29-06-2026, 09:00 PM
Cuando Akira por fin se detuvo y comenzó a dar órdenes claras, levanté la vista para mirarlo directamente a los ojos. Apenas entonces fui realmente consciente de cómo estaba. Respiraba con fuerza y su expresión había perdido esa calma habitual. Aquellos disparos no eran cualquier cosa, tesoro. Si esas armas podían hacerle daño a alguien como él, no quería imaginar lo que habrían hecho durante tanto tiempo a los pobres animales que mantenían cautivos.
Sentí un nudo en el pecho, la imagen de los oseznos encerrados volvió a mi cabeza casi de inmediato. —Liberé algunos ositos, Aki-chan —dije todavía intentando recuperar el aliento —Pero con todo ese fuego y los disparos, no sé, no sé si fallamos. — Bajé la mirada por un instante mientras apretaba los puños con impotencia. —No sé si morirán, no lo sé, honey.— Mi voz se quebró apenas al final de la frase. No estaba pensando en la herida del muslo ni en el dolor de las manos. Lo único que ocupaba mi cabeza era la posibilidad de haber llegado demasiado tarde para salvar a aquellas criaturas.
Detrás de nosotros comenzaron a aparecer más hombres del campamento, tesoro. Corrían entre los árboles intentando alcanzarnos, pero ahora que podía observarlos con algo más de calma ya no parecían tan intimidantes. Eran esbirros, personas corrientes siguiendo órdenes de alguien más. El verdadero peligro ya había quedado atrás o al menos eso quería creer. Respiré hondo y miré a la mujer inconsciente que Akira seguía arrastrando, no podíamos dejarla escapar. Era la única que podía decirnos quién estaba detrás de todo aquello.
—Yo llevaré a la mujer al barco. —dije con decisión, sujetándola por uno de los brazos — Me encargaré de que Sigrid la trate antes de interrogarla.— Después giré la cabeza hacia los hombres que seguían acercándose y, finalmente, volví a mirar a Aki-chan. —¿Crees que podrás volver y liberar algunos de los osos? —pregunté con un tono mucho más sereno que antes —Al final de cuentas... no creo que esos tipos duren demasiado con todo ese fuego. — Mis alas se acomodaron detrás de mi espalda mientras ajustaba el peso de la mujer sobre mi hombro. Todavía me dolía el muslo por el disparo, pero eso podía esperar, pero los osos no. —Si alguien puede entrar y salir antes de que todo colapse, eres tú, honey. — Una pequeña sonrisa regresó a mi rostro, me había enfrentado a Akira antes, y se lo rápido que puede llegar a ser. Mis palabras no eran una orden ni mucho menos, yo simplemente confiaba en él, porque si había alguien capaz de salvar a esas criaturas y regresar con vida, ese era Aki-chan.
Sentí un nudo en el pecho, la imagen de los oseznos encerrados volvió a mi cabeza casi de inmediato. —Liberé algunos ositos, Aki-chan —dije todavía intentando recuperar el aliento —Pero con todo ese fuego y los disparos, no sé, no sé si fallamos. — Bajé la mirada por un instante mientras apretaba los puños con impotencia. —No sé si morirán, no lo sé, honey.— Mi voz se quebró apenas al final de la frase. No estaba pensando en la herida del muslo ni en el dolor de las manos. Lo único que ocupaba mi cabeza era la posibilidad de haber llegado demasiado tarde para salvar a aquellas criaturas.
Detrás de nosotros comenzaron a aparecer más hombres del campamento, tesoro. Corrían entre los árboles intentando alcanzarnos, pero ahora que podía observarlos con algo más de calma ya no parecían tan intimidantes. Eran esbirros, personas corrientes siguiendo órdenes de alguien más. El verdadero peligro ya había quedado atrás o al menos eso quería creer. Respiré hondo y miré a la mujer inconsciente que Akira seguía arrastrando, no podíamos dejarla escapar. Era la única que podía decirnos quién estaba detrás de todo aquello.
—Yo llevaré a la mujer al barco. —dije con decisión, sujetándola por uno de los brazos — Me encargaré de que Sigrid la trate antes de interrogarla.— Después giré la cabeza hacia los hombres que seguían acercándose y, finalmente, volví a mirar a Aki-chan. —¿Crees que podrás volver y liberar algunos de los osos? —pregunté con un tono mucho más sereno que antes —Al final de cuentas... no creo que esos tipos duren demasiado con todo ese fuego. — Mis alas se acomodaron detrás de mi espalda mientras ajustaba el peso de la mujer sobre mi hombro. Todavía me dolía el muslo por el disparo, pero eso podía esperar, pero los osos no. —Si alguien puede entrar y salir antes de que todo colapse, eres tú, honey. — Una pequeña sonrisa regresó a mi rostro, me había enfrentado a Akira antes, y se lo rápido que puede llegar a ser. Mis palabras no eran una orden ni mucho menos, yo simplemente confiaba en él, porque si había alguien capaz de salvar a esas criaturas y regresar con vida, ese era Aki-chan.
Mi off
![[Imagen: xFGuWOj.jpeg]](https://i.imgur.com/xFGuWOj.jpeg)
