29-06-2026, 11:48 AM
(Última modificación: 29-06-2026, 11:51 AM por Akira Raito.)
Seguía corriendo por la selva, arrastrando a la oni de los cuernos y teniendo a Masami enganchada del cuello con la boca, pero, ¿qué podíamos hacer? La hostia que pensaba que dejaría a esta muchacha inconsciente, en mi cabeza no era muy fuerte, y con un par de guantazos esperaba que se despertara cuando nos detuvieramos en seco, pero que bah… No tenía pinta de abrir los ojos ni por muchas hostias que le diéramos ni por mucha agua fría que le arrojáramos sobre la cabeza… Tal vez me había pasado—. “¿Calculé mal? Me cago en todo”
Mientras seguía con los pies moviéndose más rápido que mis ojos, noté como Masami se acomodaba y se agarraba a mi cuerpo de una manera algo más “cómoda”—. Pff… Visto lo visto, no creo que se vaya a despertar… Igual me pasé un poco… —respondía a mi compañera mientras daba amplias bocanadas de aire para poder articular bien las palabras—. Quería que la interrogáramos cuando llegaramos al barco… No me apetece tener que mata…
—Mierda… ¿Has oído eso?
—ME CAGO EN LA PUTA, ESTÁN DISPARANDO A LOS ANIMALES, MASAMI, LLÉVATELA AL BARCO, CUÉLGALA DE UN ÁRBOL O QUÉ SÉ YO… PERO TENGO QUE VOLVER AL CAMPAMENTO —y frené en seco, tal era la velocidad que llevaba que tuve que colocar ambos pies delante mía y arrastrar con la inercia levantando la arena embarrada bajo mis pies, realizando un quiebro que salpicaría barro, ramas e insectos a quienes se encontrara delante de mí.
—Eso han sido, claramente, disparos —me matenía erguido, manteniendo la compostura e intentando contener las lágrimas—. Masami… ¿Hemos fallado? —sentía culpa, tal vez si no nos hubiera sacado de allí corriendo los animales no estarían muertos… ¿Realmente estaban muertos? Aunque tal vez… Si no nos hubiera sacado de allí corriendo… Los muertos seríamos nosotros… Nos había costado en cierto sentido hacer frente a ese par de cazadores, ¿Kiloc les doblaría en poder?
—¿Tenemos que volver? —y esta vez, la frase sí que la dije con los ojos llorosos, casi tan brillantes como mis pendientes—. ¿Qué deberíamos hacer? —si Masami me daba el visto bueno, aunque solo fuera yo, volvería al campamento con rápidas zancadas simplemente por intentar esclarecer el resultado de aquellos disparos… Y aunque ciertamente era arriesgado regresar allí solo, no estaba dispuesto a arriesgar la vida de mi compañera—. ¿Qué hacemos con este trozo de mierda? —le puse la planta del pie en la cara a la oni mientras le giraba la dirección en la que miraba, para después volver a mirar a Masami, una vez me quité las lágrimas de los ojos con el antebrazo.
—Solo se me da bien tomar decisiones cuando estoy al timón…
Mientras seguía con los pies moviéndose más rápido que mis ojos, noté como Masami se acomodaba y se agarraba a mi cuerpo de una manera algo más “cómoda”—. Pff… Visto lo visto, no creo que se vaya a despertar… Igual me pasé un poco… —respondía a mi compañera mientras daba amplias bocanadas de aire para poder articular bien las palabras—. Quería que la interrogáramos cuando llegaramos al barco… No me apetece tener que mata…
¡PUM!
—Mierda… ¿Has oído eso?
¡PUM! ¡PUM!
—ME CAGO EN LA PUTA, ESTÁN DISPARANDO A LOS ANIMALES, MASAMI, LLÉVATELA AL BARCO, CUÉLGALA DE UN ÁRBOL O QUÉ SÉ YO… PERO TENGO QUE VOLVER AL CAMPAMENTO —y frené en seco, tal era la velocidad que llevaba que tuve que colocar ambos pies delante mía y arrastrar con la inercia levantando la arena embarrada bajo mis pies, realizando un quiebro que salpicaría barro, ramas e insectos a quienes se encontrara delante de mí.
—Eso han sido, claramente, disparos —me matenía erguido, manteniendo la compostura e intentando contener las lágrimas—. Masami… ¿Hemos fallado? —sentía culpa, tal vez si no nos hubiera sacado de allí corriendo los animales no estarían muertos… ¿Realmente estaban muertos? Aunque tal vez… Si no nos hubiera sacado de allí corriendo… Los muertos seríamos nosotros… Nos había costado en cierto sentido hacer frente a ese par de cazadores, ¿Kiloc les doblaría en poder?
—¿Tenemos que volver? —y esta vez, la frase sí que la dije con los ojos llorosos, casi tan brillantes como mis pendientes—. ¿Qué deberíamos hacer? —si Masami me daba el visto bueno, aunque solo fuera yo, volvería al campamento con rápidas zancadas simplemente por intentar esclarecer el resultado de aquellos disparos… Y aunque ciertamente era arriesgado regresar allí solo, no estaba dispuesto a arriesgar la vida de mi compañera—. ¿Qué hacemos con este trozo de mierda? —le puse la planta del pie en la cara a la oni mientras le giraba la dirección en la que miraba, para después volver a mirar a Masami, una vez me quité las lágrimas de los ojos con el antebrazo.
—Solo se me da bien tomar decisiones cuando estoy al timón…
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