El encargo encargado fue cargado a la cuenta de Hyakinthos :: PR :: Privado
#3
En el mercado se distrajo viendo cachivaches varios, desde pequeños frascos hechos con vidrios de colores hasta utensilios de cocina que parecían bañados en oro. Los mercados de Arabasta no lo decepcionaban, de hecho, por lo que había visto hasta ahora, no se cansaría de ellos. Ojalá pudiera pasar más tiempo en esa isla, tanto como lo pasó en ese pedazo de tierra helado que solo soportó porque le aportó conocimiento médico.

Aunque no solo los adornos le fascinaban, también las especias eran una delicia, incluso tenían menta, la cual el médico no dudó en oler para comprobar su calidad y luego, cuando le dio el visto bueno, comprar varias ramas de aquella planta.

Además de todo eso, la comida era una delicia y no perdió el tiempo para probarla, pues, mientras esperaba que Merlot terminara de vender y comprar todo lo que Maki y él le habían encargado, el médico prefirió pasar por unos cuantos puestos en los que probó al menos tres tipos distintos de brochetas…al final su favorita fue la de cordero. Debía anotar la receta, una que obtuvo con facilidad con solo dedicarle una sonrisa y un halago a la señora dueña del puesto, quien no solo le dejó la receta de tan deliciosa carne, si no que le terminó regalando algo que ella llamó “gyro” y que también estaba relleno de carne de cordero y otras cosas. Le dijo que era una receta de su tierra…Sí, porque incluso llegó a enterarse de que la señora no había nacido en Arabasta, un dato que olvidaría segundos después, cuando volviera a encontrarse con una preocupada Maki.

¿Por qué Maki estaba tan preocupada?

Miró el rostro de la chica y luego a su alrededor para comprobar que nadie estuviera molestándolos y, aunque sintió una mirada pesada sobre él, lo cierto es que no había ningún peligro evidente a la vista.

—¿Te preocupa algo, bonita? —Preguntó con voz relajada antes de extenderle a la chica uno de esos gyros, pero esta vez era uno vegano, nada de carne para la mujer iguana…era algo que había memorizado. —¿Es por la sirena? —Insistió cuando notó que los ojos de la calva mujer no se despegaban de la puerta del local al que la pelirrosa mestiza había entrado.

—Estará bien…no han pasado más que unos minutos, mejor come tu gyro antes de que se enfríe y … ¡Ah, mira! —Señaló a la puerta que se abrió y reveló a la mujer más bella de ese desierto, a una que opacaba a cualquiera y se robaba las miradas de todos. —Ya no tendrás que preocuparte.

Junto con Maki recibió a la sirena y también a Mar Celo, como el médico llamaba al pobre komashika Cara Melo, y con ellos también los paquetes que contenían las armas que habían encargado, además, solo por cortesía, obtuvo un pedazo de galleta de avena que comió sin dudar…Para no tener ningún ingrediente animal, le supo bien.

—Bien, bien, comamos entonces…invito por hoy, aunque seguro Merlot nos consigue un buen descuento en el restaurante al que vayamos y…Sirena, linda…también tengo algo para ti —. De su bolso sacó otro gyro vegetariano que le entregó a la muchacha. —Disfruta…lástima que no puedan probar el de cordero —. Expresó de manera casual mientras que se centraba en revisar la bolsa en la que venían sus armas.

Se probó sus guantes nuevos, le quedaron bien, tanto como las nuevas botas que consiguió Merlot, además, dentro había una daga un tanto distinta a la que acostumbraba a usar, pero que le gustó lo suficiente como para mantener consigo. Ahora sí se sentía mejor y mucho más completo, así como ellas también parecían más relajadas que antes…Tal vez pertenecer a un grupo tan disparejo no era tan malo después de todo, tal vez estaba empezando a apreciarlas, a su manera, claro, muy a su manera.

Botiquín. Abrir solo en casos de emergencia
[Imagen: hyakocheja.png]


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RE: El encargo encargado fue cargado a la cuenta de Hyakinthos :: PR :: Privado - por Hyákinthos - 30-06-2026, 07:34 AM

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