era alguna especie de jodido juego?, su combate le parecía algo menos que un reto efímero —Detente mono de mierda que haces ahora… pensaba dejarte ir, pero se nota que quieres ser el primero en morir. PUAAAAJJJ— El barro le cayó en la cara, en el cuerpo y en la… mierda le cayó barro en la cara y el rostro… trastabillo, quiso lanzar un espadazo por reflejo, quiso desviar las balas de barro, pero estaba medio cegado, medio cabreado, medio interesado en conocer el interior del corazón de su enemigo?
Lo espero mientras se limpio con un ojo abierto, pero nada vino contra el, el desgraciado libero a la madre osa que lanzo de inmediato un zarpazo contra el dorado defensor de barro, pero no le alcanzo, por ello se lanzo contra Rufino, el asesino mientras lo veía irse contra Valerie. Mierda. Estaba contra la espada de un oso y la pared de dejar a su compañera a su suerte. —A dónde vas imbécil?!— Grito mientras veía a la inmensa criatura lanzarse contra él. ¿Lo demás?... no le importaba. Tenia que cumplir una misión.
Parecía que el parcito se había puesto de acuerdo para aumentar el caos en lugar de contenerlo … el fuego, los osos pequeños, la madre furiosa. Kiloc siendo presionado por sus compradores. Todo todo… causaba un estrés tremendo en Rufino, el paladín campeón del campamento. El Ursalinda al tenerlo solo a él cerca, pues los demás mercenarios intentaban controlar las llamas y los animales, sintió que se le lanzaba con furia —VAMOS BESTIA ESTÚPIDA, HAZME SUDAR— dijo mientras con habilidad esquivo un zarpazo de la bestia y girando sobre si mismo uso su gran hoja para sin piedad cortarle la cabeza a la madre osa.
La sangre mancha todo alrededor, los hombres cercanos le vitorearon y Rufino se sentó sobre una jaula mientras en la lejanía miraba como los intrusos se alejaban con su compañera a cuestas. Se limpio la boca de la sangre del oso y clavo la espada en el suelo.
Kiloc termino de pelear con sus clientes mandandolos a la mierda. encolerizado salio entonces de su centro de mando y comenzó a disparar a los osos bebes que veía mas o menos vulnerables. algunos escaparon, no les importaban, ya le habían cancelado la mierda de trato. su cliente había zarpado del puerto. BANG... un oso menos... BANG.... dos menos... —Mierda!!! RUFINO... DONDE MIERDA ESTA VALERIE!!! DESHAGAMONOS DE ESTA MIERDA DE CAMPAMENTO...— ya no importaba nada... Rufino miraba al horizonte con una especie de mirada de las mil yardas. —Ese imbecil se lo ha llevado... era hermoso, pero se la llevo.— Dijo mientras las llamas comenzaban a acercarse peligrosamente. Apagar las llamas?... no le importaba. no era guardabosques.
La defensa era perfecta, lo mejor que podía hacer era actuar con prudencia, no tan alocadamente como siempre le recomendaba el salvaje de Rufino, esta vez se sentía en control, solo un tiro, solo necesitaba un tiro para desbaratar las defensas del rubio que enfrentaba su amigo, el disparo hizo que la chica se mantuviera a raya y una sonrisa ladina nació en su rostro mientras coronada por el fuego ondulante y danzante comenzaba a creerse vencedora. El fuego no importaba, necesitaba al menos dos pequeños osos y era tan despiadada que si le preguntaban que prefería, si los hacían pantuflas o los liberaban en la naturaleza?. Ella respondería que le prefería que le paguen. Y en efectivo.
Afilo su vista, se preparó y vio como esa maldita llama amarilla, aunque cubierta de tierra y barro, se trababa en combate con Rufino. El siempre le ayudaba cuando estaba enfrentando a gente mas poderosa que ella. Ahora llego su turno. Se relamió los labios y ahí sobre la caja decidida a disparar… —No te muevas estúpido.— tenía como sueño ser la mejor tiradora del mundo entero y se esforzaría para serlo.
El disparo le hizo agacharse tomando una actitud defensiva… la cerradura se abrió apenas y eso hizo que Valerie quisiera dispararle a la desgraciada entrometida pero… mierda escapa. Miro el osezno debatirse primero por la impresión y el intenso ruido del metal golpeando el metal. Perdió el equilibrio y se desestabilizo provocando que pensara en ir a por el cachorro o contra la marine. Llenarla de agujeros no era mal plan. —Mierda que haces no!! necesitamos a esos guantes de invierno no los liberes.— Le apunto mientras la veía liberar varias jaulas con su puño limpio, o intentando hacerlo cambio su punteria apuntando a su contrincante pero algo, un destello cegador se movió detrás de ella, y en un tris... o tres sintió que cayo derrotada con múltiples lesiones. su cuello, su brazo... su arma cayo al suelo y un alarido murió en su garganta mientras se desvanecia por la tremenda potencia que le aplicaba el rubio paladín de la marina.
Crudas decisiones
El rubio, el azote de los libres estaba satisfecho, mucho de hecho, tanto que sentía que pelear con este tonto era algo que ya no le satisfacía, se hecho sobre el hombro su gran espadón y quiso ir a por la enemiga de Valerie, sonrió algo ansioso de lo que podría hacerles a ambos, desollarlos era el menor de las acciones que de seguro haría con el parcito. Cortarles dedos, dejarlos pelones arrancándole pedazos de mechones coronados con la sangre del cuero cabelludo de cada uno de ellos.
He? Ahora el desgraciado le provocaba como a un crio? Que se creía?, le lanzaba bolas de barro, que? Esto era alguna especie de jodido juego?, su combate le parecía algo menos que un reto efímero —Detente mono de mierda que haces ahora… pensaba dejarte ir, pero se nota que quieres ser el primero en morir. PUAAAAJJJ— El barro le cayó en la cara, en el cuerpo y en la… mierda le cayó barro en la cara y el rostro… trastabillo, quiso lanzar un espadazo por reflejo, quiso desviar las balas de barro, pero estaba medio cegado, medio cabreado, medio interesado en conocer el interior del corazón de su enemigo?
Lo espero mientras se limpio con un ojo abierto, pero nada vino contra el, el desgraciado libero a la madre osa que lanzo de inmediato un zarpazo contra el dorado defensor de barro, pero no le alcanzo, por ello se lanzo contra Rufino, el asesino mientras lo veía irse contra Valerie. Mierda. Estaba contra la espada de un oso y la pared de dejar a su compañera a su suerte. —A dónde vas imbécil?!— Grito mientras veía a la inmensa criatura lanzarse contra él. ¿Lo demás?... no le importaba. Tenia que cumplir una misión.
Parecía que el parcito se había puesto de acuerdo para aumentar el caos en lugar de contenerlo … el fuego, los osos pequeños, la madre furiosa. Kiloc siendo presionado por sus compradores. Todo todo… causaba un estrés tremendo en Rufino, el paladín campeón del campamento. El Ursalinda al tenerlo solo a él cerca, pues los demás mercenarios intentaban controlar las llamas y los animales, sintió que se le lanzaba con furia —VAMOS BESTIA ESTÚPIDA, HAZME SUDAR— dijo mientras con habilidad esquivo un zarpazo de la bestia y girando sobre si mismo uso su gran hoja para sin piedad cortarle la cabeza a la madre osa.
La sangre mancha todo alrededor, los hombres cercanos le vitorearon y Rufino se sentó sobre una jaula mientras en la lejanía miraba como los intrusos se alejaban con su compañera a cuestas. Se limpio la boca de la sangre del oso y clavo la espada en el suelo.
Kiloc termino de pelear con sus clientes mandandolos a la mierda. encolerizado salio entonces de su centro de mando y comenzó a disparar a los osos bebes que veía mas o menos vulnerables. algunos escaparon, no les importaban, ya le habían cancelado la mierda de trato. su cliente había zarpado del puerto. BANG... un oso menos... BANG.... dos menos... —Mierda!!! RUFINO... DONDE MIERDA ESTA VALERIE!!! DESHAGAMONOS DE ESTA MIERDA DE CAMPAMENTO...— ya no importaba nada... Rufino miraba al horizonte con una especie de mirada de las mil yardas. —Ese imbecil se lo ha llevado... era hermoso, pero se la llevo.— Dijo mientras las llamas comenzaban a acercarse peligrosamente. Apagar las llamas?... no le importaba. no era guardabosques.
Spoiler Lacoste

![[Imagen: Rufino.jpg]](https://i.ibb.co/5hxLK7pY/Rufino.jpg)
![[Imagen: Valerie.jpg]](https://i.ibb.co/W4rVkmVC/Valerie.jpg)
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