29-06-2026, 07:04 PM
La estruendosa respuesta del lunarian consiguió exactamente lo que pretendía. La risa grave de Ubbe volvió a romper el silencio de la Llanura Pétrea mientras el joven se llevaba una mano al pecho, incapaz de contener la carcajada.
Aquel desconocido era un auténtico espectáculo, había descendido desde el cielo gritando como un poseso, había intentado intimidarlo con una entrada tan exagerada como teatral y, ahora, continuaba vociferando con una intensidad que parecía competir con la fuerza del viento. Cualquier otra persona habría pensado que estaba completamente loco pero a Ubbe, sin embargo, comenzaba a caerle bien.
- ¡GAHAHAHA! ¡Cuatro neuronas son muchas, baby! ¡No necesito tantas!
Respondió entre risas, aceptando el insulto como si en realidad hubiera sido un cumplido, mientras la mirada del bucanero permanecía fija sobre Nine. Cuanto más lo observaba, más curioso le resultaba, pues su porte era el de un auténtico guerrero; el equilibrio entre su musculatura y aquella enorme envergadura transmitía una sensación de poder difícil de ignorar. Incluso suspendido en el aire, parecía moverse con una naturalidad envidiable, como si las alas fueran una extensión más de su cuerpo, que de hecho, claro, lo eran.
Cuando el lunarian comentó que algún día comprobaría si golpeaba tan fuerte como presumía, la expresión de Ubbe cambió de inmediato. Su sonrisa se ensanchó y sus hombros se relajaron, pero el brillo de sus ojos dejaba claro que aquella idea le entusiasmaba, pues no había interpretado aquellas palabras como una amenaza, si no todo lo contrario.
Le sonaban a una promesa.
- Pues deja de quedarte quieto y empezamos a solucionar ese problema ahora mismo si quieres GAHAHA
Contestó con una seguridad absoluta, golpeándose el puño contra la palma de la mano. Durante un instante dio incluso la sensación de que realmente esperaba que Nine aceptara allí mismo, en mitad de la llanura, sin más motivo que las ganas de medir fuerzas.
Sin embargo, el ambiente terminó relajándose cuando el lunarian decidió presentarse sin esperar su respuesta.
Ubbe escuchó el nombre con atención, asintiendo varias veces mientras lo repetía mentalmente para no olvidarlo, cosa que siempre ocurría igualmente. Aquel tipo tenía toda la pinta de ser alguien difícil de sacar de la cabeza.
Entonces llegó la pregunta sobre él.
El gigantesco buccaneer se señaló el pecho con el pulgar con el mismo orgullo con el que un niño presumiría de un juguete nuevo.
- ¡Nine! Suena bien. Yo soy Ubbe. Y soy un Buccaneer.
No necesitó decir mucho más. Su estatura, su corpulencia y la facilidad con la que había destrozado aquella roca hablaban por sí solas.
Durante unos segundos volvió a observar al lunarian con cierta atención. No recordaba haber visto antes a alguien de su raza con una actitud tan explosiva. Los pocos lunarian con los que se había cruzado en el pasado le habían parecido bastante más tranquilos, o al menos mucho menos ruidosos. Sobre todo aquella chica con la que se solía ver.
Aquello hizo que una nueva carcajada escapara de sus labios.
- ¡GAHAHAHA! He conocido a algún lunarian... pero ninguno gritaba tanto como tú, baby
La frase que había mencionado sobre comprobar si "la Luna aún ardía" seguía rondándole la cabeza. Sonaba importante, como si escondiera algún significado que él desconocía. No parecía una simple forma de hablar.
Ubbe ladeó ligeramente la cabeza, intrigado.
- ¿Qué significa eso de la luna, baby?
No había desafío en la pregunta, únicamente una curiosidad completamente sincera.
Aquel desconocido era un auténtico espectáculo, había descendido desde el cielo gritando como un poseso, había intentado intimidarlo con una entrada tan exagerada como teatral y, ahora, continuaba vociferando con una intensidad que parecía competir con la fuerza del viento. Cualquier otra persona habría pensado que estaba completamente loco pero a Ubbe, sin embargo, comenzaba a caerle bien.
- ¡GAHAHAHA! ¡Cuatro neuronas son muchas, baby! ¡No necesito tantas!
Respondió entre risas, aceptando el insulto como si en realidad hubiera sido un cumplido, mientras la mirada del bucanero permanecía fija sobre Nine. Cuanto más lo observaba, más curioso le resultaba, pues su porte era el de un auténtico guerrero; el equilibrio entre su musculatura y aquella enorme envergadura transmitía una sensación de poder difícil de ignorar. Incluso suspendido en el aire, parecía moverse con una naturalidad envidiable, como si las alas fueran una extensión más de su cuerpo, que de hecho, claro, lo eran.
Cuando el lunarian comentó que algún día comprobaría si golpeaba tan fuerte como presumía, la expresión de Ubbe cambió de inmediato. Su sonrisa se ensanchó y sus hombros se relajaron, pero el brillo de sus ojos dejaba claro que aquella idea le entusiasmaba, pues no había interpretado aquellas palabras como una amenaza, si no todo lo contrario.
Le sonaban a una promesa.
- Pues deja de quedarte quieto y empezamos a solucionar ese problema ahora mismo si quieres GAHAHA
Contestó con una seguridad absoluta, golpeándose el puño contra la palma de la mano. Durante un instante dio incluso la sensación de que realmente esperaba que Nine aceptara allí mismo, en mitad de la llanura, sin más motivo que las ganas de medir fuerzas.
Sin embargo, el ambiente terminó relajándose cuando el lunarian decidió presentarse sin esperar su respuesta.
Ubbe escuchó el nombre con atención, asintiendo varias veces mientras lo repetía mentalmente para no olvidarlo, cosa que siempre ocurría igualmente. Aquel tipo tenía toda la pinta de ser alguien difícil de sacar de la cabeza.
Entonces llegó la pregunta sobre él.
El gigantesco buccaneer se señaló el pecho con el pulgar con el mismo orgullo con el que un niño presumiría de un juguete nuevo.
- ¡Nine! Suena bien. Yo soy Ubbe. Y soy un Buccaneer.
No necesitó decir mucho más. Su estatura, su corpulencia y la facilidad con la que había destrozado aquella roca hablaban por sí solas.
Durante unos segundos volvió a observar al lunarian con cierta atención. No recordaba haber visto antes a alguien de su raza con una actitud tan explosiva. Los pocos lunarian con los que se había cruzado en el pasado le habían parecido bastante más tranquilos, o al menos mucho menos ruidosos. Sobre todo aquella chica con la que se solía ver.
Aquello hizo que una nueva carcajada escapara de sus labios.
- ¡GAHAHAHA! He conocido a algún lunarian... pero ninguno gritaba tanto como tú, baby
La frase que había mencionado sobre comprobar si "la Luna aún ardía" seguía rondándole la cabeza. Sonaba importante, como si escondiera algún significado que él desconocía. No parecía una simple forma de hablar.
Ubbe ladeó ligeramente la cabeza, intrigado.
- ¿Qué significa eso de la luna, baby?
No había desafío en la pregunta, únicamente una curiosidad completamente sincera.
INFO
![[Imagen: ksMOGZu.png]](https://i.imgur.com/ksMOGZu.png)
