Goma de mascar - [Priv Shin / Pasado]
#12
Continuaba siguiéndola por intriga, y quizás el atractivo físico que la chica exponía múltiples veces de manera súbita. Sin embargo, esa curiosidad a pesar de la aparente falta de seriedad que termina expresándole es genuina, pues no termina de entender el impulso que la lleva a desnudarse.

Era como si fuese víctima de un acto reflejo incontrolable, o subconsciente, y perderse si había algún tipo de gusto oculto tras exponerse de ese modo o sólo era demasiado liberal terminaba confundiéndolo todavía más. De alguna forma necesitaba llegar al fondo de aquel asunto, y si con ello se la llevaba entre sábanas, pues aún mejor.

Sabe insinuarse con comentarios como el de atenderlo apropiadamente, continuando el numerito de su aparente vejez debido al color albino en su cabello, y eso le saca una sonrisa notoria. A pesar de mostrarse molesta en algunas ocasiones, agobiada y hasta quizás, desinteresada por fuera, la atraía a su patio de juegos con suma facilidad, y el porte que la chica de hebras anaranjadas intenta sostener convierte a la picardía nata de su ser en tensión conjunta.

Poco a poco, ese hormigueo causado por su curvilínea figura expuesta se convierte en emociones más acaloradas, produciendo que se relama los labios a modo de moderar esas intenciones directas, obligándose a transformarlas en algo todavía más divertido.

Ignoró las acciones de Kagura una vez ingresaron al restaurante, pero verla vestida en el interior del mismo, o mejor dicho, en la azotea, sí que le resultó una sorpresa, dándole todavía más sentido a la réplica que la chica le dedicó, palabras con las que evidentemente no podría quedarse callado, pues eran una provocación en toda regla, y cuando se desataban ese tipo de duelos verbales, Hasegawa era el primero en la fila si de contestar con altanería se trataba.

—Te sorprendería la resistencia que tenemos los ancianos hoy en día, pequeña. ¡No tienes ni idea! —acto seguido, colocó los brazos en jarra sentado en su lugar y comenzó a reír de manera ampliamente sonora, llamando la atención de varios comensales. Algunos se veían incómodos por las actitudes extravagantes del albino, otros llegaban a reírse por el desentendimiento con algo tan fuera de lugar, convirtiéndose en una reacción natural de quienes son sorprendidos con la guardia baja.

Lo cierto es que Shin difícilmente deja indiferente a alguien.

Frente a frente, la extraña química entre ambos seguía salpicando hacia cualquiera que decidiera girar la vista hacia ellos, y es la chica quien vuelve a hablar, mencionando algo vinculado a "una copita al día", ¿para conservar la juventud? Pensó que era una descarada, y si no se lo dijo fue por la repentina llegada de una camarera, quien se aclaró la garganta antes de interrumpirlos. Justo como prometió, le dejaría el trabajo de hacer los pedidos a Kagura, quitándose ese peso de encima y dándole la oportunidad de vaciarle los bolsillos en ese momento, algo que al parecer se tomó al pie de la letra, pues lo que la empleada del restaurante anotó un listado fue cuanto menos abundante, y sólo era la entrada.

No se intimidó ante eso, si iba a aprovechar entonces también se deleitaría con lo que iba a gastar, sólo que prefería centrarse en la fémina, incluso vestida seguía mostrando unos atributos dignos de admiración. Lo que no se esperaba, aún manteniendo el contacto visual, era que propusiera un juego vinculado al alcohol, una de las pequeñas debilidades del albino, quien tragó saliva disimuladamente y decidió sonreír para ocultar esa preocupación.

Si llegaba a caer víctima de aquel juego, seguramente la balanza se inclinaría de manera irremontable en favor de Kagura.

No podía permitirlo.

En un silencio más prolongado del que la tenía acostumbrada, Hasegawa escuchó las reglas, y a pesar de que sonaba divertido y que muy posiblemente habría terminado aceptando el pequeño juego, la limitación no le hizo especial ilusión, pues si su castigo sería algo tan extremo, ¿por qué ella no se arriesgaba a lo que sea que su imaginación pudiera imponerle?

Iba a cambiar su estrategia, quizás lo que su acompañante necesitaba era un poco de inspiración para romper esa barrera, y realmente arriesgarse. —Oh, vamos. Sé que no eres tan aburrida, Guuury. —susurró de manera casi melosa, levantándose de su sitio y llevándose consigo la silla para reubicarse, sentándose al lado de la traviesa chica, quien parecía dispuesta a obligarlo a beber o posibilitar esa vía mediante un poco de azar.

Recortando las distancias, sentado a unos pocos centímetros de ella, el albino empezó a dejar las payasadas de lado, inclinándose hacia la contraria y permitiéndole respirar su perfume, masculino y según a quién se le pregunte, adictivo. —Creo que si vamos a jugar, el riesgo debe ser máximo para ambos. —acercó levemente su mano al rostro de la chica, con el dorso a punto de acariciar su mejilla —Quién sabe, hasta quizás descubras que en realidad puedo ser más agradable de lo que imaginas. —y justo cuando iba a sentir su piel, se aleja súbitamente, rompiendo la tensión del acercamiento físico y acomodándose en su silla.

—Jugaré si te arriesgas a todo. Sino... siempre podemos compartir una comida como buenos desconocidos que somos. —a diferencia de otros comentarios, esas palabras las dijo sin ánimos de ofenderla, con una parsimonia total, apoyando el codo sobre la mesa y el mentón sobre la palma del mismo brazo, observándola de perfil mientras sonreía, un gesto encantador a consciencia.

Si ella quería jugar, Shin iba a poner parte de su esencia en esa curiosa partida, cediéndole la decisión final y claro, la iniciativa si aceptaba sus condiciones.
[Imagen: vEBNZb3.png]


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Goma de mascar - [Priv Shin / Pasado] - por Kagura - 04-04-2026, 04:37 AM
RE: Goma de mascar - [Priv Shin / Pasado] - por Hasegawa Shin - 30-06-2026, 07:32 AM
RE: Goma de mascar - [Priv Shin / Pasado] - por PX-6 - 25-07-2026, 09:58 PM

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